Los actores, al servicio de la escena
Alicia Zanca convocó a conocidos actores de televisión para esta obra de Carlo Goldoni que se estrenará el viernes
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"Alicia es loca. Yo trabajo con ella porque es loca. De intuitiva, nomás, se manda y hace unos cruces de gente en sus espectáculos que ni te los imaginás, y con muchos, de ni conocernos, después nos la pasamos comiendo asados." Zanca es el apellido de esta Alicia a la que Daniel Casablanca hace referencia, directora de Arlequín, servidor de dos patrones , la obra de Carlo Goldoni que estrenará este viernes, a las 20.30, en el Teatro de la Ribera y que protagoniza, precisamente, el propio Casablanca.
Y lo que Zanca se anima a cruzar -sin una pizca de prejuicio- es a jóvenes actores provenientes de la televisión con viejos bichos de teatro. Ya lo hizo en Romeo y Julieta , con Pablo Rago y Laura Novoa, y en Sueño de una noche de verano , con Paola Krum y Joaquín Furriel. Y ahora lo vuelve a hacer, ya que detrás de Casablanca aparecen en los roles principales de este clásico de la commedia dell arte Eugenia Tobal, Maxi Ghione, Luisana Lopilato y Mariano Torre, lista que se completa con los más teatreros Marcelo Xicarts, Marcelo Savignone y Alejandra Perlusky, entre otros.
"Si alguien hubiese tenido ese prejuicio conmigo, el de llevar a escena gente de la tele, no sería quien soy", sintetiza, categórica, la directora. Es que Zanca, de joven, a la par que protagonizaba tiras y novelas junto a Ricardo Darín, formaba parte del elenco estable del Teatro San Martín.
"Mirá: yo tengo la obligación de convocar a la gente que creo que es la mejor para el proyecto que voy a encarar. De hecho, por eso está Daniel [Casablanca]. Después de Sueño de una noche de verano , en la que trabajé con él, sabía que quería volver a hacerlo y apareció Arlequín... -sigue Zanca-. Y el resto del elenco lo busqué sobre la base de las necesidades de la obra. Necesitaba actores que pudieran tocar un instrumento, que pudieran cantar, hacer acrobacia, espadear... La commedia dell arte exige intérpretes con muchas herramientas."
Entre dos mundos
Más allá de la popularidad que alcanzó Maxi Ghione el último año por su papel como íntimo amigo del personaje de Pablo Echarri en Montecristo , de entre las caras televisivas de la puesta es el más vinculado al teatro, además, ya había trabajado en 2003 con Zanca, en su Romeo y Julieta , donde interpretó a Mercucio.
"En general, en el ambiente me conocen más como actor de teatro y eso me da anticuerpos para hacer televisión. Cuando hacés teatro, estás cubierto; hagas lo que hagas, está muy bien", dice Maxi, quien este año también intercalará teatro con tele, ya que es uno de los actores del El capo , la tira que Telefé está a punto de estrenar.
"Con respecto a Eugenia Tobal, trabajamos juntas en la novela Se dice amor y sé que es una actriz supertalentosa y, además, de chica era gimnasta, por lo que tiene un manejo corporal importante -dice Zanca, elogiando a la intérprete de Beatriz-. Por lo general, yo estudio mucho para ver quién va a hacer cada personaje. Por ejemplo, Mariano Torre, que hace televisión, también hace acrobacia, espadea, toca un instrumento; es un actor extraordinario. ¿Por qué me lo voy a negar? ¿Porque hace televisión? No; no me lo planteo en absoluto."
Tobal está más allá de cualquier prejuicio. "La verdad, espero poder vencerlos, pero no pienso demasiado en eso. Estoy feliz. Quería trabajar en el teatro oficial, aprender esta manera de hacer teatro, y estoy recibiendo mucho más. Tuvimos un mes de intenso entrenamiento de commedia dell arte con Marcelo Savignone. Imaginate que yo suelo trabajar con una cosa mucho más económica, más sutil; la tele tiene otro código, y expandir así el cuerpo y la voz fue algo nuevo y maravilloso para mí."
Para Luisana Lopilato, no es sólo su debut en el Complejo Teatral de Buenos Aires, sino que es su debut teatral. Debe de haber sido impresionante para ella ver durante el verano su imagen en una gigantografía, en la puerta del Teatro San Martín. "Si el teatro la tiene, ¿por qué no la va a poner? ¿Está mal aprovechar cierta popularidad? Después de todo, a un actor se lo juzga por su trabajo, y te puedo asegurar que está encantadora y ha trabajado muchísimo", afirma la directora.
-¿Qué fue lo que te llevó a elegirla?
-Para el papel de Clarisa necesitaba una chica muy joven y con buen manejo de la comedia. Lu tiene tres años de estudio con Julio Chávez, toca un instrumento, canta, tiene oficio y, además, pidió hacer audición y nunca me preguntó cuánto iba a ganar. Está muy ubicada la nena. Muchos actores que no son de televisión me dijeron: "Al Teatro de la Ribera no voy". Entonces, yo digo: ¿por qué voy a quitarle una oportunidad a una actriz que maneja el humor con gran oficio, que protagoniza tiras como hacía yo cuando Laura Yusem me llamó para Boda blanca , que quiere hacer teatro y casi que milita para eso? ¿Por qué no?
Luisana llega corriendo a una pasada con público; al igual que Ghione y Mariano Torre, forma parte de El capo y las grabaciones la tienen tomada. Así y todo, respira hondo, se serena y se hace cargo de lo que puede venir: "Claro que les tengo miedo a las críticas, porque seguro que hay muchos que deben de decir: «¡Uh! Esta chica no se lo merece", pero, por suerte, no estoy sola; mis compañeros me dicen que no piense tanto en lo que van a decir, sino en mi trabajo, y de verdad que me estoy esforzando; no sé si lo hago bien o mal, pero estoy poniendo todo de mi parte. Estoy aprendiendo y eso es lo que vine a buscar".
Zanca está más que tranquila con su elección. Mal no le fue con sus experiencias de "cruce" anteriores. Y Ghione logra resumir, de alguna manera, el pensamiento de todo el elenco: "La gente jodida es la minoría. La mayoría de los espectadores es gente buena que lo que quiere es pasarla bien, pasar un buen momento, y no está buscando descubrirle el truco al mago. Entonces, así, es puro disfrute".
En el disfrute -sobre todo del espectador- también debe haber pensado el director del Complejo Teatral, Kive Staif, cuando le dio el visto bueno a Zanca para su Arlequín ; es que llevar gente al Teatro de la Ribera es un gran desafío y puede que una comedia blanca, abierta, divertida, bien realizada, con un buen y equilibrado elenco, simplemente resulte.
Como en casa
- Alicia Zanca se rodeó, en gran parte, de gente con la que ya había trabajado o estudiado. Así, aparecen Hernán Peña, que además de actuar fue el entrenador en acrobacia; lo mismo que Marcelo Savignone, que interpreta al Señor Pantalón -papá de Clarisa- y entrenó a todo el equipo en commedia dell arte . También están Leandro Aita, Federico Howard, Rosina Fraschina y hasta sus hijos, Juan y Mariano Garzón. Federico Llach y Lucas Ferrara interpretan la música que creó para la pieza Ernesto Jodos, un incondicional de la directora. Gonzalo Córdova no sólo se hizo cargo de la iluminación, sino también de la escenografía, junto con Marianela Gómez, que se repartió entre esta tarea y la de vestuarista.



