
"Yo disfruto más la radio que la TV"
Conduce la tira "Un buen momento" y comanda las transmisiones dominicales
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Mariano Javier Closs (35 años), relator y comentarista deportivo, conduce desde hace ocho años por La Red (AM 910) la tira "Un buen momento" (lunes a viernes, de 19 a 21) con muy buena repercusión de audiencia, al igual que las transmisiones de fútbol que encabeza los domingos por la misma emisora, de 14 a 21. Rodeado de un grupo de laboriosos periodistas, Closs se ha convertido en un referente deportivo.
-¿Cómo definiría "Un buen momento"?
-Es una frase y un latiguillo muy ilustrativo para la gente en los relatos futbolísticos. En 1998, Carlos Avila me dice: "Animate a hacer radio". Yo ya estaba desde 1992 en Torneos y Competencias y, más atrás, en 1986 había empezado radio con Víctor Hugo Morales. Cuando me ofrecieron este programa, la idea era hacer una tira en un horario competitivo como el del regreso. La Red tenía que afianzarse frente a las demás emisoras y el programa surgía a partir de lo que es la actualidad. Buscamos dar en primera instancia buena información, sin demagogia, con honestidad. Tratar de identificarnos con la gente y que la gente se identificara con uno. Lo básico era eso: informar, saber preguntar y repreguntar, debatir con respeto, comentar y sacar conclusiones. Además, mi lema siempre fue no ser político. Lo más importante es que todas las notas tienen mucha reverberancia, porque al meollo del asunto, con cada entrevistado, siempre voy a llegar seguro.
-¿Podría decirse que su estilo pasa por ser frontal?
-Sí. En el día a día soy uno más, pero a la hora de trabajar, por más que me lleve bien con alguien, no me puedo guardar cosas. En la vida trato de ser un poco Robin Hood y entonces procuro ser justo en mi observación.
-¿Es de los que confiesan por qué equipo simpatiza?
-No, no podría. En este país me parece que no se puede porque nadie tolera nada. Si bien en la tira se abordan otros deportes, fundamentalmente hablamos de fútbol y de tenis, y por más que se enojen algunas personas, el eje del fútbol en la Argentina pasa por Boca y por River. Existen otros equipos, pero ellos son fundamentales. Lo importante es que tenemos varios periodistas que se matan trabajando desde las ocho de la mañana hasta las nueve de la noche y están muy bien entrenados.
-La actualidad deportiva, entonces, es la base del programa.
-Las notas van surgiendo. El programa no pasa sólo por hablar del entrenamiento del día de los principales equipos, sino por todo lo relacionado con lo institucional y con lo político de cada club. Y la mayor satisfacción es cuando al día siguiente abro el diario y se hace referencia casi siempre a notas que se hicieron en mi programa, lo que me llena de orgullo.
-¿Siente que el suyo es un programa de referencia, incluso para otros ciclos similares?
-Sin duda, tanto para los medios como para la gente y hasta para los protagonistas del fútbol: jugadores, empresarios, dirigentes y árbitros. Siempre les digo a mis compañeros que, además de las planillas de Ibope, es importante salir a la calle y poner el oído en los taxis y los colectivos que van rumbo a la cancha. Por suerte, la mayoría de las veces nos están escuchando a nosotros. Y esto también es "Un buen momento".
-¿Y su estilo de relato?
-Yo disfruto más la radio que la televisión. Trabajar en radio creo que es un doble esfuerzo. En televisión, puedo ir viendo el clima de juego y si el partido es aburrido, trato de ser más pícaro y darle un cierto ritmo con Fernando Niembro y con los compañeros que están en el campo de juego. Esto te permite llevar el partido más cancheramente y así es más fácil no equivocarte. En cambio, en la radio hay que estar mucho más concentrado porque hay que describir absolutamente todo, no equivocarse con los jugadores por más que la gente no lo esté viendo, y esto no me lo permito, porque me estaría traicionando. Uno tiene que estar pendiente de la locución, de las entradas del comentarista, de las tandas publicitarias, de alternar los comentarios de las diferentes canchas y todo esto requiere un trabajo y producción previos. Cuando relato pongo más énfasis en la pasión y en la garra que en dar un toque poético, como hace Víctor Hugo. Además, trato de evitar el circo y el amarillismo. En el problema de los dos jugadores de River, Tuzzio y Ameli, creo que precisamente por nuestra mirada y nuestro estilo, Tuzzio nos eligió a nosotros para aclarar al aire lo sucedido. Me parece que la credibilidad y la honestidad también en las críticas tienen sus recompensas.
