Tantanian está de moda

Estrena otra obra teatral, trabajó en TV y se prepara para el Colón.
Alejandro Cruz
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15 de octubre de 1999  

"Llevaba una existencia carente de todo interés biográfico (excepción hecha de una participación televisiva en "El mundo de Calculín") hasta que fue elegido abanderado en el Colegio Nacional de Buenos Aires. Desde entonces, nada fue igual. Se despierta su vocación de "centro de todas las reuniones" y es ésta la que lo lleva al teatro, donde sabe desempeñarse como actor, director y dramaturgo."

Así, el actor, director y dramaturgo Alejandro Tantanian eligió presentarse cuando publicó una de sus obras, "Juegos de damas crueles", en los cuadernillos del desaparecido grupo de autores Caraja-Ji. De aquel 1995 a la actualidad, se convirtió en una de las figuras más importantes de su generación. También, en una de las más hiperquinéticas.

Va un resumen de estos últimos meses. Como autor, Roberto Villanueva estrenó su pieza "La tercera parte del mal", y varios de sus textos fueron traducidos al francés. En su primera experiencia como guionista televisivo, junto a Javier Daulte estuvo ternado al Martín Fierro por la serie "Fiscales". Como actor integrante del grupo El Periférico de Objetos participó en el Festival de Aviñón y, en Buenos Aires, hizo la retrospectiva del grupo.

El campo de la ópera también forma parte de sus obsesiones. Durante el Festival Internacional estrenó "Tenebrae", en la sala de experimentación del Teatro Colón, y para el próximo año Gerardo Gandini lo convocó para realizar una ópera en la sala mayor. Pero, en medio de tanto trajín, sus energías están puestas en "Unos viajeros se mueren", obra de Daniel Veronese, que estrena hoy en el Callejón de los Deseos. En fin, un animal de teatro con la adrenalina alta.

De la nueva camada de autores, muchos sostienen que Tantanian tiene un estilo a lo Heiner Müller. ¿El mejor alumno del Instituto Goethe? Tantanian se ríe. Sabe de los encasillamientos, aunque reconoce su pasión por lo germano.

Algunas cosas quedan en el tintero. Por ejemplo, en poco tiempo parte para Stuttgart ya que se ganó la beca de la Academia Solitude. Por lo cual pasará unos 4 meses habitando un bucólico castillo alemán para dedicarse a lo que más le gusta: escribir. Se ganó la beca hace un año y medio pero no pudo partir antes porque estaba ensayando "Zooedipous", que se estrenó en Bélgica. Chico de mundo este Tantanian. Un mundo que, en poco tiempo, se fue ampliando, merecidamente, a fuerza de trabajo.

Hoy, luego de años de pertenecer al off , se ha convertido en una figura indiscutida del circuito teatral.

-¿Cómo se procesa ese cambio?

-Intentando no perder el eje respecto a lo que quiero hacer.Siempre tuve temores a los lugares de soberbia en relación a los sitios que ocupás. Temor a repetir situaciones.

Habla y da la sensación de que en su cabeza le queda dando vueltas eso de pertenecer a esa especie de establishment teatral. "Cuando estrenamos "Máquina Hamlet" tuvimos terror a que nos mataran a tomatazos. Pero, a fin de ese año, un diario dijo que la mejor obra. Eso me dio una especie de ataque. Sentí que había que tener mucho cuidado con eso.Ahora, me están pasando cosas fuertes en ese sentido. Hay algo raro en todo eso", dice y se queda pensando, masticando ese raro . Como con desconfianza. Como con orgullo.

Amigos son los amigos

Siente que su vínculo con sus colegas y con el trabajo no ha cambiado. De todos modos, el barrio teatral tiene lo suyo. Durante el Festival Internacional de Buenos Aires una experta extranjera le aportó un comentario que lo dejó pensando: "El teatro porteño es incestuoso". "Claro, primero fue a ver una obra y, en la segunda, se dio cuenta que el que dirigía ahora estaba en el escenario. Uno es público, actor, director...", cuenta.

