
Debates a la hora del café
El ciclo de América estrenó anteanoche un flamante elenco
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Al menos todavía estaban Gerardo Sofovich y el cuadro de Fidel Pintos. El resto de "Polémica en el bar", que debutó anteanoche por América, quedó licuado por la incorporación del tan mentado "cupo femenino" y por los efectos de las dificultades económicas que atraviesa la televisión.
En lugar del Preso tras el mostrador, una señorita es ahora propietaria y moza del café, y a la mesa se sientan en esta temporada Nancy Pazos, Sylvina Walger, Jorge Asís y Miguel del Sel. De las damiselas que solían incorporarse a la mesa tanto con los más diversos fines comerciales como para recalentar el ánimo de los caballeros presentes, ni noticias. De modo que no solamente se observó anteanoche una nueva dinámica en la tradicional charla de café ahora matizada por voces femeninas, sino que la conversación se transformó en lo único disponible a nivel de contenidos y, por lo tanto, está obligada a ser eje, sostén, variante y matiz de la hora que dura "Polémica en el bar".
Personajes que confluyen
Quedó claro para el espectador que es una lástima que Guido Kaczca no haya sido de la partida. Su lugar, por momentos, pareció ser asumido por Nancy Pazos, que en su papel de flamante contertulia, unas veces hizo de opinadora política y otras de irreverente opositora de Sofovich, un papel que, bien se recordará, quedaba a cargo de Guido, quien sabía "sacar de las casillas" al mandamás del programa.
En esta ocasión las cosas fueron más o menos así:
Sofovich: ( intenta cerrar una idea y Pazos lo interrumpe ) -Pará un poquito, Nancy Pazos. No terminé mi concepto.
Pazos: - Pero no importa, porque ya sé lo que vas a decir.
Sofovich: -¿Qué voy a decir?
Pazos: -Uuuuy. Siempre lo mismo.
Sofovich: -Pará, qué "siempre lo mismo".
Pazos: ( intenta dar por finalizado el diálogo y comenzar su monólogo ) -Pero lo que yo digo...
Sofovich: - Dejame terminar.
Pazos: - Pero paraaaaaá...
Sofovich: - No. Esperame un segundo y después te voy a escuchar.
Pazos: - ¡Me voy!
Sofovich: -Andate.
Pero no se fue. Y la verdad es que a estas alturas de la carrera de Gerardo Sofovich, que fue capaz de hacer 20 puntos de rating jugando al jenga (ahora ochola), nada en ninguno de sus productos puede ser considerado obra del azar. Pero hazte de fama y échate a dormir, dice el dicho. Así que difícil es, al término del programa, saber si el entredicho con Pazos fue auténtico o montado. Sin embargo, no es esto lo esencial. La pregunta fundamental es: ¿fue gracioso?; realidad o ficción, ¿fue gracioso? La respuesta es no.
Esta sensación se trasladó a casi todo el primer programa de "Polémica en el bar". Los últimos meses de la realidad nacional fueron atajados por los integrantes "serios" mientras Miguel del Sel buscaba su razón de humor. Lo logró en algún momento cuando, por ejemplo, puso el ojo y la parodia en su compañero Jorge Asís, que fue, a fin de cuentas, el personaje más interesante de la mesa. Hábil para la ironía, preparado para la charla política, la diplomacia o el absurdo, es un profesional todoterreno que puede aportar mucho a la mesa.
La política fue, además, el tema excluyente. Y nada se dijo que no hubiese sido ya rumiado en cuanto programa conversado habita la pantalla chica. Pero podría apuntarse que esta cuestión carece, casi, de importancia. Porque es habitual en el regreso que los programas partan del imaginario de que nada fue dicho en su ausencia. Entonces, necesitan recurrir a una suerte de racconto de hechos y personas en lugar de insertarse de lleno en la coyuntura. Por eso, los programas-debut suelen dar la sensación de atrasar, como los relojes. Pero esto suele subsanarse inmediatamente, con la llegada del segundo envío.
Lo que se percibe de difícil solución es la homogeneidad no ya de ideas sino de actitudes de los integrantes de la mesa. Porque tanto Pazos como Walger asumen un papel similar al de Sofovich en cuanto dan una opinión, la desarrollan de forma precisa e intentan conciliar la charla. Como consecuencia han desaparecido otras variantes: el tirabombas, el cínico, el intemperante, etcétera.
"Nos vamos a ver acá con cierta habitualidad que estoy esperando que me definan", comentó como si fuera al pasar Gerardo Sofovich, en obvia referencia a las autoridades del canal. Ahora que el primer capítulo ya es un hecho, habría que ver si el creador de "Polémica en el bar" aporta por su lado alguna nueva definición.
¿Qué era el "ochola"?
- "Hacete la América", el ciclo de Gerardo Sofovich que va los sábados a continuación de "Polémica...", debutó con una intriga: ¿qué es el ochola? Resultó ser el nombre de un juego que vendría a ser algo así como el jenga evolucionado. En esta versión las maderitas son de tres colores y los contrincantes juegan de acuerdo a lo que marca el ochola, una especie de dado en forma de octaedro (ocho la... dos) que indica si el jugador debe sacar una pieza color amarillo, azul o rojo, indistinta si le toca el "comodín", o si "pasa" o si "juega dos veces", etc. El juego es más complicado y conserva el espíritu de su antecesor.




