
Murió el dramaturgo Harold Pinter
Fue Premio Nobel de Literatura en 2005
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"Era un gran hombre y fue un privilegio vivir con él durante más de 33 años. Se quedará para siempre en nuestra memoria", dijo la historiadora y escritora británica Antonia Fraser, al anunciar ayer la muerte de su esposo, el dramaturgo Harold Pinter, en la página web del diario The Guardian . A su vez, su representante, Judy Daish, confirmó su deceso, causado por un cáncer de esófago que le habían diagnosticado en 2002. Tenía 78 años.
Precisamente, esa enfermedad, sumada a un resbalón que le originó otra rémora física, hizo que en 2005 no pudiera ir a retirar el Premio Nobel de Literatura. Pero el discurso que grabó en aquella ocasión despertó ovaciones y polémica. "La invasión a Irak fue un acto de bandolerismo, un acto de terrorismo estatal descarado, que demostró el desprecio absoluto por el concepto de derecho internacional... Los crímenes de los Estados Unidos han sido sistemáticos, constantes, atroces, despiadados... Estados Unidos también arrastra por una correa a su propio corderito lastimero, la patética y postrada Gran Bretaña", dijo en su discurso más largo. Pocos meses antes, en marzo, había anunciado su retiro como dramaturgo. "Escribí 29 obras. Creo que es suficiente", dijo. Aunque en octubre de 2005 creó un drama musical de 29 minutos para radio, Voces , en colaboración con el compositor James Clarke.
Sin dudas, fue el dramaturgo británico más influyente de su generación. Escribió 32 obras, una novela y 22 guiones de cine. Su primera obra fue La habitación , escrita en 1957; a la que siguieron El cuidador, La vuelta al hogar, La fiesta de cumpleaños, El amante, Escuela nocturna, Un leve dolor, El montaplatos, El examen, El invernadero, Una noche afuera, Silencio, Tierra de nadie y La colección , entre otras. El autor reflexionó en sus obras sobre la vida cotidiana, la gente real, sus sentimientos y su lenguaje. Con los profundos silencios y pausas que lo caracterizaron. En una de sus obras más representadas, Traición (de 1978), habla con sencillos diálogos sobre su propia -y larga- crisis matrimonial con la actriz Vivien Merchant, con quien se casó en 1956. En 1980 se divorciaron y, ese mismo año, se casó con lady Antonia Fraser.
"El teatro es con mucho la clase de escritura más difícil para mí, la más desnuda, uno está tan completamente restringido. He trabajado un poco en películas, pero por algún motivo no me ha resultado fácil quedar satisfecho con una idea original para una película... La televisión y las películas son más simples que el teatro. Si uno se cansa de una escena, simplemente la interrumpe y se dedica a otra. Lo que es tan diferente en el teatro es que uno simplemente está allí, atrapado... Los personajes están atrapados allí en escena y uno tiene que vivir con ellos, arreglárselas con ellos", dijo al Paris Review , en 1966.
No concebía escribir obras felices y sus referentes fueron Samuel Beckett, Franz Kafka, Joyce y Ernest Hemingway. Pero recalcaba que la influencia no rozaba su producción. "He sido influido personalmente por todos los que he leído, y leo todo el tiempo, pero ninguno de esos escritores ejerció influencia sobre mi escritura. Beckett y Kafka fueron los que más permanecieron en mí. Creo que Beckett es el mejor escritor de prosa vivo", dijo a Lawrence M. Bensky, del Paris Review . "Pinter restauró el teatro a sus elementos básicos: un espacio cerrado y un diálogo previsible, donde la gente está a merced de los otros y la pretensión se desmorona", dijo la Academia del Nobel en 2005.
Nació el 10 de octubre de 1930, en Hackney, un barrio de obreros industriales del East End de Londres. Fue hijo único de un sastre judío, rechazó la religión a los 13 años y decidió no hacer el servicio militar a los 18, por lo que fue juzgado. A su vez, rechazó el título de sir que quería otorgarle la reina Isabel II de Inglaterra
Su preocupación social
Desde principios de los años 70 comenzó a manifestarse más claramente en el aspecto político, y fue señalado como izquierdista, aunque alguna vez admitió, arrepentido, haber votado a Margaret Thatcher (a quien criticó mucho a partir de la Guerra de las Malvinas) y a Tony Blair. En 1985 viajó a Turquía con el escritor norteamericano Arthur Miller y conoció a muchas víctimas de la represión en ese país. En la función en honor a Miller, en la embajada estadounidense, en lugar de intercambiar cortesías, Pinter denunció las torturas. Eso provocó que lo echaran del edificio, pero Miller, en apoyo, abandonó la embajada con él. La represión turca y la supresión del idioma kurdo inspiraron su obra Mountain Language , de 1988. También fue un crítico ferviente de los bombardeos a Kosovo y a Serbia autorizados por la OTAN, y a la invasión de Afganistán y de Irak. Calificó a Tony Blair de "criminal de guerra" y dijo que Estados Unidos era un país "dirigido por una pandilla de delincuentes".
Pinter se preocupó de que su legado cayera en buenas manos a la hora de su muerte. En 2007 vendió su archivo por 2,2 millones de dólares a la Biblioteca Británica: alrededor de 150 cajas con manuscritos, cartas personales, programas y fotos. La enfermedad que le costó la vida en Nochebuena le impidió recoger el Nobel en Estocolmo, pero no subirse al escenario del Royal Court Theatre con 76 años, en 2006, para interpretar en silla de ruedas un monólogo de Beckett.
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