
Famosos sin nombre propio
La gente sólo los reconoce por los personajes, secundarios pero fuertes, que hicieron en decenas de telenovelas
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Están en la pantalla. El televidente común los conoce. Pero, ¿de dónde? La TV tiene sus secretos y uno de ellos es mantener en el semianonimato a esos actores que están ahí, son conocidos, reconocibles y, sin embargo, cuesta saber exactamente de dónde. Tal vez sean esos actores los que obligan al televidente a sacudirse la modorra de sofá para ponerse a establecer complejas relaciones. "A éste lo conozco de aquella novela; ésta hacía de la hermana de aquel galán y el de más allá era el hijo de la protagonista del unitario que me gustaba tanto", dirá el habitual espectador de la ficción, un verdadero experto en el arte de trazar el árbol genealógico de la pantalla chica.
LA NACION reunió a un grupo de actores para que contaran desde su punto de vista lo que sucede cuando se enciende el televisor y comienza la magia. Después de todo, ¿quiénes mejor que ellos para explicar cómo ciertos personajes, sin ser los protagonistas de la historia, pasan a formar parte del imaginario popular gracias a la masividad del programa en el que aparecen y al trabajo que ellos realizan? En ese punto de encuentro se produce una extraña fusión entre la realidad y la ficción. Los nombres reales desaparecen momentáneamente para dejar lugar a esos que el autor puso en los libretos.
"Yo hice muchas de las novelas de (Alberto) Migré. Después, "Chiquititas" y tres años de "Verano del 98". Entonces, cuando voy por la calle, según mi hermana, parezco esquizofrénica, porque hay mujeres que me dicen: "Chau, Regina", que es un personaje que hice hace muchos años en "La cuñada", de Migré. Pasan chicos y me dicen Matilde, y yo reacciono todas las veces. Entonces en un mismo día me llaman de muchas maneras. Menos Susana, de todo", cuenta Susana Ortiz. Ella ahora es Carmen, la mucama del personaje de Silvia Montanari en "Provócame", la telenovela que emite Telefé. Antes -cuando entraba en un negocio y los clientes se codeaban porque ahí estaba "la señora de Canal 9"- fue muchas otras mujeres que quedaron en la memoria colectiva.
Muchas veces la continuidad laboral hace que los actores terminen encasillados por el público, no sólo en un determinado personaje sino también en un canal o una productora. "El otro día un taxista me decía: "Suar no te llama más". El tipo me identificaba con Pol-ka a pesar de que hace meses que estoy en "Yago", por Telefé. Porque hay gente que sigue canales. Es fuerte cuando se te identifica así", dice Marcelo Cosentino, que consiguió que su personaje, como mejor amigo del protagonista, se destacara más allá de lo esperado para ese tipo de papeles.
A veces los actores se transforman tanto cuando están frente a la cámara que sólo con un gran ejercicio de observación se logra identificarlos fuera de ella. Tal vez ése sea el caso de Eugenia Guerty y Jorgelina Aruzzi, dos actrices que se conocieron haciendo un sketch en "El show de Videomatch" y decidieron escribir y protagonizar una obra de teatro, "Pasado carnal", que las devolvió al medio que las había juntado. “Ahí nos vio Jorge Guinzburg y nos llamó para “Chabonas”, relata Guerty, que en estos días forma parte del elenco de “Culpables”. En el programa de Canal 13 interpreta a Mariela, la desequilibrada hermana de Daniela, el personaje de Gabriela Toscano. Y algo en su actuación del vínculo entre hermanas se traslada al rostro de Guerty que, pantalla mediante, se parece físicamente a Toscano. Antes, en “Campeones”, la actriz también transformaba su cara hasta convertirse en La Chicho, el interés amoroso del Vasquito (Carlos Belloso).
“Yo siempre estoy muy caracterizada. Entonces es difícil que me reconozcan, salvo, quizás, por la voz. En «Chabonas» hacía de un pibe, Lorenzo, y ahora, con Zulemita y la Bolocco en «Peor es nada», me tienen que observar mucho para darse cuenta de que soy yo”, explica Aruzzi.
