
Dos mujeres, entre víctimas y victimarias
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"El tapadito" , de Patricia Suárez. Intérpretes: Marcela Ferradás, Silvia Baylé. Diseño de vestuario: Mariana Polski. Diseño de iluminación: Matías Sendón. Escenografía: Alicia Leloutre. Asistentes de dirección: Daniel Ugo, Mariano Curto. Dirección general: Hugo Urquijo. En el Teatro del Pueblo.
Como en "El sueño de Cecilia" y "Rudolf", Patricia Suárez vuelve en "El tapadito" a detenerse en el mundo de individuos alemanes llegados a la Argentina en las primeras décadas del siglo pasado. En un comienzo la autora mira a esos personajes -casi siempre mujeres- de manera muy piadosa y los expone frente a los espectadores con conductas muy ciclotímicas y hasta desarrollando profesiones como enfermeras, costureras, que obligan a relacionarse en forma muy directa con el otro y a la vez tomar contacto con el cuerpo de ese otro. Cuando promedia la trama de sus textos esas mujeres resultan casi aborrecibles. La sumisión de una parece perderse en el poder de la otra. Ninguna de sus conductas puede ser ejemplificadora, aunque sus intenciones sean reconocibles y, tal vez, puedan comprenderse.
En "El tapadito", Vera y Leni se enfrentan a una historia particular. El marido de la primera, un ex soldado nazi, marcó con intensidad el mundo de la segunda, en Alemania. Ahora, todos refugiados en la Argentina, descubren que sus destinos se cruzan, en las afueras del Buenos Aires de la década del 50, y allí redefinen sus vidas, forman un triángulo en el que los roles entre víctimas y victimarios hasta se mezclan.
La pieza posee situaciones muy ricas y una intriga de la que también participan dos personajes a los que se hace referencia -el marido de Vera y el hijo de Leni-. En sus perfiles ambas mujeres denuncian, como una marca, la realidad de una vida cruel, de la que parecería no se puede escapar. Y, lo más doloroso, tampoco modificar.
La dirección de Hugo Urquijo busca descubrir y profundizar esos perfiles en los tonos más íntimos y eso es muy perceptible en las interpretaciones de Marcela Ferradás (Vera) y Silvia Baylé (Leni). Cada una de ellas va construyendo un juego minucioso que, cada vez más, las va reconociendo en sus verdaderas interioridades, hasta llegar a un final de gran inquietud donde los rasgos de un mundo netamente femenino que venía desarrollándose, se quiebra, para dar paso a una desgarradora verdad.
Una historia de mujeres que descubre otra historia, feroz y sangrienta.






