David Caruso, policía en acción
En el estudio de Hollywood donde se rueda "CSI: Miami" -cuya cuarta temporada comenzará hoy por AXN-, adelantó cómo será el nuevo rumbo que tomará la historia
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LOS ANGELES.- El teniente Horatio Caine está en el confesionario de la catedral purgando una culpa que lo atormenta. Es quizás uno de los momentos más intensos de su vida. Pero su trabajo hace que el tiempo de reflexión se quiebre permanentemente. A pocas cuadras de ahí, el velorio de la madre de un convicto se convierte en un infierno por una guerra de pandillas. Es el inicio de la cuarta temporada de "CSI: Miami", la exitosa serie que tiene como protagonistas a David Caruso y Emily Procter y que aquí transmite el canal de cable AXN.
Horatio Caine (Caruso) no es un detective ni un policía cualquiera, sino el jefe del equipo de investigaciones forenses (Crime Scene Investigations). Siempre captura al culpable del crimen porque a la luz de la ciencia y la tecnología la evidencia habla en muchos idiomas.
Los estudios de "CSI: Miami" están en Hollywood, donde todo puede ser reproducido o representado. Algunas calles de la ciudad son muy parecidas a la de la gran urbe de Florida, y unas enormes gigantografías increíblemente reales que reproducen el puerto de Miami Beach rodean el set de las oficinas de estos investigadores y científicos.
Caruso, o mejor dicho Horatio, es el típico rudo metódico y autocontrolado de las series policiales estadounidenses. Pero en la vida real, este hombre pelirrojo es tan amigable que parece salido de una propaganda de golosinas. Se entusiasma por saber que en partes lejanas del mundo -como la Argentina- hay fanáticos de la serie y que su programa sentó un precedente en materia de policiales.
No comenzó con esto. En 1993 encabezó la serie policial "Policía de Nueva York", pero no tuvo una buena experiencia y abandonó antes de comenzar la segunda temporada. De todos modos, venía de una trayectoria que lo involucraba en muchos policiales de la TV: "El precio del deber", "Historia del crimen" y "Help", entre otras. No le importa que lo vean como un estereotipo y anda feliz a los tiros y a las piñas en los sets de Hollywood.
–¿Qué tiene de nuevo esta cuarta temporada?
–Es muy interesante porque se entremezclan muchas cosas. Horatio carga con un secreto familiar que tiene que ver con su padre abusador y un hecho traumático que le ocurrió cuando era niño. En el primer episodio se lo puede ver en el confesionario hablando de sus angustias con su amigo el cardenal Benedetti. Además, él asesinó a alguien en Nueva York y ese episodio no lo deja trabajar en paz.
–¿Qué es lo que diferencia a “CSI” del resto de las series de crímenes?
–Lo interesante de “CSI: Miami” es que tiene elementos combinados. En la mayoría de las series policiales se puede ver a detectives más relacionados con el crimen que deben resolver. Creo que a estas alturas debemos ir más allá de la ciencia forense para encontrar una historia y repartir nuestro proceso de trabajo. La pregunta está en cómo se revelan la esencia y el interior de los personajes. Creo que encontramos la mejor manera.
–¿Le tiene miedo al encasillamiento?
–Bueno, lo más increíble de CSI es que en una sola temporada vas a hacer de todo. Cada episodio es casi una película. Estoy orgulloso y satisfecho porque trabajo en un mundo fascinante. Eso es lo que hace que permanezca en el programa. Cada episodio es un nuevo mundo.
–¿Alguna vez tuvo que estar con los verdaderos hombres del CSI?
–Sí. Estuve viendo cómo trabajan en sus laboratorios hace cuatro años. Es un mundo fascinante. Fue como haber ido al colegio, porque el proceso de investigación es muy sofisticado. Es importante haber tenido un contacto íntimo con ese mundo, porque todo lo que representamos es auténtico. La ciencia de la que hablamos es real.
–¿Cuál es el secreto del éxito de las series de detectives?
–Uno de los secretos de que Hollywood siempre vuelva a esto es que son una máquina de contar historias garantizada. Hay muchísimas historias de crímenes en la vida real y ellas vienen a vos, caminan frente a uno.
–¿Tuvieron algún cruce en la ficción entre “CSI”, “CSI: Miami” y “CSI: New York”?
–Sí, tuvimos varios, y este año habrá otro. Es una historia originada en Miami que se cruza a Nueva York. Mi personaje irá para allá. Es muy divertido cuando ocurre eso. A mí me hace sentir muy bien, me encantan los cruces. Creo que ocurre en los dos séptimos episodios de “CSI: Miami” y “CSI: New York”.
–¿Cuáles son las principales diferencias entre las tres series hermanas?
–Son significativas. El personaje de cada una es la ciudad, eso les da identidad. En las tres buscamos el tono justo y específico, y cada ciudad se lo puede dar.
–¿Les ha pasado querer hacer algo y no poder porque la otra ya lo hizo?
–Esa es la ventaja de tener tres producciones diferentes que saben exactamente lo que pasa y lo que se quiere en cada serie. Hay una relación estrecha entre los productores y los guionistas. Ellos llevan un escrutinio muy meticuloso de cada una, y por eso no nos pasa lo que decís. Está bueno tener la serie en tres escenarios. Todos son muy cuidadosos.
–¿Utiliza dobles de acción?
–No, hago absolutamente todas las escenas.






