La llama eterna de Carmelo Bene
El niño terrible del teatro italiano falleció anteayer, en Roma, a los 65 años
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El actor y autor teatral Carmelo Bene, considerado uno de los más innovadores de la escena italiana y "un niño terrible de la cultura italiana", falleció en Roma anteanoche, a los 65 años, tras una larga enfermedad, informó su familia.
Bene nació en Campi Salentina, en la provincia sureña de Lecce, en 1937. Tras estudiar con los jesuitas, en 1957 entró en la Academia de Arte Dramático, de donde fue expulsado por indisciplina. Sería el anuncio de una vida desafiando al sistema.
Cuando tenía 22 años, debutó como actor como protagonista del "Calígula", de Albert Camus, para posteriormente convertirse en el director de las puestas que protagonizaba. Ya por esa época comenzaba a denotar su particular visión teatral a través de la obra sobre Maiakovsky, que escribió, dirigió e interpretó. Esa puesta marcaría el inicio de toda una época, en la que protagonizaría una sucesión de escándalos, provocaciones al público, como cuando orinó a la platea durante su actuación en "Cristo 63", y con actitudes que buscaban provocar a la burguesía de la sociedad romana. Años en los que compartió correrías nocturnas legendarias con el artista plástico argentino Alberto Greco.
Años de laboratorio
En esos años de efervescencia creativa y contracultura Carmelo Bene se eleva como un símbolo de irreverencia. Muchas de sus mejores ideas las lleva a la práctica a través de la fundación del Teatro Laboratorio, donde presentó su versión de clásicos como "Hamlet", "Fausto", "Don Quijote", "El extraño caso del Doctor Jekill y Mister Hyde", "Gregorio", "Pinocho", "Salomé" o "El rosa y el negro", entre otros.
Sus "variaciones" fueron criticadas por muchos, a la vez que fueron alabadas por intelectuales como Enni Flaiano o Pier Paolo Pasolini, que se rindieron a su genio desbordante y a su capacidad creativa.
También escribió libros, como "Nuestra Señora de los Turcos" (1965), que después llevó al cine, en 1968. Con esa película obtuvo el Premio Especial del Jurado del Festival de Venecia.
Inspirado por la lectura de Jorge Luis Borges, el creador italiano vuelca su impronta en "Capricci" y en otras puestas como "Don Giovanni", "Salomé" (donde interpreta en su justa medida a Herodes) y "Un Amleto in meno".
Consagración de Bene
Es durante 1968 que Bene logra llegar a los grandes teatros italianos, donde representa, entre otras obras, "Don Quijote", "La cena del escarnio" y "S.A.D.E.". En esos años actuó con otros grandes del teatro italiano, como Proietti.
Además de por sus actividades teatrales, Bene también saltó a las páginas de los periódicos por sus salidas de tono y sus frases duras e hirientes contra políticos, actores, escritores y otros sectores de la sociedad de su tiempo.
En 1983 publicó su autobiografía, que con su característico egocentrismo tituló "Me he aparecido a la Virgen". Años después lanzó "Dios no existe".
En los últimos años presentó en el teatro obras de clásicos italianos como Dante, Leopardo o Campana.
Como había dejado escrito, no se celebrarán funerales por su muerte, debida a un tumor. De momento se desconoce cuándo y dónde será enterrado.




