Una experiencia que cruza el teatro con el cine
Cristian Drut y Juan Prada exploraron la producción de John Cassavetes para una nueva propuesta conjunta
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El proyecto comenzó a tomar forma durante un curso de actuación que dictaban los directores Cristian Drut y Juan Prada. La consigna fue trabajar algunas escenas que no estuvieran ligadas estrictamente al mundo del teatro, sino al campo cinematográfico. Diversas películas del norteamericano John Cassavetes fueron analizadas y discutidas por el grupo y así nació Una de Bergman, obra que los viernes se presenta en la sala Abasto Social Club.
Cristian y Juan vienen trabajando juntos desde hace algún tiempo. Juan, de origen colombiano, llegó hace diez años a Buenos Aires. Se formó en la UNA y ahí tuvo como profesor a Cristian. La relación se fue afianzando y desde hace un tiempo comparten el trabajo docente. "Como pasa siempre en el teatro alternativo el grupo de actores sostuvo el proyecto, lo llevaron adelante, el teatro los programó y nosotros no tuvimos más opción que acompañarlos. Es producto del deseo", define Drut. Y aporta Juan: "Comenzó siendo un ejercicio escénico y finalmente se transformó en una obra". El elenco está integrado por Julia Berardozzi, Matías Garnica, Nicolás Nanni, Matías Odorico, Lucía Rossi y Grila Vallejo.
-¿Por qué eligieron el universo de Cassavetes para trabajar?
Prada: -Veníamos hablando de él en relación con la actuación, los procedimientos que utiliza. Cassavetes es muy teatral y en su forma de abordar el cine apela mucho a la actuación. Se detiene en el actor, sus acciones, su decir. La cámara se adapta a eso. El teatro es mucho más sencillo, su esteticismo es diferente. El de Cassavetes es un poco más burdo, busca el plano fuera de foco y ahí se empieza a ver otra dimensión de la interpretación. Nuestra obra está trabajada en tres dimensiones. El espectador se lleva un recorte de la totalidad.
Drut: -La dramaturgia se fue construyendo a partir de lo que producían los actores. Es la unión de tres situaciones distintas en las que lo que domina son los vínculos de pareja. La conclusión podría ser que son los únicos posibles. Pero no es así, puede haber muchos más.
Prada: -Hay posibilidades de relacionar esta experiencia con obras como El amante de Harold Pinter o con algunos otros materiales similares. En este sentido la lectura es muy abierta. Hasta aparecen diferentes planos de representación dentro de la misma secuencia de escenas. Podría parecer que están separadas pero, al final, todo toma sentido.
-¿En general en sus clases proponen investigaciones a partir de materiales no ligados estrictamente con lo teatral?
Drut: -En este caso apareció la posibilidad de partir de cuestiones audiovisuales. La idea es poder generar un trabajo sobre la actuación y a parir de ahí reflexionar respecto de cómo nos pensamos nosotros.
Prada: -En estos días esos medios están muy a la mano. Ves algo en youtube y enseguida linkeás otras cosas. Vas completando una lectura y con cierta profundidad. Con nuestros actores sucedía eso y era muy gratificante a la hora de ver los resultados de esas indagaciones.
-¿Cuál sería el modelo de actuación que están desarrollando a partir de estas experimentaciones?
Drut: -En general vemos que hay mucha preocupación por los procedimientos. Me parece que hay algo que está necesitando el teatro, y que tiene que ver con ciertos niveles de verdad. Y en estos microespacios eso es posible de desarrollar. Cuando en un trabajo no ves cierto nivel de verdad ese momento es muy botón. El tipo de trabajo que nos interesa no tiene que ver con eso.
Ambos creadores están desarrollando este tipo de investigaciones de manera separada también. Juan Prada presenta los domingos en el Abasto Social Club una singular versión de Romeo y Julieta, de William Shakespeare, y Cristian Drut hace dos años, aproximadamente, que ensaya Hedda Gabler, de Henrik Ibsen, junto a los actores Belén Blanco, Patricio Aramburu, Pablo Seijo y Paula Manzone. Su estreno está previsto para el año próximo.
Una de Bergman
de Cristian Drut y Juan Prada
Abasto Social Club, Yatay 666.
Viernes, a las 21.






