
Rolando Graña es periodista. Conduce, desde hace dos años, Punto Doc, un programa especializado en investigaciones periodísticas.
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Con un equipo de diez periodistas-productores y un estilo que combina precisión con ritmo, Punto Doc/2 aborda temas como las infecciones hospitalarias, las mujeres que se prostituyen por un peso, los depósitos de desechos y los polígonos de tiro clandestinos en Campo de Mayo... Por estos días, y después de una serie de notas relacionadas con la corrupción en la policía bonaerense, Graña fue víctima de amenazas. En la puerta de su casa siempre hay un policía (en este caso, de la Federal). "¿No te palparon de armas?", pregunta y sonríe. Pero no es chiste. "En este país tenés que saber que tarde o temprano te vas a encontrar con esto. Lo único que me ampara es la posibilidad de tener repercusión pública."
-¿Cuáles son las diferencias entre hacer periodismo en gráfica y hacerlo en tevé?
-La televisión te obliga a redoblar la cantidad de información que manejás, y a bajar la cantidad de categorías ideológicas con las que analizás esa información. Es algo que yo aprendí en cnn, donde no podía poner un adjetivo, ni una opinión, ni nada.
-Y "Punto Doc" sigue ese modelo.
-Yo no inventé nada; muchas cosas las afané de cnn y, muchas otras, sólo de mirar tele. Lo que Punto Doc tiene de distintivo es un lenguaje: cámaras en la calle, nosotros en los lugares, cámaras ocultas, edición, televisión escrita... Yo escribo todos los guiones de las notas, y las edito. Los productores hacen siempre una primera versión de los guiones, pero muchas veces me la paso tachando adjetivos porque creo que no es necesario subrayar nada.
-¿Cuál es el criterio para emplear las cámaras ocultas?
-Les damos un uso antropológico. En general, antes solían utilizarse como denuncia: señor cobrando coima… la típica. Nosotros las usamos para entrar a los lugares donde no te dejan entrar; no necesariamente para hacer una denuncia, sino para contar lo que pasa del otro lado. El ejemplo es la de los chorizos: ¿qué hay adentro de los chorizos?
-¿Cuáles son las fuentes de información?
-Trabajamos mucho con ladrones, policías, jueces. Pero muchas notas surgen de las personas que vienen y nos cuentan: se trata de saber escuchar y descubrir una buena historia. Una de las cosas que la gente más nos reclama es por qué no van presos esos tipos que mostramos, pero de cada cien denuncias interesantes que hacemos, apenas una preocupa a algún fiscal. Nosotros no podemos motorizar las querellas, porque, si no, dejamos de laburar. Desde que empezaron las amenazas, yo me la paso haciendo gestiones para detenerlas, y mientras tanto no laburo de periodista. Y mi trabajo es averiguar cosas y contarlas, no hacer gestiones para que dejen de amenazarme.
America, los jueves, a las 22.




