
Sábato ingresó en las páginas del rock
El hijo y los nietos del autor de "El túnel" son los gestores de una nueva agrupación llamada Ojalá
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Los tres Sábato unidos por el rock, a pesar del cruce de generaciones, se disponen en las sillas. Guido (23 años) mira alrededor y dice con un tono irreverente "esto es demasiado serio". Juan (16), con un aire displicente que comulga con su adolescencia, se hunde en el asiento. Y Mario (53), director de cine, padre y "gurú" de la banda Ojalá, que forman sus hijos junto a ocho integrantes más, revela un entusiasmo comparable al rodaje de su ópera prima.
"Ojalá es: rock, funk y múltiples estilos. Porque todos los integrantes tenemos gustos distintos y eso permite darle a la banda una personalidad que no tiene nada que ver con el resto de los grupos", define Guido Sábato, director musical del grupo. Con un promedio de edad entre 12 y 16 años, la banda en la que también participan: Juan Sábato (bajo), Matías Chapiro (teclados), Rodrigo Genni (batería), Martín Rur (saxo), Solange Prat, Sofía Mason y Karen Oliver (coros) y Ernesto Cantero (voz y guitarra) se planta sobre una propuesta "combativa". Basta con conocer "Televisión fecal", una de sus canciones, para saber de que se trata: "No se necesita estudiar/ no es preciso trabajar/ no te tenés que matar/basta con no tener moral".
Mario, que escribe las letras del grupo junto a Rodrigo Genni, dice: "Las canciones expresan lo que le pasa a los chicos de esta edad, en un país que los ha desilusionado mucho. Se habla con el lenguaje real, desde una poética cotidiana, pero no pretendemos bajar línea".
Ojalá nació el año último como desprendimiento de otro proyecto de Mario Sábato. Armar una banda joven para una película. Pero el grupo tomó su propio curso. Ahora, después de algunas presentaciones, tendrán la oportunidad de medir su música frente al público del Hard Rock Café, mañana, a las 23.
"Suenan mucho más profesionales que cualquier banda nueva de rock nacional, y la música es para su generación, pero no son una banda escolar", aclara Guido Sábato.
-¿Qué opina su abuelo?
Juan: -En realidad él nos fue a ver cuando tocamos en la carpa docente y le gustó, pero quedó un poco sordo.
-¿Pensaron en musicalizar alguno de sus textos?
Guido: -Al principio queríamos hacer un cover del tema de los Cadillacs "Sábato", pero después pensamos que no, porque alguien podía entender que queríamos usar su apellido.
"No hace falta que digamos el respeto que tenemos por su obra y el cariño que existe entre nosotros -agrega Juan-, pero no queremos mezclar las cosas.
"Siempre cuando saben que somos sus nietos, la gente pierde objetividad.Me ha pasado con maestras que me han tirado a matar en un examen y otras que me trataban muy bien por ser un Sábato".
"Si alguna vez musicalizamos algo va a ser un libro de poemas de la abuela Matilde. Porque desde que tengo uso de razón soy el nieto de...y en algún momento me gustaría ser reconocido por mérito propio y de la banda."
A lo que Mario, heredero directo, agrega:"Llevar el apellido Sábato es una pesada herencia".





