Di Guglielmo, en la vereda independiente
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Durante una década, Hugo Di Guglielmo fue gerente de Programación de Canal 13 y hace tres años empezó su camino independiente desde su propia consultora internacional de medios audiovisuales (HD International Media Consulting). Entonces, publicó el libro "Vivir del aire" para contar su experiencia de diez años de TV. Después, ya bien desde afuera, se dio cuenta de que una de las salidas posibles de la industria televisiva argentina -si es que existe- es exportar.
En el camino, Di Guglielmo hizo además buenos negocios. Su primer cliente fue Destiny International, una empresa brasileña de distribución de contenidos a la que asesoró en ferias internacionales. Fue también Di Guglielmo el enlace entre Pacho O´Donnell y Promofilm en la realización de un documental sobre el Che Guevara que saldrá a la venta internacional en octubre.
Otro día sonó el teléfono con un llamado desde Paraguay. Los dueños de dos FM que habían leído su libro lo contrataron en 2002 para diseñar de pe a pa una de las emisoras (antes de trabajar en Canal 13, Di Guglielmo fue uno de los generadores del nuevo formato de radio Mitre de los 80). También sucedió en 2002, pero en Nueva Orleáns, que junto a la gente de Fox, vio el formato de "30 segundos de fama" y se le ocurrió que podía ser ideal para "VideoMatch". Hoy, ese formato está en el programa de Tinelli.
Pero, además de abrevar del estilo "qué fue de la vida de...", esta nota quiere explorar la nueva imparcialidad de Hugo Di Guglielmo a la hora de opinar sobre la televisión argentina.
Atrasados en ficción
-¿Cuál es la tarea pendiente de la TV?
-Estamos atrasados en la ficción. Tenemos que lograr un código de producción que, en serio, nos permita ingresar con la novela en el mercado internacional. Una de las cuestiones centrales es que no hacemos la novela clásica que consume el mercado.
-Sí, hay. No es lo que hace Pol-ka (excepto "Soy gitano"). Sí lo son las novelas del mediodía de Telefé.
-Esas novelas son las que más se acercan. Como empresa integral, Telefé es la que más avanzada está en venta internacional; pero eso arma una industria. Nuestra salida es tener una industria reconocida en el mundo.
-Como el culebrón mexicano.
-En TV Azteca, por ejemplo, producen ocho novelas por año. Pero, además de la productividad, hay otra cosa que nos separa de ellos: el lenguaje. Y no es por el acento. El lenguaje duro, la mala palabra, el humor ácido, es el tipo de cosas que nos separa de la venta internacional. Que un hijo le diga malas palabras al padre, no existe en el resto de América latina. Otro factor es que la novela necesita una historia de amor central, con dos protagonistas, contada en 120 o 150 capítulos. El mercado internacional no está acostumbrado a seguir muchas historias en paralelo a lo largo de 300 capítulos. Eso confunde y distrae.
-En su última etapa en Canal 13 justamente se dejó de hacer la novela clásica. ¿Se equivocó?
-Una de las cosas que todos tendríamos que haber hecho era ver eso antes de la crisis. Incluso en aquel momento, yo le había planteado a Adrián (Suar) que a partir de 2000 teníamos que empezar a pensar en algo que no fuera tan local. En ese momento me dijo que sí, pero después el éxito local lo arrastró. Pero, bueno, ya está. Es parte de ese mundo que ya no es.
-Un mundo donde alcanzaba con el mercado interno...
-Ahí está el nudo. Si no importa la venta internacional, está todo bien porque el esquema funciona. Pero cuando el esquema local ya no sirve porque los números no cierran, hay que pensar en otro mercado. "Nano", "Alén, luz de luna", "Cosecharás tu siembra", "Más allá del horizonte", "Celeste siempre Celeste", fueron novelas que se vendieron muy bien en el exterior. Todo eso se perdió y, encima, hoy no existe el mercado local. Si se pasa de una torta publicitaria que llegó a tener 350 millones de dólares en el 99, a una que en 2002 pasó a tener 40 millones y hoy, que se supone que todo está un poquito mejor, va a ser de 60 millones, hay que ser más humilde y más universal para coproducir internacionalmente y vender en el exterior.
