
A pedalear el Tricicle
El exitoso trío humorístico catalán regresó a Buenos Aires para presentar su penúltimo espectáculo: Sit
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Cuando se prenden las luces del escenario, se ve a tres hombres disfrazados de cavernícolas. Sin que lleguen a hacer nada, las risas del público inundan el teatro. Es el efecto que produce Tricicle en su fiel público español y también en otros países de Europa y Asia.
Visitaron la Argentina en dos oportunidades: en 1988, con Slastic , en el Tabarís; y en 1991 y 1992, en el Metropolitan, de Buenos Aires, y luego en Mar del Plata. Ahora, el trío catalán de humor gestual vuelve a Buenos Aires a presentar su penúltimo espectáculo, Sit , que se estrenará el martes próximo, en el Paseo La Plaza, donde estará hará un mes de funciones. Como adelanto, en www.youtube.com se pueden ver varios videos de las actuaciones del trío, que también tuvo distintos programas en la televisión española. En una entrevista telefónica con LA NACION, Carles Sans habló sobre el éxito de la compañía que fundó, junto con Paco Mir y Joan Gràcia, hace 28 años, y sobre Sit .
-¿Por qué eligieron este espectáculo para traer?
- Sit ha sido un espectáculo muy bien acabado y que fue tan extraordinariamente recibido que no dudamos en ningún momento en llevarlo a la Argentina. Nos parecía que era una lástima que, por haber estrenado un espectáculo nuevo, no se pudiera hacer éste que estábamos terminando. Además pensamos que si Sit es un éxito tenemos otro para poder volver inmediatamente.
-¿Cómo se les ocurrió hacer un espectáculo sobre la silla, un elemento tan común y cotidiano?
-Tal vez sea por eso. Porque es un elemento tan común que no reparamos en lo que puede dar de sí, pero pensábamos que la silla es el mueble base por excelencia. Está junto al ser humano prácticamente desde sus comienzos. Nos hemos inventado una familia, llamada los Chairwood, cuyos inventos principales han sido siempre sentados en una silla, de la cual fueron inventores. [...] Hacemos un recorrido, evidentemente ficticio, sobre esa familia y sobre la evolución de la silla a lo largo de la historia.
-¿Cómo es el proceso de armado de sus espectáculos?
-Creo que todo lo que no hablamos en el escenario a la hora de actuar lo hablamos en el período de preparación. Lo más difícil es encontrar ese tema que se pueda desarrollar, sobre todo sin palabras. Hay que tener muy presente que no todo se puede hacer sin usar palabras. La palabra es un medio de comunicación muy potente. Una vez puestos de acuerdo sobre ese tema, desarrollarlo ya cuesta menos. Somos tres, hace muchos años que trabajamos juntos, sabemos muy bien cómo es nuestro trabajo, cómo hacerlo. Siempre hemos dicho que somos como un matrimonio de a tres.
-Muy duradero. ¿Cómo hacen para llevarse bien todavía?
-Tal vez sea que somos tres porque en situaciones donde no nos ponemos de acuerdo el dos a uno equilibra la balanza. Luego, porque siempre hemos tenido un gran respeto los unos hacia los otros y nadie ha querido liderar el grupo. Muchos grupos creo que fracasan porque uno de ellos piensa que es el líder.
-¿Que los espectáculos sean mudos hace que el humor sea traducible para otros países?
-Sí. Es que lo único que hay que cambiar cuando vamos a otros países es la voz en off. [...] Pero nuestro humor es tan universal que no hay que cambiar nada pensando en que uno va a ir a otro país. Es, quizás, una de las grandes ventajas de este género que practicamos.
-¿Cómo evolucionó el grupo a través de tantos años?
-Dentro de lo que es España, Tricicle se ha hecho un espacio muy personal, muy singular. Porque aun siendo teatro es un tipo de actuación tan especial que hay muy pocas compañías que trabajen este género. [...] Tenemos un público muy fiel y Tricicle terminó convirtiéndose en una marca.
-Me pareció muy gracioso ver en un video que la gente se reía antes de que empezaran a actuar...
-Sí. Me gusta cuando vamos a un país donde se nos conoce mucho menos, porque te obliga a hacer un sobreesfuerzo al que no estás tan acostumbrado en tu propia tierra, donde ya la gente te conoce y hay una predisposición a pasárselo bien contigo. Entonces cuando uno llega a un país donde no te conocen tanto tienes que poner el ciento por ciento de ti mismo, y está muy bien poder hacer eso de vez en cuando. Lo importante es que al final acabes arrastrando a ese público que no te conocía y termines conquistándolo del mismo modo que al tuyo.
-¿Cuáles son los referentes humorísticos de Tricicle?
-Son muchos. Desde los clásicos del cine, como Buster Keaton o Charles Chaplin. Creo que hemos aprendido de muchos. En esto del humor hay que aprender y luego cocinarlo de un modo que sea completamente distinto. Hay que pasarlo por ese tamiz que hace que lo tuyo, a pesar de estar inspirado en otros, sea original.