Y en este proceso de ocupar espacios, su ingreso a El Periférico y la irrupción del grupo Caraja-ji, fueron dos mojones fundamentales en su trayectoria. "Desde ese momento, todo esto tiene sabor a vértigo. Por eso hay que estar en eje. Veo actitudes en otros que no quiero repetir. En ese sentido, el dramaturgo Mauricio Kartun es un ejemplo, posee una generosidad que te salva. Es un Norte", y dice Norte con mayúscula intentando que su propia brújula esté bien imantanda para no bardearse .

Una ruta complicada. Pero su guarida es su propia dedicación. "Hace 18 años que me vengo quemando el c... laburando", y en los puntos suspensivos, Tantanian apela a un término lo suficientemente contundente para no dejar dudas de su esfuerzo. "Sigo estudiando -continúa-. Ysi tengo la posibilidad de que mi trabajo posea mejores condiciones no voy a negarme. Pero hay posturas que no pienso abandonar".Y como síntesis de su elección pone el ejemplo que tiene más a mano:""Viajeros..." se hace con los bolsillos de Daniel Veronese, Luciano Suardi, Ricardo Merkin y míos."

Y en ese viaje que se estrena hoy, también aparece algo de la escena incestuosa que señaló aquella señora extranjera. "Unos viajeros..." es de DanielVeronese, el mismo que lo dirige en El Periférico. Para agregar datos promiscuos , agrega:"La idea original era que él dirigiera una obra mía y que yo hiciera lo mismo con un texto suyo". En fin, un buen mecanismo de rol playing. Sobre el material dramático que tiene entre manos, asegura:"De las obras de Veronese, "Viajeros..."es la que más me gusta. Diría que es una historia lineal que incluye una especie de visita a ciertos tópicos shakespearianos en cuanto al lenguaje, la trama y la intriga. Cuando en la historia de los dos personajes aparece la suposición de una mentira, comienza el devenir trágico con una serie de causalidades y casualidades".

Junto a los actores Gabriel Levy, Javier Lorenzo, Ricardo Merkin, Mónica Raiola, María Inés Sancerni y Luciano Suardi vienen ensayando desde hace meses.

-¿Te gusta cómo quedó?

-Sí. Durante el proceso suelo tener muchas dudas. Me pasó algo parecido a cuando estrené "Cuento alemán", todo me parecía una porquería. Pero cuando se juntó todo me dije:"Sí, lo firmo". Con "Unos viajeros..."me pasó algo parecido. Obviamente podría seguir trabajándola, pero bueno... en algún momento hay que ponerle la firma.

Y la firma es la de Tantanian. Una firma en expansión, renovadora.

Próxima parada: el Teatro Colón

En noviembre del próximo mileno, Tantanian, de la mano de Gerardo Gandini, estrenará en la sala mayor del Teatro Colón "Liederkreis", ópera basada en diversas piezas de Schumann. "Cuando Gandini vio "Cuento alemán" se interesó por mi trabajo de intertextualidad, un procedimiento que él utiliza en el campo de la música. Por eso me convocó", cuenta a horas de su estreno.

La idea original del compositor era la de volver a trabajar con Ricardo Piglia pero, como no llegaron a un acuerdo, apostó a este joven teatrista.

"Mi trabajo ya está casi listo, -cuenta Tantanian-. Primero me propuso que escribiera una obra de teatro. A partir de ahí, puso una especie de bomba en medio del texto. Empezó a sacar cosas, a reconstruir los pedazos... Entonces tuve que re-escribir a partir de una partitura, algo rarísimo para mi. Gandini me entregaba un cassette con música y mi trabajo era meter una escena que ya tenía escrita en un formato musical. Un laburo de chino pero muy copado".

La ópera está compuesta por 12 escenas con un desarrollo mínimo que, unidas, pintan la vida de Schumann. "El material tiene algo quebrado, estallado", se entusiasma. Pero, para ver los resultados de semejante estallido deberá esperar.

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