
Desparejo trabajo de Alberto Félix Alberto
"Elma Mut en la bañera. Cabaret" , de Alberto Félix Alberto. Con Cruz Miguel Aquino, María Colloca, Eloísa Colussi, Laura Cuffini, Ignacion Huang, Gustavo Pardi, Bruna Sambataro, Guillermo Tassara y Daniel Tur. Escenografía e iluminación: Alberto Félix Alberto. Diseño sonoro. Gustavo Codina. Coreografía: Liliana D´Albyni. Dirección: Alberto Félix Alberto. En el Teatro del Sur (Venezuela 2255). Funciones los viernes y sábados, a las 21, y los domingos, a las 18.
Nuestra opinión: regular
Lo dijo él en notas previas al estreno de "Elma Mut en la bañera. Cabaret" y lo dice el mismo espectáculo. Con esta obra, Alberto Félix Alberto, el talentoso director de "En los zaguanes ángeles muertos", quiso divertirse, desplegar su imaginario, bucear en otras aguas. En ese punto, el trabajo que está ofreciendo en el Teatro del Sur es coherente con la idea del director escénico.
La obra tiene una estructura de fragmentos, escenas que se mezclan y situaciones que continúan casi caprichosamente. La pieza presenta una galería de personajes que aparecen o desaparecen en un cerrar o abrir de alguna de las tantas puertas que rodean el espacio escénico (rigurosamente iluminado). Y como el espectáculo tiene un anclaje delirante, de esas puertas salen desde un barco hasta una señora que busca a su gato pasando por un personaje sadomasoquista que parecería haber salido de un dibujo de Tom de Finlandia.
El lugar mismo está en permanente mutación. En algunos pasajes es un bar de un aeropuerto, o una plaza, o... También es el sitio en el cual el director se permite evocar a Judy Garland, Billie Holyday o Edith Piaff. Y, en sintonía con esas melodías, termina la obra con una escena al mejor estilo de una comedia de la época dorada de Hollywood. En ese amplio barrido, despliega fantasías eróticas para (casi) todas las preferencias sexuales.
La batería de imágenes tiene como disparador a un muchachito que, como ocurría en la historieta de "Las puertitas del señor López", abre quizás una puerta equivocada desencadenando el juego de asociaciones múltiples al borde del disparate.
La fórmula de tirar en escena una serie de fragmentos delirantes ha dado excelentes frutos en trabajos de los directores de la talla de Paco Giménez o José María Muscari. Ellos se las ingeniaron para montar espectáculos fragmentarios y personales y hasta desparejos en sus estructuras internas, pero de una enorme riqueza. Pero no es el caso de este último trabajo de Alberto Félix Alberto.
Básicamente, al espectáculo le falta locura escénica y hasta un mayor riesgo. Algunos personajes cuando entran en escena deberían arrasar, sin embargo se quedan en una especie de silbido bajo (tan bajo que por momentos no se los escucha). En otros momentos, la misma energía de los actores debería transformarse en el motor de las acciones, pero tampoco eso sucede porque el elenco es muy desparejo. Las escenas eróticas deberían -por lo menos- perturbar al espectador, pero eso tampoco ocurre.
Es que "Elma Mut en la bañera. Cabaret" se queda ahí, a mitad de camino.





