
Culebrón para ojos bien abiertos
1 minuto de lectura'
"Abre tus ojos", telenovela protagonizada por Romina Yan e Iván Espeche. Con Cecilia Maresca, Horacio Peña, Cristina Alberó, Jimena Fassi, Susana Ortiz, Betty Villar, Silvina Bosco, Mario Alarcón, Sergio Surraco, Emilio Bardi. Elenco: Diego Lacalá, Mariela Castro Balboa y Sol Moreno. Coordinación de producción: Alejandra Lustrini. Dirección de exteriores: Mariano Ardanaz. Producción ejecutiva: Guillermo Pendino. Dirección: Coco Acosta. Una producción de RGB. Lunes a viernes, a las 19, por Canal 13.
Nuestra opinión: bueno
"Abre tus ojos" es un culebrón hecho y derecho. Tiene una pareja protagonista y un limitado mundo de personajes en su entorno. Tiene un objetivo preciso: que la chica y el muchacho sean felices. Y tiene a ese reducido batallón de personajes para que tal objetivo no sea cumplido al menos hasta el capítulo 120, o sea, el último. Con esto se quiere decir que "Abre tus ojos" es una telenovela clásica y que, en consecuencia, recrea un mundo que se cierra sobre sí mismo.
Pero, además, y sin que esto la desnaturalice, "Abre tus ojos", protagonizada por Romina Yan e Iván Espeche, es, asimismo, una novela específicamente de intriga y está estructurada de forma tal que el peligro aceche a todos los personajes. Sí, a todos. Hasta a los malos. Porque las acciones de los individuos son circulares y, de esta forma, todo vuelve como con un efecto boomerang.
Rápida cadena de sucesos
"Abre tus ojos" está fuertemente sostenida por una trama intensa compuesta por una sucesión rápida de acciones concatenadas, lo que determina que los destinos de los personajes se vayan encadenando unos a otros.
La cantidad de sucesos y la rapidez con la que van ocurriendo hacen que "Abre tus ojos" tenga un ritmo narrativo ligero y atractivo, pero lleno de información. Ejemplo: Pablo (Iván Espeche) está en el banco junto a su padre; la pérdida de la cosecha hará que no puedan pagar la hipoteca y pierdan el campo; Pablo viaja a la ciudad para pedir ayuda a su padrino, Nino, que hace años que no se habla con su padre; Nino es cocinero en la casa de los Mazzini; Rocío Mazzini (Romina Yan), que es ciega, espera a regañadientes al profesor de baile que le enseñará el vals para su casamiento; Pablo la ve practicando sola mientras espera a su padrino y baila con ella; mientras tanto, Goyo (Emilio Bardi) va a visitar al padre de Pablo y le dice que el Ruso, que es el apodo de un jefe misterioso, los convocó para un "trabajo"; el padre de Pablo se niega, porque dice que es algo del pasado, y amenaza con denunciar a Goyo, que termina matándolo por accidente; en Buenos Aires, en el living de los Mazzini, mientras Rocío cree que baila con un profesor maravilloso, entra Diego, el novio de Rocío, y Pablo se va, maltrato mediante; Pablo vuelve a su casa en el campo y encuentra a su padre muerto.
El encadenamiento entre la acción que involucra a unos personajes y otra acción que involucra a otros distintos provoca un efecto de telaraña por el cual esos personajes no sólo quedan unidos entre sí, sino también "pegados" a una trama que, incluso, los excede. Para ir al caso, he aquí una cadena: Rocío y Pablo son secuestrados por Goyo y dos secuaces, pero, gracias al efecto de relación, Goyo no mata a Pablo por la culpa que siente por haber matado ya a su padre; el padre de Rocío debe pagar un rescate y la entrega la hará Diego, el novio de Rocío, que es a su vez acosado por su propia madre, quien siente que este secuestro arruinará sus planes de venganza contra Atilio Mazzini, el padre de Rocío, que muchos años atrás fue su amante. Mientras tanto, los secuaces de Goyo deciden traicionarlo y matar tanto a él como a Rocío para no repartir el botín, y ¿quién los salva? El jefe misterioso apodado el Ruso, que resulta ser... ¡Nino, el cocinero!, o sea, el padrino de Pablo.
Valor doble
Como en esta telaraña los personajes no son muchos, la trama los multiplica al darles alternativamente valor negativo o positivo. Así, hay personajes secundarios con valor doble. Un caso: Diego es positivo cuando al darse cuenta de que en verdad está enamorado de Rocío la protege del odio de su madre despechada; pero es negativo cuando sí intriga con su madre y cuando, para retener a Rocío, se vuelve enemigo de Pablo.
Esta triple condición argumental de "Abre tus ojos" (la rápida sucesión de hechos, el entrelazamiento de esos sucesos y la doble función de los personajes) es lo que la hace una novela atractiva. A esa base sólida se suman el buen trabajo de dirección y la buena -aunque no superlativa- calidad actoral en el elenco.
No ayuda, sin embargo, la musicalización, un recurso que puede embellecer o ensuciar los momentos de una ficción. La música incidental de "Abre tus ojos" es errática; pasa sin pudor de las grandes orquestaciones a los temas melódicos latinos, y de ellos a ciertos solos de piano minimalistas o a las melodías árabes. Tampoco ayudan los errores de continuidad en el vestuario (al momento del secuestro, Pablo lleva un sweater verde sin cuello, y en el transcurso del cautiverio aparece con uno beige de cuello alto).
Finalmente, es un acierto la presentación de la novela. Tanto por la canción "¿Qué es lo que te hace llorar?", del grupo Madryn -otro producto de RGB-, como por el concepto estético desarrollado en la apertura, donde unas manos van "traduciendo" del braile el título "Abre tus ojos".
- 11,4: puntos
Marcó anteayer, y se ubicó detrás de "Telefé noticias" (12,4 pts.). El rating sube, ya que arrancó con 10,5