-¿A quiénes admira en la radio?
-Yo no escucho FM, pero tengo un gran aprecio por Matías Martin, que alguna vez dijo que tomaba formas de hablar mías, por tirar las frases de una manera especial. Lo vi por Telefé y pude comprobar que es así. Me gusta lo que hace. Como periodista, me interesa todo lo que hace Chiche Gelblung.
-¿Cómo se inicia en este oficio?
-A los 15 años, volvía del secundario en el Nicolás Avellaneda. Siempre hacía mi tarea escuchando tiras deportivas, la de Víctor Hugo y la "Oral deportiva", por Rivadavia, y un día se me dio. En febrero de 1986, con Marcelo Benedetto (con quien hoy estoy en Fox Sports), le tocamos timbre a Víctor Hugo Morales para pedirle trabajo después de ir seis meses seguidos a los estudios de la radio, en Maipú 555, a ver su programa. Nos dijo que sí y de inmediato empecé a cubrir el fútbol de ascenso. Comencé con 16 años, así que ya tengo casi 20 de trayectoria. Estuve hasta 1993 en Continental y en la parte televisiva ya estaba en Torneos, relatando y desde el campo de juego.
Polémica con Víctor Hugo
-Después llegó el distanciamiento.
-Hoy no tengo relación con Víctor Hugo, pero le estoy muy agradecido. Continental fue una gran experiencia porque tuve la oportunidad de hacer flashes en distintos programas y me permitió estar en el aire con más frecuencia y conocer, por ejemplo, a Raúl Portal, Rolando Hanglin y Mario Mactas. Poco tiempo después tuve una entrevista con Página/12 y dije, tal vez por inexperto, que tenía aire gracias al programa de Hanglin. En ese momento Víctor Hugo estaba en Ecuador. A los pocos días fui a hacer el programa y cuando llegué a mi casa tenía el telegrama de despido. Así que estamos distanciados, pero tengo un gran reconocimiento hacia él, aunque cada vez que nos cruzamos él me corra la cara. Yo siempre voy a estarle eternamente agradecido. Pero también soy muy visceral, en la mesa con el equipo se dan muchas discusiones y la gente se engancha con eso.
-Usted también tiene fama de ser muy riguroso a la hora de relatar.
-Muy riguroso y exigente. Soy de relatar mucho y a veces me embalo. Entonces los únicos que pueden participar son el Tano Fazzini, que es mi comentarista en la radio, y el locutor, y dejo afuera a las conexiones con los otros estadios. Entonces, todos se toman tiempo para ir al baño, por ejemplo. Pero cuando pido por ellos y no están me pongo loco, porque cuando me tocó hacer ese trabajo me aguantaba sin moverme y me hacía pis encima. Cuando termina el programa está todo bien, pero en el momento esa situación me enoja mucho.
Por adentro
- Voces: en "Un buen momento" acompañan a Closs Guillermo Salatino, Héctor Gallo, Martín Costa, Marcelo Nasarala, Paulo Viola, Coco Ramón, Daniel Fava, Mariano Antico, Diego Louzan y Martín Flores. Eduardo Battaglia es el locutor y Martín Sesana, el coordinador general. Los domingos relata junto a Juan Fazzini, Ricardo Scioscia y el locutor Héctor Ascione.
- Equipo: en ambos ciclos, la producción está a cargo de Gustavo Más, Fabián Sia, Juan Rodríguez y Miguel Dalassio. La operación técnica es de Rubén Paredes y Jorge Diciani, de lunes a viernes, y de Jorge Scardamaglia, los domingos.