Si de transformaciones físicas se trata, Anita Martínez ya parece ser toda una experta en la materia. Es que además de interpretar a Luisa, una mucama en “Yago”, hay días en que se pone kilos de maquillaje para transformarse en esa señora gorda, La Pocha, que visita a Maru Botana en su programa y, como si fuera poco, para el ciclo de cable de la señal TyC Sports “Mar de fondo” se convierte en un viejito llamado Adelma.
“En la calle la gente me grita mensajes para Adelma. Me parece maravillosa la llegada que tiene la televisión, y la tira tiene esa cuestión de la masividad que me sorprende y me encanta. Los jugadores de fútbol que vienen al programa de cable ven la novela y me llaman por el nombre del personaje”, cuenta Martínez, instalada en el cruce entre tres diferentes tipos de televidentes: el público de las telenovelas, el de los ciclos de cocina y el de los programas de deportes.
Una cuestión de fe
Para Gabo Correa, un actor destacado en el ámbito teatral (ver recuadro), después de muchos años de participar en los elencos de Pol-ka , generalmente haciendo de malo, llegó Lorenzo, un papel fuerte, jugoso. Y con el arribo de este cura amigo del Federico Falcone de Adrián Suar también llegaron las sorpresas y las confusiones callejeras. “A veces me sorprende mucho lo que la gente le dice a mi personaje por la calle. El otro día iba caminando con mi hijo, mi mujer –embarazadísima– y una bolsita del supermercado con cervezas, y un pibe me grita: «Vos de cura no tenés nada...» No soy todo el tiempo consciente de la masividad que implica la televisión”, dice el actor. Tal vez quien mejor comprenda la anécdota de Correa sea Santiago Ríos, que en la cuadra de “Buenos vecinos” era Manuel, el pastor de una iglesia inventada por él.
“En la época de «Buenos vecinos» venía gente a los exteriores y me daba papelitos con indicaciones sobre cómo predicar –cuenta el actor que actualemente interpreta a Gunter en “Provócame”–. Una vez apareció en la puerta de mi casa una señora de esas que juntan la basura, con cuatro hijos, y me pidió que le diera una bendición. Yo le expliqué que mi trabajo era actuar de pastor y que no lo era en la realidad, pero ella me seguía pidiendo la bendición. Insistió tanto que se la di.”
La televisión tiene el poder de extender su brazo para transformar a gente común en santos y a virtuales desconocidos en instantáneos objetos de culto. Algo así le sucedió a Ana Celentano, quien a pesar de haber participado de los tres temporadas de “Verdad - consecuencia” (era la terapeuta del personaje de Andrea Pietra) comenzó a ser reconocida por su papel en un programa con menos audiencia, pero de gran impacto mediático: “Okupas”. Según Celentano, éste era un ciclo más discutido que visto, aunque contaba con un público joven que lo seguía con fanatismo. En estos días la actriz es Marta, la ex mujer de Federico Falcone en “22, el loco”. Dice que ante la emisión de un episodio fuerte de la tira, como fue el secuestro de su hija en la ficción, las sensaciones de reconocimiento crecen. “Me acuerdo de ir a comprar algo y sentir la mirada de la gente. Tal vez no dicen nada, pero te miran de una manera muy especial”, describe Celentano.
Para Graciela Tenenbaum, cada pelea en la ficción también supone un cambio en la percepción del público. Después de todo, ella es Fabiana, la mejor amiga de Sofía Campos, es decir Andrea del Boca, en “El sodero de mi vida”. “El otro día, cuando se vio una escena en la que Fabiana y Sofía se peleaban , una nena chiquita de cinco años, más o menos, me dijo que eso no podía ser y que nos teníamos que amigar. Hay un punto fuerte de identificación del público con el personaje desde el momento en que todas las noches, a través del televisor, se convierte en un miembro más de tu familia”, razona la actriz, que compuso a una divertida y excéntrica madre en “Verano del 98”.
Hay quienes disfrutan de la posibilidad de esconderse detrás de un personaje. La opción de ser reconocidos por su trabajo de composición más que por su nombre real parece una buena manera de capear el temporal que supone el poder de la televisión.
