
Erase que se era
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Canciones excelentes y jactancias dudosas
Para quienes conocimos a Silvio Rodríguez a comienzos de los años 70 a través del iniciático Días y flores, y también de un disco editado en esa época llamado Cuba va, que contenía las grabaciones iniciales del GES (Grupo de Experimentación Sonora) con Silvio Rodríguez, Pablo Milanés y Noel Nicola, integrantes de algo que (después nos enteraríamos) se agrupaba bajo el nombre de "Nueva Trova Cubana", la aparición de este álbum equivale al encuentro de una maravilla oculta durante décadas, continuación de aquel deslumbramiento. Erase que se era, un doble con 25 canciones –en su mayoría inéditas– compuestas por Silvio durante el período 1967-1971, según explica el propio autor, obedece a "mi insistencia en reparar un vacío; un pago más de mi deudacon la acumulación de experiencias que me llevó hasta Días y flores". Lo de "un pago más" es porque ya hubo un álbum, Al final de este viaje, dedicado a recopilar parte de ese material, compuesto en buena parte durante los meses que Rodríguez pasó a bordo del buque pesquero Playa Girón, navegando por las costas de Africa. Esas canciones, que el autor sabiamente decidió mantener con los arreglos originales, con su intrincada guitarra en primer plano, nos devuelven al poeta joven que cuestionaba la Revolución a la vez que la apoyaba, que reconocía influencias de Bob Dylan y de la Incredible String Band tanto como de la Trova tradicional de su país, que incorporaba una mélange de referencias tan propia de los 60 como Whitman, Sartre y el Che Guevara, y quele cantaba al amor con una dulzura desprovista de clisés. Un compositorcautivante e ingenuo por momentos, que planteaba abiertamente sus dudas, su autocrítica, sus miedos, sus pequeños triunfos, que se sumergía en las profundidades de la búsqueda existencial y por otra parte elevaba pequeños hechos y personajes cotidianos a una dimensión épica, gracias a unos versos extraordinariamente inspirados que –al igual que los del joven Dylan–, se encuentran entre los más logrados que hayan aparecido en formato canción, en cualquier época: "Le he cantado a la muerte como nadie con vida/ mas yo dijerasiempre: querida,/ junto a cada palabra hay cuerpos de millones/ y los maté yo mismo. Perdonen".