-Pero no se ve a los integrantes de la TV local en una actitud positiva. Se los ve con actitud beligerante en un callejón sin salida.
-Es una visión acertada. Frente a la crisis lo que hay que buscar es oportunidad. En cambio, ¿qué es lo que hacen? Esto: yo me empiezo a pelear con uno y digo que soy más vivo. ¿Qué ganamos? Nada. Porque el mercado así no crece. Pero esto sigue: vamos a suponer que mañana el otro gana la discusión. Entonces sale en los diarios: "X es más vivo que Hugo". ¿Qué pasa con el mercado? Nada. Seguimos igual de pobres. Ahí es donde hay que generar el cambio. Hay que hacer el duelo y buscar la salida. Quizás ahora, desde afuera, me permito ver el bosque porque no tengo el compromiso de conseguir tal rating.
-Otra cuestión poco discutida es que por cada fracaso en el exterior, se cierra una puerta para otro argentino. Afuera nos ven inteligentes, pero no confiables .
-Exactamente. El desarrollo de la industria necesita años de ser consecuentes en algo. Una de las causas del crecimiento de Promofilm en el exterior fue que ellos siempre cumplieron con su palabra. Pero, bueno, en cuanto a contenidos, algo está apareciendo. Programas del estilo de "Ser urbano", "Kaos", o "E 24", pueden ser universales como formato. En ficción, que no sea telenovela, un unitario como "Los simuladores" puede abrir puertas.
-Porque es un formato clásico de serie. Pero acá se hacen miniseries, series dramáticas... Todos van por el Oscar.
- Eso es porque dicen: "Voy por el Oscar y veo si zafo localmente". Pero zafar localmente va a ser cada vez más difícil. Después, están todos los formatos autorreferenciales donde la TV habla de la TV. Eso es totalmente local y no se le puede vender a nadie. Esos programas ayudan a que el presupuesto de un canal cierre mejor pero no generan una salida hacia el futuro. El asunto es pensar cómo se hacen productos que viajen mejor.
-Pero aquí hay un gran prejuicio con los géneros. Siempre se quiere ser la excepción.
-La industria funciona por cantidad. Si no, no tenés industria. Si seguimos siendo artesanos vamos a tener el rango de expansión de un artesano, que es pequeño. Si logramos la industrialización, la historia cambia. Lo que más me preocupa es que, si no nos damos cuenta rápidamente, el gran desarrollo que hicimos en los 90 se va a perder. Vamos a tener una televisión cada vez más barata y eso quiere decir de menor calidad. Pero para salir de esa situación no se puede pensar en milagros. Si hay que hacer una ruta en un desierto, debe saberse que no se va recuperar el dinero en dos años. Si se piensa cortito, la ruta va a tener un kilómetro. Si se piensa en desarrollar una región, el dinero se va a recuperar en quince años, pero la ruta va a tener cien kilómetros.
-Para eso todos tendrían que tirar para el mismo lado.
-Ahí creo que todavía no encontramos la salida. No logramos una industria adulta, donde todos se junten para ver en qué cosas somos competitivos. Todavía prevalece el individualismo que piensa: "no me gusta que me roben el éxito", "ésta es una fórmula mía y no la comparto".
De todo un poco
- Documental: fue el enlace entre Promofilm y Pacho O´Donnell para la realización de un video sobre el Che Guevara que saldrá a la venta internacional en octubre.
- La Estación: así se llama la FM de Paraguay que Di Guglielmo acaba de diseñar y que fue puesta en el aire en agosto.
- "30 segundos de fama": junto a los ejecutivos de la Fox vio ese formato, ahora en "VideoMatch". Fue él quien hizo el enlace entre Tinelli y la Fox.





