El pajarito del cucú le hace sombra al lobo marino
En cuanto a volumen de espectáculos, parece ser que este año el diminuto pajarito del reloj cucú de Carlos Paz se agrandó de tal manera que les hace sombra a los dos grandotes lobos marinos de Mar del Plata. Es que dejando de lado los variedad de unipersonales y a los infantiles que habitan en las dos carteleras de teatro verano, hay mayor cantidad de espectáculos en la villa serrana que en el ciudad capital nacional del pullover. Otra aclaración necesaria: para el conteo final no se tuvo en cuenta al Auditorium porque no hay una sala pública en la villa serrana que ponga en igualdad de condiciones a ambas carteleras. Ya en la temporada 2011/12 la oferta teatral de Carlos Paz marcó un hito en lo que hace al teatro de verano. El espectáculo que definió la cosa fue Stravaganza, la mega producción de Flavio Mendoza que esta temporada también apuesta fuerte en la ciudad del lago. Aquella vez, la creación del platinado superó el record de público que había establecido el Alberto Olmedo en la temporada de veranos de Mar del Plata de 1986/7. Algunos productores dicen que la oferta teatral de los dos plazas no entablan una competencia entre sí. Afirman que son universos distintos por las características de las propuestas y por el tipo de público. De hecho, a diferencia de lo que sucede en Mar del Plata, en Carlos Paz es común que se presenten espectáculos de creadores nacidos y criados en la provincia que suelen tener una amplia llegada de público. Claro que, por suerte, siempre hay excepciones: el Teatro Colón, de La Feliz, suele programar obras gestadas allí. Y también hay otra notable diferencia: Mar del Plata tiene su circuito propio de teatros independientes en los que suelen habitar interesante creaciones que no responde a la lógica de lo comercial.
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