
El hijo de Tu Sam heredó sus habilidades
Se presenta hoy en el teatro Opera
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A los 9 años, Leonardo Del Pozo debutaba junto a su padre, Tu Sam, en Canal 9, ayudándolo con sus proezas psíquicas. Pero ya a los 14 era capaz de demostrar que había heredado esos poderes. Hoy, a los 31, viene de triunfar en el exterior no sólo con las habilidades hipnóticas y mentales de su padre, sino también con su nombre. Dejó de llamarse Tu Sam Junior, para ser, simplemente, Tusam. "El nombre está establecido, es una filosofía de vida y una sigla: Técnica, Unción, Sabiduría, Amor y Mística. El: Juan José, yo: Leonardo... pero tenemos la misma propuesta, que se resume en un mismo nombre", explica.
Se presentará hoy, en el teatro Opera, en una única función, a las 21.30, con el show: "Tusam: el renacer del mito", que tiene coreografía de Débora Turza ("Aplausos") y puesta en escena de Carlos Silveyra. "Es un espectáculo en tres secciones. En la primera: «Dominio orgánico», utilizo corriente eléctrica de alto voltaje, encendiendo tubos y luces. Es algo para lo que estoy entrenado desde pequeño. La segunda, es la fascinación de animales; y la tercera, hipnosis colectiva. Ahí la gente sube al escenario y vive una aventura mental. Los hago sentir frío o calor", explica el hipnotizador. "El público participa en un 98 por ciento de este espectáculo ambicioso, con mucha técnica y con una teatralización de la que forman parte diez bailarinas acróbatas, una cantante, música original, números de vuelo y una pantalla gigante." Luego de su espectáculo en el Opera, se presentará en el hotel San Rafael, de Punta del Este, y en el Pabellón de las Rosas, en Piriápolis, en enero.
El original Tu Sam falleció de un paro cardíaco en abril de 1999, justo un mes antes de su programada participación en el famoso programa de David Letterman, en los Estados Unidos. Con él, su hijo recorrió escenarios de América, Europa y Asia y ahora continúa su carrera. A los 18 años ya daba conferencias para dejar de fumar y hacía shows en vivo por América latina, España y los Estados Unidos. "Este es un gran desafío porque mi padre trabajó en el Opera cuando era cine, en los números en vivo, y su primera gran presentación fue también ahí. Hace tres años que quiero trabajar en mi país en la misma escala en que lo hago en el exterior y llegó el momento", explica.
"No es un espectáculo bizarro. El hilo conductor es cómo una persona con una predisposición natural, más entrenamiento y estudio puede llevar las capacidades humanas a extremos que la física no lo permitiría. Es un dominio orgánico, en una puesta en escena." Muchos recuerdan aún aquel episodio de apnea en el que su padre casi lo pierde, ante las cámaras, y que aún hoy se repite por algunos programas. "No me molesta que lo pasen porque es «prensable». Tenía 17 años y estuve 6 minutos y 19 segundos sin respirar. Pero fue la única vez que no salió. Después lo hice bien. A la distancia, parece divertido, aunque casi me muero", concluye.



