El pueblo australiano despidió a su héroe
El último adiós a Steve Irwin
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Cuando el conservacionista Steve Irwin murió, Australia perdió a un héroe. Eso fue lo que se vio, anteayer, en el servicio en su memoria que se realizó en el zoológico de ese país y que transmitió anteanoche, en diferido, el canal de cable Animal Planet.
La imagen de hombre de familia, la lucha por salvar a los animales y la pasión por el peligro fueron los valores que, para la sociedad australiana, transformaron a Irwin en héroe o, lo que es lo mismo, en un hombre que cambió el mundo. De hecho, el título en inglés del especial que Animal Planet emitió sobre el servicio - Steve Irwin: He changed our world - enfatizaba esa idea, que en castellano se conoció como Steve Irwin: nada será igual.
"Perdimos a un campeón." Con esas palabras, el actor neozelandés Russell Crowe ( Una mente brillante ) abrió el servicio en memoria de Irwin.
Las cámaras apostadas en el Crocoseum, el espacio para cocodrilos que el ecologista había inaugurado dentro del zoológico de Australia, mostró a las 5500 personas que se congregaron allí para decirle adiós al hombre que los entretenía con sus andanzas a pocos centímetros de las fauces de los cocodrilos y de cuanto animal catalogado como peligroso se le pusiera por delante.
Como una manera de homenajearlo, muchos de los presentes adoptaron el look caqui de Irwin: una camisa, un pantalón corto y borceguíes. Otros optaron por los carteles, como una mujer que sostenía un corazón de cartulina negra con la inscripción: "Steve + Terri [su esposa]".
La pareja de Irwin estaba con sus hijos, Bindi, de 8 años, y Bob, de 2, en una especie de palco, desde el cual el primer ministro de Australia, John Howard, dijo: "Irwin tuvo dos amores: su familia y su país. Lo que amamos de él fue el hecho de ser australiano".
Las palabras del mandatario reafirmaron aún más la visión que el pueblo australiano tiene de Irwin como verdadero representante y promotor de la cultura de su país en el mundo; un elemento más que lo elevó a la categoría de héroe nacional.
En un mensaje grabado, la actriz Cameron Díaz dejó en claro por qué en los Estados Unidos conocían Australia. "Norteamérica estaba encantada con Steve. Todo niño estadounidense quería ser como él", dijo la protagonista de Loco por Mary.
El mejor amigo de Steve y director del zoológico, Wes Mannion, continuó con la construcción heroica del conductor de televisión . "El me salvó la vida", recordó emocionado, cuando Irwin lo rescató del ataque de un cocodrilo.
"Mi papá era mi héroe. El trabajaba para cambiar el mundo", explicó Bindi, ante el aplauso que le dieron, de pie, los presentes. Es que el público la conoce desde que era un bebe, ya que los Irwin son una familia televisiva que hizo de cualquier acontecimiento un espectáculo público, como el bautismo televisado de Bob, hace dos años. En ese momento, la prensa mundial criticó a Steve el hecho de haber alimentado a un cocodrilo con su hijo, de sólo un mes, en los brazos. "Irwin significa ´estúpido en australiano", tituló, en esa época, el diario The New York Times .
Los Irwin son, también, una familia con el legado de la defensa de los animales, que se transmite de generación en generación. Steve recibió esa herencia de su padre, Robert ("Mi mentor", dijo sobre él el cazador de cocodrilos), y de su madre, Lynn.
En el servicio, el patriarca de los Irwin, con anteojos negros, señaló sobre su hijo: "No lloren a Steve; él está en paz, ahora. Los animales han perdido a su mejor amigo".
"Cuando mi madre murió [N. de R.: en un accidente automovilístico, en 2000], me quitó la respiración por un año. Cada día, lloro por ella", se escuchó decir, en una grabación, a Steve.
El legado de los Irwin no acabará con la desaparición del ambientalista; al menos eso fue lo que prometió Bindi en el servicio. "Quiero ayudar a los animales igual que mi papá", indicó la niña, que ya condujo algunos programas infantiles sobre animales y acompañó a su padre en muchas de sus travesías.
Un héroe que atrae
Todos querían recordar a Steve anteayer, especialmente los famosos; incluso el cantante Justin Timberlake. "Lo conocí sólo un día, pero eso me bastó para aprender", dijo en un mensaje grabado el intérprete.
También lo homenajearon el actor australiano Hugh Jackman ("Deberíamos ser guerreros como Steve", declaró), el conductor de la TV norteamericana Larry King, y el protagonista de Danza con lobos ,Kevin Costner.
En el servicio, que Russell Crowe había adelantado como un homenaje alegre "porque Steve lo hubiera querido así", no faltaron las canciones dedicadas como "He Changed The World", que alude a la valentía de Irwin: "Para ser un héroe, debes enfrentar el peligro... Cambiar el mundo, para que sea un lugar mejor".
Cuando John Staiton, productor de los programas de Steve, apareció para dar su discurso, el público aplaudió de pie. "El era un profesional delante de las cámaras", dijo, para presentar una seguidilla de bloopers del conductor, como un intento fallido por trepar a un árbol y una caída de un bote inflable, entre otros.
A pesar de tanto cariño, el martes pasado, el explorador marino Jean-Michel Cousteau lo criticó. "Irwin interfería con la naturaleza. Tenía un modo espectacular y dramático de presentar las cosas", manifestó Cousteau sobre el cazador de cocodrilos.
Sin embargo, anteayer, a los 5500 espectadores eso parecía no importarles. Al menos por como derramaron algunas lágrimas cuando el equipo que viajaba con Steve en sus travesías escoltó a su camioneta, hasta que desapareció de la vista de los presentes, casi tan rápido como el pueblo australiano perdió a su héroe cuando una raya le clavó el aguijón directo en el corazón.



