
Hamlet, el señor de los cielos
Otra versión libre de la tragedia de William Shakespeare
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No es éste el espacio para reflexionar acerca de los motivos que impulsan a que en este momento haya en la ciudad de Buenos Aires cuatro versiones diferentes sobre un mismo texto: Hamlet , de William Shakespeare. Con alteraciones en la estructura y en el género de los personajes o con recontextualizaciones, pareciera que este texto es fácilmente sometible a estrategias hermenéuticas que le permiten a cada autor decir lo que tenga que decir, pero apoyado sobre un texto cautivante.
Esta versión libre realizada por Rubén Pires hace un corte abrupto en lo que concierne a la localización, cosa que altera la totalidad del texto. Pires encontró en el jefe del cartel de Juárez una historia para contar desde la vida de este príncipe sometido a la voluntad de un padre muerto y traicionado. La ficción ubica al hijo del jefe del cartel, H, como un director de cine que se encuentra filmando un documental que da cuenta de los males del neoliberalismo. Es en ese momento en el que se entera de que su padre ha muerto y decide ir, junto con su camarógrafo, a México. Allí se enterará de los verdaderos negocios de su padre, del narcotráfico, de las guerras territoriales entre diferentes carteles por apropiarse del negocio, de la corrupción policial y política, y del romance entre su madre y su tío. El texto de Shakespeare habilitará la aparición del espectro y la implantación de la semilla de venganza.
La pieza, dirigida por su autor, tiene el ritmo suficiente como para volver atrapante una historia que por su fuerte ligazón con la original el espectador ya sabe hacia dónde va. Tal vez hubiese sido interesante un juego menos realista en lo escenográfico y en el vestuario, ya que si bien se construye lo estrictamente mexicano (por el tipo de indumentaria y de accesorios que utilizan sobre todo los hombres), no se logra -por cuestiones de producción- evocar la clase social en la que estos personajes están inmersos.
El espectáculo comienza con un largo discurso en torno a lo que fueron los años 90, lo que implicaron las medidas políticas y económicas llevadas a cabo durante esa década en América latina, a modo de resumen para el espectador. Acto seguido nos ubica, ahí sí ya en el terreno de la ficción, en una cárcel en San Pablo con la excusa de una entrevista con un personaje que disertará en torno al capitalismo y sus consecuencias, con momentos brillantemente marxistas e interpretados de manera muy perturbadora por Miguel Terni. El resto de los actores acompañan con solvencia el ritmo de la puesta en escena, aunque se destacan, además del protagonismo de Lucas Ferraro, Gianna Prado en su rol de Constanza y Hernán Pérez como Lázaro.
Hamlet, el señor de los cielos, de Ruben Pires. Elenco: Lucas Ferraro, Gonzalo Alvarez, Miguel Terni, Alejandro Dufau, Daniel Dibiase, Silvia Dabove, Marina Tamar, Fernando Gonet, Julio Pallero, Gianna Prado, Hernán Pérez y Leandro Caamaño. Música: Sergio Vainikoff. Iluminación: Omar Possemato. Vestuario: Ruben Pires y Gianna Prado. Dirección: Ruben Pires. Sala: La mueca. Funciones: sábado, a las 21; domingo, a las 20,30. Duración: 90 minutos.
Nuestra opinión: bueno.




