
Las canciones de Adela Basch
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“Que la calle no calle". Recital de canciones sobre textos de Adela Basch. Música e interpretación: Chica Martínez. Arreglos y orquestación: Rosana Legaspi. Voces: Sofía Alonso, Paula Cinat, Lucía Saraceni, Ana Chibán, Lucila Torres y Daniel Velásquez. Músicos: Rosana Legaspi, Marcelo Saraceni y Walter Sabbatini. En La Nube, Infancia y Cultura, Jorge Newbery 3537, teléfono para reservas: 4552- 4080. Entrada general $ 6. Socios de La Nube: $ 4. Hoy, a las 19.
Nuestra opinión: bueno
Se trata, en realidad, de la presentación del CD “Que la calle no calle”, en el que Chica Martínez canta los poemas de Adela Basch sobre las calles de Buenos Aires.
Es muy lindo el entorno: esta biblioteca tan llena de luz y color, con estantes repletos de libros para chicos, afiches sobre la lectura, permanente provocación a la fantasía.
Los poemas que se dieron a conocer son ingeniosos, llenos de humor y travesura, e invitan al juego con las palabras y el disparate. La música es grata. Chica Martínez y sus músicos han buscado incorporar distintos ritmos americanos, la voz de ella es armoniosa y se escucha bien. Pero no siempre logró ser escuchada con la atención que se merecía.
Saber participar
Tal vez el error de la cantante, que se acompaña con la música grabada, fue invitar desde el primer momento a los chicos a la participación, sin haber medido un poco a su público. Entre los espectadores, había chicos ( pocos, pero suficientes para desestabilizar la presentación) que no conocían los límites, que tenían mucha necesidad de protagonismo e interrumpían sistemáticamente a la cantante, y cuyos padres no hacían nada por contenerlos. Con unos límites claros para el “pequeño invasor”, que sin duda no sabe lo que es participar, se hubieran logrado momentos muy agradables.
Chica Martínez, con la ayuda de Adela Basch, que por momentos hizo de presentadora, fue cantando los poemas y animando a la platea a corearlos. La gente estaba muy dispuesta a participar y cantaba cuando podía. Los niños reaccionaban con entusiasmo a la provocación de la fantasía y el juego, generada por los poemas.
Pero la inseguridad de Chica frente a la platea, pese a que podía sentirse segura del buen material que estaba entregando, la llevó a hacer demasiadas pausa, a interrumpirse, como si dudara, y perder, en consecuencia, la atención de sus espectadores.
Una pieza linda, y que logró un excelente clima fue la canción “Callao”, en la que la cantante se acompañó con la guitarra. Allí mostró mejor sus dotes musicales. El disco y el libro están a la venta a la salida, y el festival continúa los martes, jueves y sábados, a las 19, durante este mes y el próximo.


