
La banda de California agotó en dos horas los tickets para su Sideshow y es una de las más esperadas en la jornada 1 del festival
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Dentro de la lista de los sideshows de Lollapalooza Argentina 2017, Rancid fue el primero en agotar sus entradas. En apenas dos horas, su fecha en El Teatro de Flores colgó el cartel de Sold Out. Todos querían verlo en su primera visita a Argentina. Hasta los Metallica, que llegaron el jueves a Buenos Aires y estuvieron en su show.
En los 90, los videos de “Ruby Soho” y “Salvation” rotaban en el prime time de MTV y la banda accedía a mostrar su “radicalismo” en Saturday Night Live, mientras eran disputados por sellos como Maverick, creado por Madonna junto con su manager, el legendario Frederick DeMann, que tenía en sus tropas a otros rebeldes como The Prodigy. En esos tiempos, el punk atravesaba una mutación que, luego de una época particularmente arisca, parecía devolverles el camino hacia la clase de canciones que pueden sonar en una pista de baile: The Offspring y Green Day eran prueba de eso. De hecho, el vocalista de esta última, Billie Joe Armstrong había dejado su lugar como segundo guitarrista de Rancid para formar la banda. Con un millón de copias vendidas gracias a “Let´s go” y de los éxitos logrados con el álbum que siguió, And Out Come the Wolves, no era nada raro que todos lo quisieran.
La banda continuó paseándose ante los ojos deseosos de las grandes compañías con sus siguientes dos discos Life Won´t Wait, editado 1998 y Rancid, en 2000, que vio la luz ese año. Recién aceptaron un contrato con Warner en 2003 para distribuir Indestructible, con la condición de que la etiqueta del sello no se imprimiera en el arte del disco y que el resto de las condiciones no se hicieran públicas.
A pesar de la potencia comercial de los múltiples subgéneros del punk rock, Rancid representa a esa clase de agrupaciones que se las han arreglado perfectamente para saltar de uno y otro lado de la cuestión de la supervivencia sin sacrificar sonido, propuesta o dignidad. Que el público del género, especialmente atento a estos detalles, quiera verlos de cerca en su primera visita en Argentina entonces, no es exactamente sorprendente tampoco ahora. El dato que lo vuelve aun más tentador es la conservación de su formación casi original: la única baja ha sido la del baterista Brett red en 2006. Fue reemplazado por Branden Steineckert, ex integrante de The Used.
Dónde verlos: a las 19.30 en el Main Stage 1
Denise Tempone
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