Juan Minujin: entre el cine y el teatro alternativo
Protagoniza Sucio , en teatro, pero fue captado por el nuevo cine argentino y nueve películas lo cuentan en sus elencos
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¿Actor de teatro, de cine o simplemente actor? La disyuntiva se plantea a partir del crecimiento profesional de Juan Minujin en ambas direcciones, en forma paralela y simultánea. Su agenda laboral está cargada de trabajo: Sucio, por un lado, y numerosas propuestas fílmicas, por otro, apuntalan una trayectoria que se percibe en camino ascendente.
Sucio es el reestreno de una obra colectiva creada por Minujin, Carlos Casella, Guillermo Arengo y los directores Ana Frenkel y Mariano Pensotti, que se presenta en el teatro El Cubo, los viernes y sábados, después de una exitosa temporada el año último, que le valió el reconocimiento como uno de los mejores espectáculos del off. El grupo creativo partió de la idea de investigar tópicos de lo masculino y, a través de un cruce de disciplinas (danza, teatro, música, literatura), pinta este universo particular, con agudeza y humor.
-¿Qué nuevas motivaciones encuentra en esta vuelta de Sucio?
-El principal desafío es que el rebote que recibimos del público nos sigue alimentando. No podría decir que la obra tuvo cambios: hicimos una temporada de tres meses, paramos otros tres y ahora retomamos en una sala más grande. Pero hay una vuelta muy sutil, que vamos completando sobre el escenario con lo que percibimos del público.
-¿Podría deducirse que son "público dependientes"?
-Nos interesa mucho lo que le pasa al espectador. Como no es una obra de tesis y no pretendemos demostrar algo específico, vamos evaluando las reacciones y asumimos nuevos riesgos.
-¿Qué les llamó la atención del universo masculino?
-La confección de lo masculino más allá de la cuestión biológica. No se es hombre simplemente por haber nacido varón. Tiene que ver con seguir ciertas pautas de la sociedad: la constitución de lo masculino como cosa social es muy interesante. Y muy contradictorio. Por un lado es muy potente (a los tres nos interesa el qué representa ser hombre). Por otro lado, está implícito el mensaje.
-¿Cómo logró que desde El Descueve, aquel colectivo instalado en la memoria del teatro off, empezaran a verlo como actor de cine?
-Entré en el cine por la actuación. Y descubrí algo que me expresa muy bien: el montaje, el encuadre, las herramientas estéticas con que cuenta el género, más allá de lo narrativo. En el cine se manipula mucho más y se puede trabajar expresivamente de otra forma. Cuando pienso como autor, me despierta más interés dirigir una película que el mundo escénico. El teatro es actuación y escritura, pero descubro que me gusta mucho dirigir y actuar en cine. Aunque no soy sólo actor: realicé un corto ( Guacho , estrenado en el Festival de Berlín) y estoy escribiendo un largometraje (ver recuadro) y además soy coguionista de una película que se filmará este año.
-¿Qué diferencias percibe entre ambas expresiones?
-En teatro soy más dueño del trabajo. En el cine, el tiempo de una escena lo decide el director, el montajista. Pero a la vez que es más limitado, se trabaja con una acumulación y una lectura que en teatro no se puede. Lo que me gusta del cine es que le presta mucho espacio al espectador, para que pueda llenar todos los misterios que aparecen. En teatro hay que acompañar más a la par la lectura que está teniendo el público, porque es una lectura en vivo. Es más artesanal. Lo atractivo del teatro es que es en vivo; todo sucede ahí.
-¿Tenía decidido virar su carrera hacia el cine?
-No fui programando mi carrera. Ahora se filma mucho más, pero cuando protagonicé Un año sin amor , dirigida por Anahí Berneri, no se hacían tantísimas películas. Y si llegaba una posibilidad así, era difícil rechazarla. No hay actores jóvenes que no quieran hacer cine: el deseo lo tuve siempre. El cine tiene un verosímil del ciento por ciento (a diferencia del teatro, que es una representación de algo). Eso es parecido a jugar: una persecución, un drama tremendo, todo resulta verosímil.
Juan Minujin
En cine. Sofacama, Un año sin amor, El cielo elegido, Guacho, Ciudad en celo, In the Eye Abides the Heart y Cordero de Dios, entre otras.
En teatro. Cuchillos en gallinas, El rebenque show, Vapor, Patito feo, Edipo, rey de Hungría, Clásico (sucesos argentinos), Hamlet, Las Troyanas y Hermosura.
En televisión. Mujeres asesinas, Femenino masculino y graba Epitafios 2.



