
"Taxi": un clásico que no perdió el humor
"Taxi 1. El original", de Ray Cooney. Con Carlos Calvo, Fabián Gianola, Andrea Frigerio, Mónica Ayos, Carlos Moreno, Diego Pérez y Daniel Roncoli. Escenografía: Carlos Moreno. Iluminación: Gastón Díaz. Vestuario: Karina Sambad. Dirección y puesta en escena: Carlos Moreno. En el Nuevo Teatro Mar del Plata.
MAR DEL PLATA.- Todo indica que "Taxi 1. El original" será el éxito de la temporada. Varios motivos sostienen esa hipótesis. Por empezar, la comedia de enredos de Ray Cooney es un perfecto relojito con una catarata de equívocos hábilmente estructurados. Por otra parte, está en manos de Carlos Moreno, un director que conoce el paño de este tipo de comedias y que dirigió este mismo texto varias veces (sin ir más lejos, fue Moreno quien la estrenó en nuestro país hace 20 años, con Ricardo Darín y Carlos Calvo). Hay más razones para explicar la reacción del público que hace cola desde la mañana para ver esta obra: la presencia de Calvo, que es un verdadero imán que excede lo artístico. Es que el actor debe simbolizar la figura del ídolo que, luego de lidiar con la muerte, vuelve al ruedo y se entrega más allá de sus limitaciones físicas. Claro que sería injusto no hablar del carisma que también ejerce Fabián Gianola o lo que aportan Andrea Frigerio y Mónica Ayos. La cosa es que con el combo así armado "Taxi" (a secas) tiene todos los elementos para convertirse en una obra taquillera de larga vida.
La historia transcurre en un living (como es de esperar), con varias puertas. En realidad, son dos livings porque todo viene por partida doble. Es que John (Gianola) tiene dos esposas, que se creen únicas e irreemplazables, y un amigo (Calvo) que cada vez que intenta ayudarlo la embarra más. A partir de ahí, se arma una perfecta estructura de confusiones encadenadas, hasta que la doble vida de John se desmorona en pedazos. La estructura de la pieza es maravillosa aunque se le notan los años (por ejemplo, tiene algo reaccionario al referirse a la homosexualidad, confunde transformismo con travestismo o tiene una visión de la familia muy anticuada). De todos modos, en esta puesta, cada elemento posee un grado de efectividad que hace las delicias del público.
Una suma de profesionales
Actoralmente, Gianola es quien más la rema. Lo hace con sumo profesionalismo, respetando el texto y apelando a todo su histrionismo. No se queda atrás Andrea Frigerio, a quien se la ve muy segura en el escenario y se entrega a escenas desopilantes. Carlos Moreno también entra en acción, en el rol de uno de los policías, y está allí balanceando la escena en un trabajo de suma inteligencia en lo que se refiere al juego interno. Calvo es Calvo, y con su oficio y su entrega pareciera ser que ya basta. Mónica Ayos está en una instancia entre ser una mujer fatal o una comediante, dependerá de ella. El resto del elenco, Diego Pérez y Daniel Roncoli, acompañan con profesionalismo y con algunos excesos, en sus respectivos tonos, quizás evitables.
"Taxi" es una fija para los que andan veraneando en Mar del Plata. Y dentro de su estilo se le nota una producción atrás, tiempo de ensayos y una dupla con mucha química. Casi como yapa, se presenta en el nuevo teatro de Carlos Rottemberg, lo cual es otro chiche para cualquier espectador.





