
De muñeca brava a cachorra de niños ricos
Comenzó el nuevo programa de Natalia Oreiro
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Natalia Oreiro volvió finalmente a la pantalla, y a las 13, el horario en el que se hizo fuerte con "Muñeca brava". Esta vez, en la piel de Antonia Guerrero, alias "Kachorra", una mezcla de "El fugitivo" versión femenina, con varios toques de "La niñera", la comedia que protagonizaba Fran Drescher.
El primer capítulo de esta telenovela (producida por Gustavo Yanquelevich, por medio de su empresa RGB, y la dirección contenidos de Telefé), que midió anteayer 16,3 puntos, sirvió para trazar el escenario en el que se moverá Oreiro todos los mediodías.
Encerrada en una comisaría por un crimen que no cometió, la chica es trasladada a una cárcel. A través de un flashback, en blanco y negro, se ve que la tarde anterior, ella había ido a la oficina de un escribano al que encuentra muerto. Y evidentemente es descubierta con las manos ensangrentadas y acusada de homicidio.
Camino a la cárcel, y piqueteros mediante, el auto en el que la llevan debe tomar un desvío. Con tanta "suerte" que el vehículo termina chocando contra otro en el que va una tal Rosario Achával hacia su primer día de trabajo, en la mansión de los Moravia. Los policías que la acompañan quedan inconscientes, y también la maestra y el conductor, así que Kachorra roba las pertenencias junto con la identidad de la institutriz malherida.
Al mejor estilo "El fugitivo", la protagonista se encierra en un baño para cambiarse la ropa, cortarse y teñirse el pelo de un rojo furioso. Y aunque el vestuario de Rosario es notablemente más grande que el talle de la impostora, Kachorra logra darle un aire sesentista que seguramente definirá a esta "Niñera" hecha en la Argentina. Así, con una capelina roja y un tapado verde limón se presenta a su supuesto trabajo en la mansión de los Moravia.
Encuentro millonario
En esa primera pintura, ya está delineado parte de lo que ocurrirá de aquí en más. El dueño de casa no es otro que Bruno Moravia (Pablo Rago), un joven y atildado millonario que no sólo tuvo que hacerse cargo de la empresa de pastas que le dejaron sus padres al morir, sino también de sus dos descarriados hermanos. Descarriados al menos para la óptica de Bruno, que los quiere normales. Y esa tarea de enderezarlos es la que le toca a la recién llegada.
Seguramente es allí donde se colarán los toques de comedia de esta tira que escribe la dupla Barrios-Segovia. Pero en el breve capítulo de anteayer (duró bastante menos de una hora) no hubo mucho tiempo para el humor. Ayer fue más bien tiempo de presentaciones: el padre (Osvaldo Santoro), el novio (Pepe Monje), y los amigos de Kachorra, que se enteran por la TV que la chica se ha escapado de la policía. Y el entorno de los Moravia, donde se moverá el personaje de Oreiro.
Parece claro que "Kachorra" jugará con los malentendidos que se producirán por su falta de experiencia en el terreno de la docencia y por la posibilidad de que descubran a esta fugitiva. Y por supuesto, con el amor imposible (Oreiro-Rago) que toda telenovela debe tener.




