
Fontanarrosa en TV, con el costumbrismo como estandarte
Cuentos de Fontanarrosa , comedia dramática en serie con historias unitarias. Idea: Coco Sily y Daniel Aráoz. Elenco estable: Atilio Veronelli, Javier Lombardo, Sily y Aráoz. Episodios: "Una noche con Nela y el Gordo", con Roly Serrano, Mirta Busnelli, Mausi Martínez y Aráoz; "Una mujer independiente", con Jean-Pierre Noher y Lombardo; "Una mesa con tres patas", con María Fiorentino, Hilda Bernard, Lola Berthet, Veronelli y la voz de Marcos Mundstock. Guión adaptado: Rodrigo Grande. Dirección de fotografía: Guido Lublinsky. Arte: Micaela Saiegh. Edición: Javier Falchi y Javier Blaya. Música: Franco Fontanarrosa. Producción general: Mariana Antonietti. Producción general: Sily, Aráoz y Javier Nir. Dirección: Pablo Fischerman. Una realización de Oruga para Canal 7, los jueves, a las 22.
Nuestra opinión: bueno
"Contar la cuadra de enfrente como si fuera el mundo", era el título de una conversación con Roberto Fontanarrosa, firmada por Leila Guerriero, que LA NACION publicó en el suplemento de Cultura en junio de 2003. Allí, la semblanza del escritor rosarino va de la mano de una aproximación a su fascinante mundo narrativo, plasmado en tres novelas y once volúmenes de cuentos breves.
En varios de esos relatos, Fontanarrosa recurre a sus armas predilectas (el manejo paródico, lúdico, disparatado y hasta absurdo de los géneros tradicionales) para asomarse a los usos y costumbres de nuestro comportamiento social cotidiano y exponer así, casi siempre a través de una notable eficacia humorística, un retrato prototípico de los componentes del llamado "ser argentino".
Entre los muchísimos lectores para quienes la obra narrativa de Fontanarrosa resulta tan irresistible como festejada, están los actores Coco Sily y Daniel Aráoz. Con experiencia en montajes teatrales de varios cuentos del rosarino, el dúo de Compatriotas debe haberse persuadido de que la TV está en condiciones de alcanzar la misma efectividad del texto original sólo con muy modestos cambios en el proceso de adaptación del libro a la pantalla. Si los textos son inmediatamente regocijantes y sus imágenes tan fácilmente comprensibles, deben de haber concluido que una versión televisiva propicia no debería tomar distancia del cuento, entendido casi como un guión en potencia.
La mesa de los galanes
Por eso, del amplísimo y extraordinario catálogo de cuentos breves firmados por Fontanarrosa la elección recayó hasta aquí en los títulos más cercanos a la pintura costumbrista, aptos al mismo tiempo para ser incluidos como historias unitarias dentro de un continuo narrativo cuyo eje es la emblemática "mesa de los galanes". Allí, cuatro personajes estables (Sily, Aráoz, Atilio Veronelli y Javier Lombardo) pasan el tiempo, que discurre con los clásicos modos de nuestra filosofía de café; eventualmente, alguno de ellos puede convertirse en protagonista secundario o testigo de algunas de las historias, por lo que se convierte en narrador.
Así, Aráoz es uno de los partícipes de "Una noche con Nela y el Gordo", en que un matrimonio que invita a dos solteros para que se conozcan termina envuelto en una discusión feroz; Veronelli integra la sesión espiritista en la que un hombre fallecido regresa del más allá para reprocharles a los suyos todo lo que hicieron contra él en vida ("Una mesa con tres patas") y Lombardo presencia en "Una mujer independiente" los problemas con el sexo femenino de un compañero del fútbol semanal.
Por lo pronto, en las dos emisiones ya vistas, un laborioso y atento equipo técnico y artístico parece haber encontrado una recreación en imágenes y ambientación casi ideal para que el mundo de Fontanarrosa tenga su correlato visual. Lo mismo puede decirse de la conformación de los elencos, con rostros tan conocidos por el público como apropiados para encarnar a los personajes. Se aprecia en todos los actores -estables o rotativos- compromiso y convicción, tal vez porque viven de una manera especial el regreso de la ficción a la pantalla de Canal 7.
Sin embargo, toda esta meritoria suma de esfuerzos queda descompensada ante la sensación de que lo mismo que funcionaba casi a la perfección en el texto escrito no lo hace del mismo modo a través del lenguaje televisivo. La adaptación de Rodrigo Grande (director de la película Rosarigasinos ) confía en que la visión del autor se refleje en la medida en que haya un acercamiento exacto al texto original, pero el resultado es un relato que tropieza cada vez que hay algún crescend o dramático o nos aproximamos a las definiciones.
Aquí estamos ante un relato bastante fluido y sin baches narrativos, pero a la vez comprobamos que el tono paródico (clave en la concepción del autor) y absurdo choca con ciertas imposiciones planteadas desde el costumbrismo, que en este caso de medio pasa a convertirse casi en un fin. Tal vez por eso, los diálogos jamás invitan a una sonrisa y muchas veces son dichos de un modo excesivamente declamativo, como si no pudiera desprenderse de una dependencia excesiva del texto original. Basta el ejemplo del momento decisivo de "Una mesa con tres patas", cuando todos los personajes explotan entre palabrotas e insultos de grosísimo calibre: lo que en el texto escrito podría adquirir algún sentido, aquí resulta gratuito y hasta chocante.
La intención del ciclo es loable, tanto como el propósito de Canal 7 de recuperar una dignísima tradición en ficciones televisadas. Y aun entre los desajustes apuntados se insinúa más de una idea atractiva, como la continuidad de una pequeña trama que juega con extraterrestres. Aquí es donde el inspirado mundo literario de Fontanarrosa puede encontrar su mejor representación en la pantalla.





