
El cine de terror toma por asalto la TV paga
Hollywood, Japón y los nuevos directores
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La celebración de Halloween, el 31 de octubre próximo, le brinda una bienvenida excusa al cable para dedicar buena parte del mes a la emisión de tres completos ciclos que trazan un panorama histórico y geográfico de las distintas estéticas y narrativas de uno de los géneros más populares –y, en ciertas ocasiones, más menos-preciados– del cine: el terror.
En primer término, el canal de cine clásico Turner Classic Movies (o TCM) dedicará buena parte de este mes a rescatar verdaderas joyas de la historia de Hollywood en este apartado, organizados además en secciones temáticas, mientras que I. Sat dedicará octubre a los nuevos clásicos del cine japonés y FX emitirá una serie de trece telefilms originales realizados por reconocidos directores independientes (ver Pág. 7).
TCM abrirá entonces la ceremonia esta noche, desde las 22, con una jornada dedicada a Frankenstein. Allí se sigue el derrotero cinematográfico de la trágica criatura aparecida por primera vez en las páginas de la novela homónima de Mary Shelley (1818), desde su aparición en la obra maestra de James Whale (1931), aquella que consagró a Boris Karloff como el monstruo sin nombre (y donde Colin Clive como el demente científico, legó para la historia del cine su famosa frase “¡está vivo! ¡está vivo!” al ver que su experimento despertaba gracias a un relámpago). A continuación, a las 23.15, se verá La novia de Frankenstein (1935), también de Whale, en la que Elsa Lanchester interpreta memorablemente a la consorte de la criatura, seguida de la tercera y cuarta partes de la saga de sus aventuras: primero, El hijo de Frankenstein (1939), de Rowland V. Lee (la última con Karloff en el personaje central), y después, a las 2.20, El fantasma de Frankenstein (1942), con Lon Chaney Jr. como la criatura y Bela Lugosi como el malévolo Ygor.
El próximo miércoles 11, también desde las 22, este segmento temático –intitulado Una noche con...– estará dedicado a Drácula y al comienzo de la perdurable y fascinante relación que ha unido a la creación de Bram Stoker y el cine desde casi sus comienzos. Así, el sitial de honor estará reservado a Drácula (1931), de Tod Browning, donde Bela Lugosi delimitó quizá de forma definitiva -tal y como hizo Karloff en Frankenstein ese mismo año, annus mirabilis para los hasta entonces modestos estudios Universal- el paradigma del vampiro. A continuación se verán tres de sus sucesoras (como todos los films de la retrospectiva, se verán dobladas al castellano, con la opción de un segundo canal de audio, o SAP, en idioma original). Así, a las 23.20, le tocará el turno a La hija de Drácula (1936), en la que -según una idea de David O. Selznick- una condesa húngara (Gloria Holden) roba el cuerpo del no muerto y es poseída por su espíritu; a las 0.35, El hijo de Drácula (1943), de Robert Siodmak, en la que el vampiro (Lon Chaney) se muda a los Estados Unidos interesado en los saludables jóvenes del Nuevo Mundo, y, finalmente, a las 2 de la madrugada del jueves 12, La mansión de Drácula (1945), con John Carradine en el papel del conde.
La bestia debe morir
El miércoles 18, también desde las 22, será homenajeado el Hombre Lobo, el menos famoso de esta suerte de triunvirato de grandes monstruos, cuyas aventuras, a diferencia de Drácula y Frankenstein, no han tenido la misma suerte artística a la hora de ser retratadas en la pantalla grande, a pesar de contarse por decenas.
El programa comienza con El Hombre Lobo de Londres (1935), con Henry Hull como el primero de una larga lista de incautos que luego de ser mordidos por un lobo descubrían que su conciencia se desdoblaba para acomodar sus civilizadas experiencias humanas y sus inexplicables y sangrientas expediciones animales. A continuación, a las 23.20, se verá El Hombre Lobo (1956), de Fred F. Sears, en el que es la ciencia la que a través de la experimentación permite la aparición de la licantropía en un hombre malherido. Este film de bajo presupuesto será seguido por un verdadero duelo de titanes del género en su época de oro: Frankenstein contra el Hombre Lobo, de Roy William Neill (1943), en el que Bela Lugosi y Lon Chaney, en los papeles centrales, libran una batalla a muerte que marca, nada simbólicamente, el fin de una era: con el final de la Segunda Guerra, el cine dedicaría sus esfuerzos a otros géneros.
El miércoles 25, a las 22, es un día para marcar en el calendario para los fanáticos del los clásicos del género, ya que se emitirán la incomparable La momia (1932), de Karl Freund, con Boris Karloff como Imhotep, seguida por King Kong (1931), de Merian C. Cooper y Ernest B. Schoedsack, en su prístina versión remasterizada.
La programación especial incluirá además tres clásicos modernos del género, como El exorcista , de William Friedkin (este sábado, a las 22); Poltergeist , de Tobe Hooper (el sábado 14, a las 22), y La danza de los vampiros , de Roman Polanski (el miércoles 1° de noviembre, a la 1.55). Y para redondear una completa propuesta también habrá espacio en la señal para los seguidores de los films de bajo presupuesto -cuyas duras condiciones de producción siempre fueron ámbito fértil para desarrollo del terror-: se verán La maldición de la mosca (el lunes 30, a las 23.55), El hombre invisible (el martes 31, a las 16.50) y El monstruo de la laguna negra (el martes 31, a las 19.20), entre muchos otros.




