
El enigmático "Doctor 90210"
Robert Rey, entre el mundo del glamour y la ética profesional
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Durante su paso por Buenos Aires, el doctor Robert Rey se mostró, en todos los lugares adonde quisieran verlo, con unos trajes a rayas que Raúl Portal hubiera envidiado hace unos años, cuando, durante un período de merma de ofertas de trabajo, decidió llamar la atención vistiendo ropa confeccionada con tela de tapicería y repartiendo unas tarjetas en las que se definía como ridículo profesional. Rey es cirujano plástico, pero en su aparición en el programa de Susana Giménez hablando en una mezcla de portuñol (esa combinación de castellano y portugués con la que intentamos comunicarnos brasileños y argentinos) y espanglish (la fusión de español e inglés que usan los latinos en Estados Unidos) sobre las tendencias actuales de los usos que hacen de la cirugía plástica las mujeres de Beverly Hills, dio la impresión de que las tarjetas de Portal definirían muy bien su ocupación. Esa es sólo una apariencia.
Más allá de lo que se ve
Nacido en San Pablo hace 43 años, Rey fue adoptado por un matrimonio norteamericano cuando era muy pequeño y, según su currículum, se graduó de médico en Harvard. Tiene una larga lista de posgrados en otros centros académicos de primera línea en los Estados Unidos, en los que se especializó como cirujano plástico. Es uno de los profesionales más cotizados en esta disciplina en el atractivo barrio de Beverly Hills, en Los Angeles. Su llegada a la televisión se produjo hace un par de años debido a la reacción que le produjo ver algunos episodios de la serie "Nip/Tuck" (drama de ficción que muestra cómo sería el contexto en el que se mueven los cirujanos plásticos que atienden a los sectores adinerados en los Estados Unidos). "Los médicos en esa serie no reflejan de ninguna manera lo que es la actividad cotidiana de los que nos dedicamos a esto. Allí son todos playboys, mujeriegos y, sobre todo, absolutamente inescrupulosos. Ni yo ni la mayoría de mis colegas somos así. Siempre, como en todos lados, hay algunas manzanas podridas, pero lo general es que los médicos que nos movemos en este ambiente somos gente común, con hijos, esposas, familia y le damos mucha importancia a las cuestiones éticas", cuenta Rey, antes de explicar que apenas vio la serie se le ocurrió presentar un proyecto para hacer un reality show en el que se mostrara la verdadera cara de su profesión. La idea fue aceptada y dio origen a "Dr. 90210", el programa que podemos ver en nuestro país por E! Entertainment Television, los miércoles a las 19. Los episodios que podemos ver acá en estos días corresponden al final de la primera temporada y en breve se iniciará la segunda. En Estados Unidos, el programa ya va por una tercera vuelta.
"Lo que percibo ahora con muchos pacientes que vienen a mi consultorio es que saben mucho más de cirugía estética que antes de que saliera este programa. Sobre todo tienen mucho más claro qué es lo que quieren y los riesgos que implica un tratamiento como éste, cosa que es muy importante que pase", cuenta Rey. Sus estadísticas particulares indican que realiza un promedio de 1000 intervenciones por año y que rechaza unas cuatrocientas por cuestiones éticas. "Hay una costumbre entre los padres pudientes en Estados Unidos de regalarles a las adolescentes, cuando egresan, una cirugía para arreglarse los pechos. Es una barbaridad. A esa edad no la necesitan y causan más daño que beneficios", explica. Más adelante sostiene que la mejor manera de "detener el tiempo" en el envejecimiento del cuerpo tiene que ver con alimentarse bien, no fumar, no abusar del sol, hacer ejercicios y buscar el equilibrio espiritual, refugiándose en los afectos y en el respeto de los valores morales. "Es imposible que alguien se vea bello por fuera, si no lo es por dentro", sostiene, al parecer, muy seguro de su verdadera naturaleza. Por lo menos, por lo poco que le importa meterse en el personaje que las actividades promocionales lo obligan a interpretar.





