
Pablo Razuk, actor con teatro propio
Actúa en Severino y dirige Korsakoff
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Llegó a Buenos Aires hace 11 años. En Rosario, su ciudad natal, había crecido teatralmente al lado de maestros como Mirko Buchín, Oscar Medina y María de los Angeles "Chiqui" González. El actor y director Pablo Razuk también se había dedicado a la música. Es que creció en tiempos de la trova rosarina y, según afirma, en ese tiempo era casi obligatorio tocar el piano o el bajo. El lo hizo en una banda. Esta capital no le resultó fácil. Aunque al poco tiempo de llegar empezó a trabajar en Badía y compañía , aquel programa que conducía Juan Alberto Badía en canal 13, en el que recreaba a un psicólogo loco plagado de humor, eso duró sólo una temporada.
Después la cosa se complicó: trabajó de mozo, de ayudante de cocina, de vendedor de rifas, en publicidad. Aquí, a la vez, tomó clases con Augusto Fernandes y Julio Chávez. Durante dos años fue asistente del director Santiago Doria en el teatro Larreta y éste le dio la seguridad necesaria para comenzar a dar clases. Hoy se lo agradece, porque descubrió que esa faceta lo ha hecho crecer mucho.
Hoy Razuk tiene un espacio propio: el Korinthio Teatro, en Junín 380. Allí interpreta un unipersonal que fue muy bien calificado por la crítica, Severino, y dirige una pieza de Patricia Suárez, Korsakoff . También está muy entusiasmado con las grabaciones en televisión de Bella y bestia , una comedia producida por Gustavo Yankelevich, en la que comparte el trabajo con Damián de Santo y Romina Yan.
"Estoy satisfecho de estos 11 años -comenta el actor y director-. Continuamente he estado generando vínculos y eso ha sido muy importante para mi trabajo y hasta me sirvió a la hora de subirme al escenario. Siempre les digo a mis alumnos: «si no saben de que están hablando o si no tienen nada para contar, no suban»."
- Severino es un trabajo que te posicionó muy bien en el medio. ¿Por qué pensás que la figura de ese hombre sigue conmoviendo al público?
-Llevo tres años con esta propuesta y cada vez que la quiero bajar no me dejan. Hasta ha venido la familia de Severino a verla y me comentan que lo que muestro está muy emparentado con la historia que ellos conocen. Yo no conocía a Severino Di Giovanni. Me topé con él a raíz de un proyecto cinematográfico y comencé a investigarlo. Mucha información la tomé de trabajos de Osvaldo Bayer y también consulté varios diarios europeos. Marcelo Camaño escribió la pieza y Norberto Trujillo hizo la dirección. Es un personaje maravilloso. Conocemos a muchos héroes y villanos norteamericanos o europeos, pero no sabemos nada de los latinoamericanos. Y en este continente hay unas personalidades maravillosas. Y si los rescatamos, lo que vamos a observar es que ellos nos hablan de cosas actuales, por eso conmueven.
-¿Y qué es lo que más te interesó de Severino?
-Su ambigüedad. El podía hacer estallar una bomba y poner en riesgo a civiles y, al rato, le estaba escribiendo una carta de amor maravillosa a su amante. Y, a la vez, adoraba a su mujer y a sus hijos. Me interesa construir a este ser apasionado que, por momentos, roza la poesía. Era un idealista que predicaba sobre el amor.
Este unipersonal va en Korinthio, a las 21, y en el mismo espacio, a las 23.15, sube a escena Korsakoff , espectáculo que Pablo Razuk define como "un grotesco contemporáneo". Sobre el trabajo dice el director: " Korsakoff es una enfermedad que lleva a la pérdida de la memoria inmediata. Aquí todo se desarrolla con mucho humor, pero, en verdad, es una metáfora sobre la historia argentina".
-O sea que si alguien asiste a las funciones primero tendrá la posibilidad de que su memoria se abra para reconocer el pasado y luego jugará con el olvido de ello.
-Es que en la primera obra todo es muy duro y en la segunda necesito reírme un poco. Me gusta hablar del pasado, no sólo porque es un llamado de atención sobre el presente y el futuro, sino también, porque hay cosas de los modos del pasado que me seducen. Estoy preparando ahora una experiencia que tiene que ver con la historia de esta casa -se refiere al espacio donde funciona la sala-. Este lugar tiene 102 años; por aquí pasaron dos corrientes inmigratorias, fue fábrica de azulejos, fue prostíbulo y fue casa tomada por familias de peruanos. Estos espacios están llenos de memoria y estamos queriendo rescatar esas historias.
- Es extraño este interés por el pasado cuando el teatro actual, en general, habla del presente.
-Es que estamos en un tiempo de vaciamiento donde no aparece lo que te hace vibrar, lo espiritual. Hoy se impone el no representar, el no me pasa nada. Creo que también se da una ausencia de autores jóvenes que revelen cosas esenciales y, tal vez por eso, se vuelve a Chéjov, a Strindberg, a Shakespeare. Se vuelve porque ellos hablan de otras cosas. Siento que estamos en un momento de transición de la humanidad, perdimos asidero. En muchos casos hasta hay falta de posición política, religiosa, espiritual. Antes los autores, por ejemplo, tenían una posición religiosa y ahora, la no existencia de religión tampoco es una posición. Hay una mixtura de estéticas: todo vale, y no digo que esté mal, pero, a veces, cuando vale todo, no vale nada. Hoy hay una energía muy femenina en el aire y que está ligada con la gestación, la concepción. La creación va a modificarse.Trayectoria
Trayectoria
- Ganó premios con Bang-Bang: somos historia .
- Trabajó en Camino del cielo (Himmelweg), Así es... si así te parece, En casa, en Kabul, Lázaro Morales (Pastor) y S.O.Spechosos





