Avenida Brasil
Nuestra opinión: Muy buena. Guión: João Emanuel Carneiro. Elenco: Débora Falabella, Cauã Reymond, Adriana Esteves, Murilo Benício, Marcello Novaes, Vera Holtz, José de Abreu, Alexandre Borges, Débora Bloch, Carolina Ferraz. Producción ejecutiva: Marcia Azevedo. Dirección: Ricardo Waddington. Emisiones: de lunes a viernes, a las 16.30, por Telefé
No hace falta observar con demasiada profundidad para advertir que la trama de Avenida Brasil responde al esquema más ortodoxo del melodrama y que las relaciones entre sus personajes se ajustan sin vueltas a las características del género: la villana, Carmina, traza un plan para quedarse con los bienes del padre de la pequeña Nina, que queda huérfana cuando aquel muere en un desafortunado episodio causado por su mujer. La madrastra abandona a la niña, que es criada por una familia en la Argentina. Al crecer, la heroína caída en desgracia vuelve a su país natal para poner en práctica una venganza que la reivindique. Es un diseño dramático que no muestra nada diferente a los que dieron vida a clásicos como Rosa de lejos o la australiana La vengadora ( Return to Eden ). Sin embargo, este nuevo producto de la Rede Globo tiene otros elementos que explican por qué repite su exitosa convocatoria de público en cada país en donde es emitido Avenida Brasil .
En primer lugar, el ritmo y la estética con la que está realizada la producción, bastante inusual para ficciones del género. La mayoría de las escenas están grabadas en escenarios reales o en exteriores y en la dinámica de cada una de ellas no sobra ni falta nada para contar lo que esa situación debe contar, lo cual hace que el relato sea muy ágil, factor fundamental para seducir al público televisivo de nuestros días.
En segundo lugar, la gran capacidad que ha demostrado la industria audiovisual brasileña para imaginar productos de alta calidad suele circunscribirse a una historia de época o a una ambientada en los sectores ricos de su sociedad. Pero en este caso, en lugar de ubicarse en el Río de Janeiro de postal, donde se mueven los poderosos de Copacabana, Avenida Brasil se mueve en los suburbios, en el ficticio barrio de El Divino, donde habita la clase media emergida en el Brasil de Dilma, que compra en el mismo almacén, pasa el tiempo en el mismo bar y es inmortalizada en la tira mediante atractivos personajes secundarios, empezando por Tifón, un futbolista retirado que aunque ahora tiene mucho dinero construyó su mansión en el lugar donde nació. O la peluquera Monalisa, que se muda a Ipanema, pero no le gusta, porque la gente no es tan buena ni simpática como la de El Divino.
João Emanuel Carneiro, el responsable de esta telenovela que resultó un éxito fuera de serie, tiene antecedentes en el arte de seducir al público masivo: ya lo hizo con El color del dinero, en 2004. Ahora probó nuevos ingredientes para lograr atrapar a la audiencia, como la utilización del ritmo y la estética que exige nuestra actualidad y la decisión de retratar una nueva realidad social en su país. Al parecer hizo lo correcto
13,6
Puntos de rating
Promedió en su emisión de anteayer. Fue lo más visto del día, ganándole a programas del prime time.




