
"Dorotea" refleja el universo provocador de Nelson Rodrigues
El estreno de esta pieza integra la semana dedicada al escritor brasileño
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Nelson Rodrigues es uno de los autores más emblemáticos que ha producido el Brasil en el último siglo. Sus obras, sumamente provocadoras, concebidas en las décadas del 40, el 50 y el 60, describen un ambiente popular, pero sus personajes poseen una fuerza tan desgarradora que de inmediato se transforman en verdaderos arquetipos de la sociedad brasileña.
La producción de este autor es muy poco conocida en la Argentina. A fines de la década del 90, Ricardo Holcer puso en escena en el Teatro Nacional Cervantes "Los siete gatitos", una tragedia familiar de características profundas.
En estos días, el mundo del autor se divulga en Buenos Aires a partir de un proyecto de la directora Susana Yasan y la Fundación Centro de Estudios Brasileños. Por un lado, Yasan estrenará en la sala El Ombligo de la Luna (Anchorena 364), la obra "Dorotea", mientras que, en el Centro Cultural Ricardo Rojas y en el Centro de Estudios Brasileños, profesionales como el periodista Ruy Castro, el director Luiz Arthur Nunes y el psicólogo Paulo Blank ofrecerán conferencias y talleres.
Uno de estos invitados, Ruy Castro, es un profundo conocedor de la vida y la obra de Rodríguez, tanto que su libro "El ángel pornográfico" -que también se presentará entre nosotros- es una biografía de Nelson Rodrigues que, según afirma el autor, "ayudó a juzgar mejor su obra. Tanto, que se diluyó con él una serie de estigmas".
Castro aprendió a leer con los textos que Rodrigues publicaba en un diario. Por entonces, Rodrigues combinada su tarea de dramaturgo con crónicas periodísticas de fútbol o políticas. En televisión, su trabajo se destacó también como comentarista del mismo deporte.
"Aunque resulte extraño -destaca Ruy Castro-, él podía con los dos universos, el popular y el cultural. Nelson se hacía pasar por un intelectual. Hablaba de una verdad profunda del ser humano, pero de una manera extremadamente popular. Sus diálogos son muy coloquiales, su lenguaje usa palabras del pueblo..."
Nelson Rodrigues fue un autor muy perseguido y su producción sufrió también la censura. Sectores católicos, en los años 40, lo consideraron pornográfico y más tarde la izquierda lo denostó, calificándolo de reaccionario. Aun así, su obra se sigue representando en Brasil con una vitalidad inusitada. Durante los años 80 hasta la actualidad se hicieron intensas relecturas de sus piezas.
-¿Tan fuerte es la presencia de este autor teatral como para imposibilitar que otros dramaturgos aparezcan dentro del teatro brasileño?
-Un país necesita cien años para producir un Nelson Rodrigues. Dos sería absurdo. Los americanos todavía no produjeron un autor de su talla. Si colocamos en una licuadora a Tennessee Williams, Arthur Miller y a cualquier otro autor de las décadas del 40, 50 e inclusive 60, y volcamos en una copa el contenido, tendríamos medio Nelson Rodríguez. Y esto lo digo sin patriotismo. Es una observación absolutamente objetiva.
- ¿De qué habla hoy este autor?
- Todos los personajes, inclusive los de la pieza "Dorotea", luchan desesperadamente para no dejar salir de adentro de ellos lo monstruoso. El teatro de Nelson Rodrigues es una tentativa de liberar esos monstruos para que las personas vuelvan a ser puras.
La otra mirada
La directora Susana Yasan reconoce que pocas veces encontró en un autor contemporáneo una oportunidad de teatralidad tan significativa como la que le ofrece Rodrigues. Ella comenzó a estudiar su producción hasta que finalmente optó por "Dorotea", una de las piezas que más se ha representado en el Brasil.
En cuanto a su trabajo específico como puestista, Yasan destaca: "Decidí continuar con el derrotero que la obra posee. Va de la farsa a la tragedia. Convoqué a un grupo de actrices (Isabel Quinteros, Laura Melillo, Claudia Santos, Violeta Naón, Eva Adonaylo y Carolina Worcel) que estaban dispuestas a hacer un trabajo de búsqueda. Se trata de un lenguaje no muy frecuentado en el teatro y representa lo que yo quiero contar con esta pieza".
-¿Y de qué se trata?
-Quiero contar qué ocurre cuando se confrontan la belleza y la fealdad, cuando se confronta el encierro y un afuera que viene a traer una diferencia que no es aceptada. Quiero hablar de la violencia que se provoca cuando se toma una verdad con un fanatismo casi religioso. Me interesó investigar estos aspectos que provienen de un ser humano que está atravesando por una situación de pérdida. Dorotea perdió a su hijo en circunstancias que son cotidianas en cualquier lugar y en relación con la pobreza. Un hijo muere entre gente que no tiene recursos y esa madre va a buscar cuidado a un lugar en el que no van a cuidarla.
- ¿Por qué cree que este autor es tan poco conocido en la Argentina?
-Sus obras son muy radicales, muy provocadoras. Pero hay quí un absoluto desconocimiento de ellas . Esta semana que hemos organizado en torno de Nelson Rodríguez posibilitará empezar a conocerlo.



