
Stravinsky y Puccini, juntos en el Avenida
1 minuto de lectura'
Opera bufa "Mavra", de Igor Stravinsky, con libreto de Boris Kochnov, basado en el cuento "La casita de Coloma", de Puschkin, y la comedia lírica "Gianni Schicchi, de Giacomo Puccini, con texto de Giovacchino Forzano, en versión para orquesta reducida elaborada por Héctor Panizza. Director de orquesta: Emiliano Geizerstein. Puesta escénica de Horacio Pigozzi y Florencia Sanguinetti. Elenco: Graciela Oddone, Susana Moncayo, Mariana Rewerski, Armando Noguera, Gui Gallardo, María Daneri, Enrique Folgar, Marta Culleres, Ricardo González Dorrego, Gisella Barok, Vanesa Mautner, Sebastián Sorarrain, Alejando Di Nardo, Leonardo Estévez, Miko Tomas, Fernando Núñez, Sebastioano De Filippi y Matías Zayas Mathey. Organizado por Juventus Lyrica. Teatro Avenida.
Nuestra opinión: excelente.
Fue un espectáculo espléndido. Excelente desde el punto de vista musical y muy bien resuelto en el aspecto teatral, donde no faltaron ideas ingeniosas. Por otra parte, la circunstancia de haber reunido dos joyas del teatro cantado de autores aparentemente tan disímiles como Stravinsky y Puccini, lejos de haber sido una audacia equivocada, fue un gran acierto estético.
Por un lado quedó en claro la contemporaneidad de los dos títulos. "Mavra" fue presentada en París en 1922 y "Gianni Schicchi" en 1918, en el Metropolitan de Nueva York. Por el otro, la ratificación de que ambos autores dejaron estampada la marca de sus mentes inquietas, escudriñadoras del pasado, pero con un espíritu abierto al futuro.
Por alguna razón Puccini estuvo presente el día memorable del estreno de "La consagración de la primavera", de Stravinsky, en París. A su vez, el creador ruso se empeñó en conciliar los elementos musicales de su tierra con la riqueza de los compositores europeos más relevantes, a través de una ópera ruso-italiana, con números cerrados y en el estilo musical neoclásico de tanta fecundidad dentro de su catálogo.
Por fin, otro factor elogiable de la representación se refiere al acierto de Juventus Lyrica al apuntar a un repertorio mucho más adecuado en relación con los medios disponibles. Ambas óperas de cámara no requieren de grandes coros ni de orquestas grandes, sino de conjuntos pequeños y solistas. Este es un campo sumamente rico, poco representado y donde no faltan obras notables que, por otra parte, siempre contribuyen a pulir a las jóvenes figuras.
Versiones en estilo
El joven Emiliano Greizerstein, al que se viene observando en un paulatino crecimiento como director de orquesta, dotado de talento innato para la música, idóneo con las dinámicas y expresión de cada autor y poseedor de una batuta que logra muy buen rendimiento de sus subordinados, se constituyó en el puntal del programa. En "Mavra" fue pulcro y preciso para dar con el entramado y la rítmica compleja de Stravinsky. En "Schicchi"alcanzó una versión impecable por su lirismo, liviandad y equilibrio. Esto quiere decir, ni más ni menos, que hubo fidelidad a una versión dinámica y concertada, tal como imaginó el autor.
Con relación al cuadro de cantantes, cabe destacar en la obra de Stravinsky la excelencia de la soprano Graciela Oddone en el personaje de Parascha, de exquisita musicalidad, cristalino timbre vocal y pleno dominio escénico; la excelente expresión y voz bien emitida de Armando Noguera (su color resulta más baritonal) en el personaje del soldado; la autoridad de Susana Moncayo para encarnar a la madre y la también ascendente Mariana Rewerski, segura en el decir y desenvuelta, como la vecina.
Sin embargo lo más trascendente radicó en el ensamble de las voces de soprano, mezzosoprano, contralto y tenor con el conjunto instrumental como para valorizar el difícil entramado musical, original y cautivante de la partitura, merecedora de considerarse entre las excelentes contribuciones de Stravinsky al arte lírico, en esta temporada saludablemente representado por "Mavra" y por "La carrera de un libertino", en la temporada del Teatro Colón.
La puesta sintética y renovadora de Horacio Pigozzi tuvo el atractivo de un manejo actoral de enorme gama de matices expresivos y una iluminación excelente en coloración y variedad de intensidades. La escenografía de Martina Tosticarelli, así como el vestuario, fueron otros factores positivos de la representación.
Provocando la risa
La reposición de "Gianni Schicchi", con las ideas escénicas de Florencia Sanguinetti conocida en la temporada anterior, tuvo en el repositor Horacio Pigozzi a un artista respetuoso con el trabajo anterior, pero que sumó una movilidad en el desplazamiento de actores en cada uno de los personajes que contribuyeron a hacer gracioso cada detalle y provocar la risa o sonrisa del público, una de las especialidades más difíciles del teatro y el espectáculo. ¡Cuántas veces se ven escenas cómicas que de tanto artificio y grotesco logran sólo indiferencia y silencio!
A ello debe sumarse, como ya se ha dicho, la impecable versión musical de Emiliano Greizerstein desde el foso orquestal y un admirable aporte del veterano barítono Gui Gallardo, que prolonga con sorprendente vitalidad su carrera artística. Su Gianni se destacó no por los aspectos vocales en sí, sino por la expresión del decir y su sobria concepción del pícaro personaje. Una vez más, Gallardo reiteró su condición de eficaz comediante.
Marta Culleres, poseedora de un larga experiencia, dijo con impecable expresión el personaje de Zita, y la soprano María Daneri se destacó en la personificación de una Lauretta de bella presencia que en la celebre aria "Oh mio babbino caro..." matizó como para dar con los rasgos de un personaje inocente y frágil.
El tenor Enrique Folgar puso el mayor empeño para afrontar los pasajes del canto más comprometidos de la comedia, porque justamente Rinuccio es el único que tiene dos o tres momentos de fraseo lírico en la zona alta del registro.
El resto del elenco del numeroso conjunto de personajes tuvo impecable actuación escénica y vocal permitiendo con su naturalidad que luciera aún más la propuesta visual y que todo el esfuerzo de preparación musical, en perfecto equilibrio con la orquesta reducida por el aporte del famoso y legendario Héctor Panizza, se trasformara en la otra joya de un espectáculo merecedor de más funciones. Hoy se verá, a las 20.30, y el próximo domingo, a la misma hora, dos únicas oportunidades que tienen un lamentable sabor a muy poco.
1
2La noche de Mirtha y Almorzando con Juana, por dentro: curiosidades, perlitas y lo que no se vio del reestreno de ambos programas
3Johanna Villafañe: de la picardía con la que irrumpió en los medios a su nueva vida como emprendedora y madre soltera
4Entradas para BTS en Argentina 2026: qué se sabe y cuánto salen



