
El Método Kairós, la sala empecinada en resistir
El Método Kairós es una de las tantas salas alternativas de esta ciudad. Queda en pleno Palermo, un barrio muy cool y ya no tanto producto de la construcción desmedida que viene destruyendo su paisaje. Una madrugada de noviembre del año pasado, una pared del edificio vecino en construcción se derrumbó sobre la sala destrozando el escenario. El hecho fue noticia. O, según se sinceró el actor y autor y músico Fran Ruiz Barlett, uno de los que gestionan, "fue una patada en la cara". En caliente, la empresa constructora se comprometió a hacerse cargo de la reparación del teatro. En frío, los gestores de la sala emitieron el mes pasado una especie de informe de situación: "Al día de hoy, ni CLS Construcciones, ni el responsable técnico de la obra, el arquitecto Pablo Jose Lowenstein; ni SMG Compañía de Seguros han siquiera intentado paliar el daño producido". Las audiencias de mediación fracasaron mientras la obra (la de construcción) continuó "pese a la orden de clausura provisoria dictada por Ciudad". Lo próximo será el juicio, con sus tiempos. Así narrado, una mala detrás de la otra. Del Instituto Nacional del Teatro y del Ministerio de Cultura de la Ciudad recibieron subsidios (en verdad, lo recibirán en el tiempo y forma del aparato estatal). Los dueños de la casona convertida en teatro les permitieron a los inquilinos no pagar el alquiler de los últimos dos meses y hacerlo más adelante. Mientras tanto, los encargados de El Kairós tomaron una decisión: volver a abrir el teatro. Dieron vueltas sus bolsillos y así fue como llegaron obreros y tachos y polvo. Lo lograron. Eso sucedió esta semana. Hubo aplausos, brindis, alegrías. Están tan endeudados como esperanzados y felices por las obras que ya están en cartel.






