
La vuelta del varieté
Actualmente hay ocho espectáculos de variedades en la cartelera porteña, mientras se preparan otros. Se renueva la tendencia que tiene sus antecedentes en los inicios de la escena local
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El sábado 16 de septiembre de 1916, en la sección vespertina de las 17, el teatro Scala (actual Maipo) presentaba diversos números artísticos con la tonadillera Antonia Costa, la bailarina La Satanela y el zapateador norteamericano Tony Wine, pero el cierre del espectáculo lo hacía un dúo folklórico emblemático: Carlos Gardel-José Razzano, con el guitarrista José Ricardo. Era una típica función de varieté, un género muy popular por entonces, que comenzó en la década de 1880, en el teatro Pasatiempo, de monsieur Luis Forlet.
El espectáculo consistía en una sucesión de cuadros (entre 4 y 10) de distintas disciplinas artísticas. Se mezclaban cantantes folklóricos con tangueros, zarzueleros y hasta líricos, con excéntricos, acróbatas, forzudos, magos, tragavidrios, comediantes, cupletistas, transformistas, mimos y payasos. Por las filas del varieté argentino (equivalente del vaudeville norteamericano y del music hall inglés) pasaron nombres como Frank Brown, Leopoldo Frégoli, Ignacio Corsini, Iris Marga, Pablo Palitos, Azucena Maizani, los Barnum, la Violetera, Sara Montiel, Maurice Chevalier, Miguel de Molina, La Zazá y La Goya, entre muchos otros.
Con la aparición del cine, el varieté no decayó, sino que se sumó a las salas de proyección. Entre cada película se desarrollaba un número de variedades. En el viejo cine París, allá por el treinta y pico, un simpático nene de 10 años tocaba su guitarrita y cantaba "Atenti, pebeta... Yo soy zorro viejo cuando te quiero", y la gente se moría de risa. Era Gogó Andreu, que ya había debutado con sus padres (Antonio Andreu e Isabel Anchart) de pueblo en pueblo con sus números de variedades. "Cuando ellos actuaban yo agarraba la guitarra y empezaba a tocar la melodía de «La cumparsitaª con una cuerda. Después le puse acordes simples. Me autoexigí cada vez más, le puse armonías y fui aprendiendo solito. Es que desde muy chico veía a mis viejos, a Roberto Grela, a Antonio Bassi, a Fernando Ochoa, a Leonor Rinaldi... aprendés de todos esos monstruos. Nunca en la vida tomé clases de nada. Mal: porque el estudio te enriquece. Pero fue así. Aprendí a bailar tap en los cines, viendo cómo lo hacían Shirley Temple, Fred Astaire o Gene Kelly. Movía los pies y salía el tap -recuerda Gogó-. El varieté es un género que nunca dejó de existir. Es todo en el espectáculo: música, monólogos, chistes, circo, ventrílocuos... nunca podría morir una fiesta así."
Resurgimiento
Precisamente, sus palabras no están desacertadas, porque podría decirse que el varieté es un género que se ha hecho un lugar importante en la escena local. Mañana se estrenarán "El varieté del CCC", en el Centro Cultural de la Cooperación, con dirección de Enrique Federman, y "Trasnoches variadas", en el Espacio Ecléctico, mientras que Carlos Belloso continúa con su "Gargantúa Varieté". Paralelamente, están en cartel "Noches payasas", "Humor más maldito", "Dignos de lástima", "El varieté del Farabute" (que ya lleva cuatro años) y "Gran varieté Trivenchi". Entretanto, se prepara un nuevo espectáculo de Dalila y los Cometabrass y Las López Tinto, con su "Garúa Gud", que se reestrenará el 19 de junio en La Vaca Profana.
"En otras épocas, el estudiante de actuación hacía teatro y punto. Los artistas de estas nuevas generaciones tocan más de una cuerda. También se preguntan por qué se puso de moda el circo y nos olvidamos de que nuestro origen es el circo criollo, o que Chaplin y Buster Keaton eran artistas de circo. Lo mismo pasa con el varieté. Podemos estar conformados por técnicas clásicas, pero desde hace unas décadas tenemos más curiosidad por abordar el teatro con la mayor cantidad de técnicas posibles. El arte suma", explica Gerardo Baamonde -uno de los integrantes de "El varieté del CCC"-, que trabajó con maestros del género como José Marrone y Tandarica.
El gran rescate del varieté ocurrió en la movida teatral alternativa de los años 80, que luego puso su acento en las técnicas del clown y del circo. A principios de los 90 comenzó una suerte de varieté temático con "Fragmentos de una herótica" (sic) y "Abasto en sangre", pero el género resurgió con más fuerza a fines de esa década. Hernán Carbón comenzó a coordinar ciclos de varieté en FM La Tribu durante casi cinco años; en tanto que el Grupo de Teatro Libre lo hacía en La Otra Orilla, mientras paralelamente trabajaban otros grupos en El Portón de Sánchez y Mediomundo Varieté -con Dalila y los Cometabrass- o el Condon Clú. Por su parte, Emilio Tammer incorporó el género en un espectáculo teatral más definido con su "Varieté del Farabute", un éxito que acaba de cumplir cuatro años.