Algo de eso dice Luis Ziembrowski, un actor de trayectoria teatral que fue parte del elenco de “El garante” y ahora es un asesino despiadado en “22, El Loco”. “La verdad es que no tengo mucha necesidad de ser reconocido por mi nombre. Prefiero ser reconocido por el personaje que esté haciendo. Tal vez porque mi medio de origen y preferencia sea el teatro –argumenta Ziembrowski–, siento que en la TV se alimenta el personalismo y yo trato de estar al margen de eso, aunque sea inevitable. Me sorprende si alguien en la calle me grita mi nombre. Es como si me agarraran en b..., o con el pantalón roto”.
Cómo firmar autógrafos
En el caso de Sabrina Carballo, la cuestión del nombre adquiere otro sentido. Es que a ella le cuesta más que al público acostumbrarse a que la llamen por su nombre y no por el de sus personajes. “Cuando firmaba autógrafos en la época de «Verano del 98» siempre ponía Sabrina Carballo y Renata, el nombre de mi personaje en la tira, abajo. Ahora siempre estoy por escribir Renata, y después me doy cuenta. La gente me identifica mucho por el papel que esté haciendo y yo también me identifico mucho con los personajes”.
La chica de 19 años –que ahora se desempeña como coconductora junto a Marcelo “Gran hermano” Corazza en el programa infantil “Megatrix”, que emite Telefé– creció en pantalla. Desde los 12 años, cuando protagonizó la tira “Amigovios”, hasta hoy, muchas cosas cambiaron para ella, a pesar de que aún tenga que pensar dos veces antes de firmar un autógrafo.
Lo cierto es que muchos de estos actores quedarán en la memoria de la gente mucho tiempo después de que la historia de la ficción en la que trabajan haya salido del aire. Así, un día cualquiera puede que entren a un supermercado y escuchen que en voz baja alguien dice: “Mirá, ahí está ese actor que me gustaba tanto. Ese que hacía de malo en aquella novela. ¿Te acordás ?”. Y, sí, todos se acuerdan.
Las figuras
Susana Ortiz
- Está en el elenco de “Provócame”. Fue la madre de Agustina Cherri en “Verano del 98”. Participó en la mayoría de las novelas de Alberto Migré.
Santiago Ríos
- En “Buenos vecinos” era Manuel, un pastor muy particular y en este momento, en “Provócame”, interpreta a Gunter, el mayordomo alemán de la estancia.
Ana Celentano
- Estuvo tres años en “Verdad-consecuencia”, formó parte del elenco de “Okupas” y ahora interpreta a la ex mujer del protagonista en “22, El Loco”.
Eugenia Guerty
- Estuvo en los sketches de “Videomatch” y “Los Rodríguez”, formó parte del elenco de “Chabonas”, fue La Chicho, la novia del Vasquito (Carlos Belloso) en “Campeones” y ahora interpreta a la hermana de Gabriela Toscano en “Culpables”.
Graciela Tenenbaum
- Interpretó a Marlene en “Verano del 98” y actualmente es Fabiana, la mejor amiga de Sofía (Andrea del Boca) en “El sodero de mi vida”.
Anita Martínez
- Fue coconductora en “Despojados” , participa en el ciclo de cable “Mar de fondo”, tiene un personaje en “Maru a la tarde” e interpreta a Luisa en “Yago”.
Jorgelina Aruzzi
- Intervino en los sketches de “Videomatch” y “Los Rodríguez”, fue parte del elenco de “Chabonas” y ahora trabaja en “Peor es nada”.
Gabo Correa
- Hizo de villano en muchas tiras de Pol-ka. Ahora interpreta a Lorenzo, el cura de “22, El Loco”.
Marcelo Cosentino
- Participó en “Campeones” y “Calientes” y ahora, en “Yago”, es Celso, el mejor amigo del protagonista, Facundo Arana.
Sabrina Carballo
- Trabajó en “Amigovios”, “Como pan caliente” y “Verano del 98”. Ahora conduce “Megatrix” junto a Marcelo, el ganador de “Gran hermano”.






