Revelaciones de un "jardín secreto"

Moira Soto
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17 de junio de 2016  

CUT / Libro: Emmanuelle Marie / Dirección: Inés López Courtois / Intérpretes: Sandra Posadino, María Eugenia Belavi, Clara Díaz y el grupo DespaRamos / Vestuario: Florencia Feijoo / Iluminación: Maia Verona / Sala: No Avestruz, Humboldt 1857 / Funciones: viernes, a las 3 / Duración: 75 minutos / Nuestra opinión: muy buena

¿De qué hablan las mujeres cuando, en un bar o un restaurante, van juntas al baño? La dramaturga y novelista francesa Emmanuelle Marie ofrece una respuesta poética y comprometida, ligera y profunda, emocionante y liberadora. Una respuesta que la directora Inés López Courtois traduce escénicamente con muy estimables resultados, ofreciendo de este modo un espectáculo que realza la calidad y las intenciones del texto original con diversos recursos que conjugan teatro contemporáneo y teatro popular, apelando libremente a elementos de la tragedia griega. Cabe apuntar que López Courtois, hija de padres exiliados durante la dictadura, se formó en Francia en artes circenses, especializándose en clown; estuvo presente con talleres en el FIBA 2012 y actualmente participa como actriz en la versión de Cut que se sigue representando en París y otras ciudades francesas (su asistente Juan Olmos se hizo cargo de la continuidad de la puerta porteña cuando ella debió viajar).

En Cut tenemos en un espacio vacío, pero iluminado con funcionales matices cambiantes, a tres personajes femeninos no identificados de manera convencional, pero sí diferenciados, cuyo discurrir va rotando: las Damas 1, 2 y 3. Excediendo su rol de cuidadora de ese lugar que se suele identificar con letreros (Toilette, Damas) o una figurita con faldas, la 1 es la que conduce la acción que es puramente verbal, y hace un recorrido intimista de penas -generadas por tabúes y mandatos represivos- y alegrías -relacionadas con el reconocimiento del propio cuerpo y del placer sin culpa o el propio acto de parir-, a través de un texto muy ritmado. De una suerte de partitura con repeticiones o ritornellos, que tanto aplica el lirismo más refinado como el lenguaje coloquial para llamar crudamente a las cosas por su nombre. La cuidadora, en la vivaz y salerosa interpretación de Sandra Posadino, se expresa por sí misma y reparte el juego, muy bien secundada por María Eugenia Belavi y Clara Díaz en los papeles principales, las tres con diseños de ropa acordes a sus personajes en brillante gris oscuro, con toques negros y rojos. Pero hay otras presencias en escena: 12 mujeres de diversa edad y aspecto físico bien distinto que, vestidas sencillamente de negro, hacen las veces de coro aggiornado: ciudadanas sin máscaras que se desplazan según la coreografía marcada por la directora, comentan los temas que se tratan, citan sentencias misóginas aclarando su origen. Estas 12 damas, una cifra que habría aprobado Esquilo, pertenecen al grupo DespaRamos, de Ramos Mejía, y se incorporaron con entusiasmo al proyecto. Laura Bosco, cotraductora de la pieza junto a López, proviene también de ese centro de teatro comunitario.

Vale aclarar que Cut no es una obra que le hable exclusivamente a las mujeres, provocándoles alternadamente emociones, risas y movilizadoras reflexiones: cualquier espectador de buena fe y con exigencias artísticas puede acercarse a este "jardín secreto" que hace su aporte a un entendimiento más sincero, abierto e igualitario.

Por: Moira Soto
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