
Extraña pareja de amigos
Carlos Calvo y Pablo Rago asumirán los papeles protagónicos de esta comedia
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La vuelta al escenario de Extraña pareja, protagonizada por Carlos Calvo y Pablo Rago, parece remover parte del inconsciente colectivo de la clase media de la década del ochenta y del noventa. Durante el ochenta, muchos vieron o escucharon hablar del espectacular éxito que protagonizaron Calvo y Ricardo Darín, los galancetes top de la época, con esa perfecta comedia de Neil Simon. Una década después, Calvo junto con Pablo Rago hacían Amigos son los amigos, que se emitió (y arrasó) durante los primeros cuatro años de los noventa.
Y entre un trabajo y el otro, hay más que una simple enumeración. Si hasta uno de los libretistas de esa serie, Ricardo Rodríguez, dice en el libro Estamos en el aire : "En el armado del programa surgió la idea de contrastar a un adulto inmaduro con un adolescente más reflexivo, jugar a una especie de Extraña pareja ". Cuando faltan pocos días para el estreno, que se producirá mañana, en Mar del Plata, no es fácil saber quién es el adulto inmaduro y quién el adolescente reflexivo. Por lo pronto, cuando llega el momento de las fotos, se comportan como dos pibes de la secundaria: "Pongamos cara de Teatro San Martín. Ahora del Rojas. Del Re-Fa-Si", propone Pablo y su compinche se prende. "¡Pero siempre ponés la misma cara!", se enoja Pablo. Y los dos se ríen con ganas.
En otro momento, Calvo, al margen del grabador, reflexiona sobre su búsqueda artística más allá del personaje de Carlín. En otro pasaje de la nota, Pablo dirá que se siente el padre de un niño malcriado por la prensa. Así son esta extraña pareja que, eso sí, se cuidan y se divierten de una forma que da cierta envidia.
En un principio, estaba pensado que la obra la dirigiera Carlos Moreno, el que ya había montado Extraña pareja (ver recuadro) infinidad de veces, pero Moreno tenía otro proyecto. Casi naturalmente fue quedando en manos de Pablo Rago, en su primer trabajo como director, quien compartirá responsabilidad con Luis Cícero. "Me pareció bárbaro darle la oportunidad porque lo respeto y porque lo admiro. Desde chico, Pablo me pareció un tipo con locura y con criterio. Y así se fue dando todo. Las discusiones que tenemos o los intercambios tienen que ver con el hecho de que él me dice que yo ya sé lo que la gente viene a ver. Siempre me dice: «¿Vos querés apuntar a eso o querés divertirte?»", cuenta Carlos Calvo. Al parecer, obviamente decidieron divertirse.
Aquella puesta de Extraña pareja marcó el primer trabajo de la dupla Darín-Calvo, que luego continuó al año siguiente con Taxi, de Ray Cooney,hasta que, amigos son los amigos, se enemistaron (porque así son las cosas). Hoy, Calvo rescata a Darín con total admiración. "Para mí aquel trabajo significó pensar que una comedia se podía hacer en serio y bien. Hasta ese momento, con hacerse el gracioso estaba. Cuando comenzamos con Ricardo teníamos mucho miedo. Luego nos dimos cuenta de que la gente se reía y esa respuesta fue maravillosa. En mi caso, a partir de esa obra me prohibí usar un latiguillo televisivo. Porque el uso del latiguillo termina en el comentario de "qué linda estuvo la obra...». Y eso es lo peor que te puede pasar", dice. Y cuando dice "¡Qué lindo estuvo eso!", pone cara de dolor de panza.
Lo cierto es que cuando estrenó Extraña pareja en Mar del Plata la rompieron. Por eso, luego vino la temporada en Buenos Aires y, después, una gira por el interior que terminó de buenas a primeras. "No... no me pidas que te explique el motivo de la cancelación porque me da como vergüenza...", reconoce y no suelta palabra. Cosas de chicos que, para colmo, eran galanes y eso debe generar infinidad de caprichos.
De todos modos, Rago para la pelota: "Eran dos pendejos, dos galancitos, pero no eran dos boludos. Si no, no hubieran elegido una obra tan inteligente como Extraña pareja . No fueron a robar plata a la gente, la tenían muy clara". En eso tiene razón. Es más, tiene tanta razón que luego del éxito que obtuvieron con la comedia de Simon se largaron a hacer Taxi , otra clásico del género que ellos presentaron en sociedad.
Cosas de la vida, 20 años después, Calvo ahora invierte el orden: su último montaje fue Taxi y ahora va por Extraña pareja . "Tranquilo, no voy a hacer Chúmbale ni voy a hacer de caballo en Equus ", apunta rápido.
Cuenta uno y el otro que, después de Amigos son los amigos , les ofrecieron miles de cosas para hacer juntos. Pero no dio. "La única posibilidad de hacer algo con Pablo era hacer Extraña pareja . Se dio. Y si bien yo ya la hice, cada vez que leo la obra le encuentro algo distinto. Está tan bien armada la historia que es imposible cortarla. Nada está al pedo", apunta el actor de tantos éxitos.
Apenas comenzaron los ensayos, una de las primeras cosas que le dijo Pablo fue que no quería hacer una copia de aquélla. "Es más, ni se podría, aunque recién ahora tengo la edad del personaje", apunta Calvo.