"Por lo general, nuestro público no es el de teatro. Están como invitados a un festejo. Probablemente, nunca antes fueron a ver una obra teatral", explica Carlos Belloso. "Hoy en día, el espectador tiene más facilidad para ver números cortos y variados de no más de diez minutos, porque no tiene la capacidad de concentración que requiere una obra larga. El varieté tiene una estética de videoclip", aporta el sangriento mago Merpin, que -junto a Enrique Federman y Pompeyo Audivert- fue uno de los primeros "rescatistas" del género, en 1986, con "Magilocuras show", en el teatro Arlequines. Desde abril de 2000 hace "Humor más maldito" junto a los actores Sergio Lumbardini y Daniel Marchiello, en Liberarte.
"Zapping teatral"
Los varietés actuales ponen sus acentos en el humor unipersonal, los sketches y la técnica norteamericana del stand-up comedy. Aunque también se matizan con números musicales, magia y danza. En "El varieté del CCC", Eugenia Guerty hace un monólogo de humor sobre una perdedora; Martín Rocco, en su "Monólogo del champú", se burla de las publicidades; Baamonde hace "Fuga y asedio", dos números de danza, clown y destreza; Gimena Riestra rescata el café concert y las figuras de Billie Holiday y Liza Minelli; Mirko Callaci despliega sus números de magia, y Popovski, el clown linyera, construye figuras diversas con un metro. "El varieté tiene que ver con un zapping televisivo. Son números cortos y divertidos. Si no te gusta alguno, esperás el otro. Viene un público más adicto al cine que al teatro", explica Guerty.
Por su parte, el "Gargantúa varieté", que se presenta los últimos viernes y sábados de cada mes, tiene más de 10 números de 5 minutos cada uno, con el elenco del teatro y distintos artistas invitados. "El varieté contagia: es una fiesta. Sería bueno que volviera a instalarse porque es lo más inocente que puede haber en términos de teatralidad. No es tan solemne como el teatro tradicional y el público agradece hasta los números menos preparados", explica Belloso.
"Trasnoches variadas" se estrena mañana, y lo integra un grupo de cinco "expertos" en el género, que ya se habían juntado el año pasado para juntar fondos para el Festival de Rafaela: Damián Dreizik, Vanesa Weimberg, Karina K, Jorgelina Aruzi y Pablo Palavecino. Los dos primeros hacen una parodia de 20 minutos (el cuadro más largo) de la película "Fiebre", de Armando Bo; entretanto, Karina K y Aruzi harán sendos monólogos, y Palavecino, transformismo con playback sobre una conductora brasileña de un programa de TV religioso. Asimismo, tendrán invitados como Sofía Escardó, Daniel Hendler, músicos y bailarines. "Las tradiciones vienen en un combo: uno las tiene casi por ósmosis. En esta ciudad pasa algo y se desparrama, es contagioso. El formato pequeño es más posible en términos de producción", explica Dreizik.
"Noches payasas" se presenta desde agosto de 2003 a sala llena y a la gorra. Es un varieté de clown que se renueva cada función, con Darío Levín, Erica Ynoub, Fernando Ramos, Marina Barbera, Camilo Pulmari y Lila Monti. Mientras que "Gran varieté Trivenchi" se presenta una vez por mes (la próxima es el 15 del actual) con diferentes artistas provenientes de distintos grupos teatrales, musicales y circenses. Cada espectáculo culmina con una fiesta animada por el DJ Félix (ex bajista de Todos Tus Muertos). Entretanto, Leandro Rosati (profesor de varieté en el C. C. Ricardo Rojas), Dalila y Los Cometabrass estrenarán en junio su nuevo show: "Trip telúrico", en Mediomundo Varieté.
Moda o rescate, las variedades están para quedarse.
Ruta varieté
El varieté del CCC: los viernes, a la medianoche, en Corrientes 1543.
Gargantúa Varieté: 21, 22, 27 y 28 del actual, en el teatro Gargantúa, J. Newbery 3563.
Humor más maldito: los sábados, a las 23, en Liberarte.
Trasnoches variadas: los viernes, a la medianoche, en Humberto 1° 730.
Noches payasas: los sábados, a la medianoche, en Puerta Roja, Lavalle 3636.
Gran Varieté Trivenchi: el 15 del actual, a las 22, en Centro Kultural Trivenchi, Caseros 1712.
Varieté del Farabute: los viernes, a las 22.30, y los sábados, a las 23.30, en Humboldt 1509.
Dignos de lástima: los viernes, a las 23, en El Beso, Riobamba 416.



