
Dollhouse, una serie con muchas vidas
Comienza mañana, a las 22, por la señal FX
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Borrón y cuenta nueva. Así viven Echo y sus compañeros. Sin recuerdos ni sentimientos propios hasta que, a través de un avanzado sistema que nadie sabe que existe, se le otorga la vida, la personalidad y las habilidades de otra persona. Muñecos huecos listos para ser rellenados con la historia que haga falta para luego vaciarlos de nuevo. ¿Qué hay detrás de la agencia que provee a estos seres aparentemente perfectos? ¿Quiénes son estas tábulas rasas que resuelven todo problema que se les presenta? Ese es el misterio que pone en marcha Dollhouse , la serie que se estrenará mañana, a las 22, por la señal de TV paga FX.
Aunque la literatura y el cine de ciencia ficción imaginaron muchas veces escenarios parecidos en esta oportunidad se trata de combinar elementos de ese género con el drama, una mezcla de tonos que Joss Whedon, el creador de esta serie ya había intentado en Buffy, la cazav ampiros. Aquella ficción rompía con todas las reglas de los programas de acción con toques sobrenaturales al sumar historias de amor, de familia y hasta conflictos de identidad sexual en un paquete atractivo y aparentemente superficial. En este caso, Whedon apunta al mismo objetivo, aunque sus personajes, por su misma característica, no tengan la profundidad de aquéllos. En el papel de Echo, la agente que comienza a llevarse algo de cada vida que interpreta, aparece Eliza Dushku, una actriz con más atributos físicos que capacidades expresivas. Claro que a medida que avance la historia tanto ella como sus atléticos compañeros tendrán muchas oportunidades de demostrar los diferentes personaje que son capaces de encarnar mientras a su alrededor se construye un misterio que mantendrá a los espectadores atrapados hasta el final de la temporada.