Rago: -Para él ese trabajo fue importantísimo. Hace 15 años que lo primero que hace es mostrarte sus goles editados y el video de Extraña pareja . Pero había que olvidarse de todo eso.
Calvo: -A mí me pareció bárbaro eso. Por otra parte, soy una persona muy obediente. Lo fundamental en todo esto es que pueda divertirme y, sobre todo, sumar esta cosa de ir encarando la comedia de una forma distinta. Por otra parte, la comedia es lo que me sirve después del accidente que tuve. Por eso encaré obras que me hagan reír y que tengan un mensaje esperanzador. Y otra cosa fundamental: juntarme en el escenario con gente que me haga bien.
-¿Cuáles son las diferencias entre aquella puesta y la actual?
Calvo: - Son dos proyectos distintos. En su momento, hacer esa obra fue un acto de inocencia, de locura. Pensá que no teníamos la edad para esos personajes. Ahora, con Pablo, es distinto. Es más, creo que la gente nos ve como una relación despareja. Por otra parte, yo ya tengo más de 50 años y Pablo no es más Pablito.
Rago: -De todos modos, nos divertimos como antes. Entre nosotros la cosa sigue. Y si antes no tenía nada que decir, ahora eso cambió.
Calvo: -Yo diría que nos estamos redescubriendo.
Rago: -En realidad, él me está redescubriendo porque antes no estaba tan pendiente de mí. Yo sé lo que podemos dar juntos, lo conozco más de lo que él cree.
Calvo: -Cosa que me molesta un poco...
Volver a empezar
Si uno analiza la temporada de Mar del Plata como la de Buenos Aires parece ser una invitación al revival. "Es cierto, pasa algo raro -reflexiona Rago-. Fijate que se estrenó Los productores , una obra nueva, que anduvo muy bien de público pero no ganaron plata. Hay algo en la gente que necesita cierta seguridad. Creo que este revival se produce por necesidad misma del público. También tiene que ver con un momento de recambio de figuras.
-Más allá de las figuras, lo que no llega a la escena comercial es un recambio de autores.
Rago: -Estuve leyendo obras de autores argentinos y creo que recién ahora se está dejando de escribir sobre los desaparecidos y el tema en general de la dictadura. Creo que falta otra cosa, que sí se encuentra en el circuito under, donde las obras siento que hablan a mi manera, de mi realidad.
Calvo: -Claro que en el caso de Extraña pareja , más allá de todo revival, tiene el valor de un clásico.
Rago: -Eso es cierto. Es una comedia cero liviana, basada en los personajes y cuya acción está reducida a cuatro días en la vida de estos dos personajes. Por eso cuando me llamó Faroni [Javier, el productor], acepté de inmediato.
Calvo: -Y yo supe que nos íbamos a poner de acuerdo.
-¿Cómo es dirigirse y actuar?
Rago: -Es bueno si tenés doble personalidad [se ríe]. Más allá de los chistes, es un riesgo pero estaba Luis Cícero, el codirector de la obra, que es un campeón. Yo puedo dirigir la obra porque está él. Todo esto forma parte de un proyecto personal que incluye a Carlín, a Luis... Y cuando le marco algo a Carlín sé que también me lo estoy diciendo a mí mismo.
Y en esto de la inversión de roles, en escena Pablo siente que Carlín es como su hijo. Y el juego que entablan lo remite a su propio hijo, el de verdad, que cuando suben al ascensor el pibe le termina diciendo al papá Pablo: "Dale que jugamos a que somos amigos". Y así, los dos amigos van subiendo como si nada.
Calvo sigue con el ensayo; Rago se sincera: "Tengo la sensación de que nosotros somos como un matrimonio que lógicamente discute y alternativamente uno u otro para la pelota. En este caso, soy yo el que debe parar la discusión.Tengo que darle la sensación a Carlín de que todo va a estar bien y te aseguro de que vas a ver a Carlín como nunca lo viste; creo que está redescubriendo el trabajo del actor. Desde el principio quise tener autoridad artística sobre él, que es un nene mimado del espectáculo argentino. Yo te aseguro que le vas a encontrar otros tonos, vas a ver. Se angustia, pero me tiene a mí.
-Parece que se revirtieron los roles.
-Sí. En su momento él me mostró la parte más oscura del medio. Ahora, por otro lado, yo vengo a mostrarle las cosas que aprendí. En eso estamos.
Las versiones
- Extraña pareja es un clásico de clásicos. La obra está basada en el inevitable tira y afloja entre dos amigos con personalidades antagónicas. En 1968, llegó una versión cinematográfica protagonizada por Jack Lemmon y Walter Mathau que obtuvo dos Oscar. En nuestro país, la obra de Neil Simon cuenta con varias versiones. En el 83, la protagonizaron Ricardo Darín y Carlos Calvo. En el 89, fueron Soledad Silveyra y Ana María Picchio. En el 99, vinieron Claudio García Satur y Arnaldo André. En estas tres oportunidades, la dirección era de Carlos Moreno. En esta oportunidad, Calvo y Rago estarán acompañados por Claudio Rissi, Gonzalo Urtizberea, Coraje Abalos, Daniel Roncoli, Mónica Antonópulos y Anabel Cherubito.






