
El teatro para niños y los miedos
Los pequeños, desde la butaca, pueden sentirse atrevidos y heroicos
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Cuando el teatro se pone en marcha, cuando se apagan las luces de la sala, suena la música, se ilumina el escenario y comienza el movimiento. Se establece un espacio de intimidad compartida donde puede abrirse toda clase de cofres de secretos. Hay una complicidad entre espectador y actores, que aunque parezca pública, es poderosamente privada, porque ocurre en la mente y la emoción de cada uno.
Los niños se toman muy en serio este "hagamos de cuenta", como hacen con sus juegos; pueden suponer que esos seres de la fantasía son sus amigos, pueden imaginarse seguros si entran a sus mundos, porque a la vez están en el escenario viviendo la aventura y en la butaca, sentados al lado de mamá o papá. Pueden sentirse atrevidos y heroicos. Pueden salir a ayudar a quien esté en peligro. Pueden consolar al triste y reírse mucho con la felicidad de alguien.
Muchas cosas surgen en esos momentos mágicos. Y, a veces, hasta los miedos pueden ser enfrentados.
Con frecuencia, ante el miedo del protagonista, el niño espectador reacciona sintiéndose fuerte y queriendo ayudar. "No tengas miedo", le dicen desde su asiento al personaje, "nosotros te vamos a ayudar". O "no estás solo, nosotros estamos acá", cuando la situación angustia al héroe. También pueden darle sabios consejos que reflejan los que ellos reciben de sus mayores. "No te quedes ahí parado, andá a buscarlo". "Tenés que cambiarte de ropa". "Tenés que conseguirle el vestido" (eso, a un hada inexperta que no sabe cómo ayudar a Cenicienta).
Cuando el miedo (especialmente a algo desconocido) se presenta en la historia, los chicos suelen guardar silencio al principio. Es el momento en que lo absorben, lo conectan con los propios miedos. Cuando la historia evoluciona, y se va adelantando la acción, aparecen los consejos, el coraje, preocupándose porque el otro logre un buen resultado.
Ahí, en ese instante, se vuelve muy importante lo que el personaje hace. Porque ese personaje está cargando los miedos de toda la platea. Y no puede fallarles.
Gran cantidad de espectáculos le proporcionan a los niños (y a los adultos si están dispuestos a admitir la necesidad) la oportunidad de reconocer los monstruos que los asustan y exorcizarlos con el juego del teatro. Después de todo, hasta los más admirados héroes tienen que superar sus miedos. Y es crucial que el protagonista, por pequeño y débil que sea, obtenga su victoria, por pequeña que sea.
En El susto anda en la Luna , de Susana Ribero, Susana Palomas y Héctor Beacon; en La arena y el agua , de Héctor Presa; en Chau, señor miedo , de María Inés Falconi; en Mucho Chucho , de Alberto López Castell, por citar algunos, los temores surgen desde distintos lugares de la personalidad: inocencia, desconocimiento, prejuicios, y la necesidad de encontrar un lugar, un sentimiento, algo desde donde construir el coraje para enfrentar aquello que atemoriza. En estos espectáculos, la batalla es buena, la victoria se da.
La titiritera Mariel Lewitan cuenta el caso de una nena, que se le acercó después de una función y le preguntó: "¿Si yo hago de cuenta que no tengo miedo, el monstruo se va?" Esa pregunta dio origen a su exitoso espectáculo ¡Qué julepe! Una de ratones , que se inspiró en un cuento de Graciela Montes.
Otro ejemplo, más sutil y misterioso del impacto de la experiencia teatral en los chicos, puede verse en una anécdota que cuenta Silvia Copello. Cuando se daba el espectáculo De paraguas , el teatro tuvo que proveerse de pequeños paraguas para vender, por la insistente demanda de los niños. Ocurrió que un niño, cuando tuvo que enfrentar una cirugía, pidió ingresar al quirófano con su piragüita. Nunca subestimemos el poder de la magia del teatro.
Piedra libre
- Fin de temporada. El Museo de los Títeres anuncia las últimas funciones de 2008, en Piedras 905. Hoy, a las 17.30, Guillermo Bernasconi presenta Tres obras tres ( El dueño de la Laguna , Cachito y el lobo y La gran pelea de canguros ). Mañana, a las 17.30, la compañía Aferráte a la Baranda ofrece Irulana y el ogronte . Entrada general (chicos y grandes): $ 8. El Museo reabre el domingo 1° de marzo de 2009.
- Estreno. Mañana y próximo domingo, se estrena el espectáculo Cambio y fuera , de Luciana Giordano, en el Cine Teatro Brown, en La Boca, Almirante Brown 1375. Tiene dirección y puesta en escena de Luciana Giordano y Analía Marconi. A las 17. Entradas: $ 5. Reservas en el 4302-2825.






