
Jorge Guinzburg: un pequeño gigante
Desde esta noche animará por Telefé un magazine, dentro de una escenografía en miniatura, y secundado por chicos
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El público televisivo tiene un gusto bastante flexible y mucha imaginación. Aunque suene exagerado basta con pensar en un par de ejemplos para corroborar lo que parece difícil de creer. ¿Cómo se explica si no que los televidentes hayan aceptado, para asombro del propio interesado, que Miguel Angel Rodríguez es un galán o que Panam haya pasado el examen de conductora de programa infantil? Ahora parece que en ese mismo rubro el público tendrá que abrir su mente una vez más. Es que desde hoy, a las 20.30, por Telefé, Jorge Guinzburg, el mismo de "La noticia rebelde", "Peor es nada" y "La biblia y el calefón", entre otros ciclos donde la broma era siempre irónica y a veces subida de tono, conducirá "Guinzburg & kids". Un magazine del que participarán más de 25 chicos como músicos, actores, bailarines y participantes, que tendrá a "El legado kids" como sección y en el que Guinzburg estrenará su faceta de... ¿conductor infantil?
-Ahora sos conductor infantil.
-No, no lo soy y me parece que es bueno aclararlo. Lo que pasa es que "El legado kids" me sirvió para darme cuenta de que me divertía mucho con los chicos. Pero el público que me veía entonces, y espero que me vea ahora, era familiar. En aquel ciclo me divertía como loco con la espontaneidad y la falta de prejuicios que tienen los chicos, algo que me encanta.
-Sin embargo, tu especialidad siempre fue el humor más bien irónico. Algo que puede no funcionar con chicos.
-No creo que nunca haya dicho algo que ellos no entendieran. Por supuesto que con los chicos jamás utilicé el doble sentido, esa cosa de humor sexópata que alguna vez me endilgaron.
-¿Te endilgaron?
- (Risas).Sí, me endilgaron y te voy a decir, porque merecés que te lo diga, que en los programas cómicos en los que yo laburé el porcentaje de chistes sobre sexo era muy menor a cualquier otra cosa, pero claro, como llamaba la atención, teñía todo. Lo cierto es que no creo que haya algo que los chicos no entiendan porque van al cine, al teatro, miran televisión. Están superinformados.
-Tienen Internet.
-Claro y seguramente ven cosas por Internet que los padres no quieren que vean. O por lo menos mis hijos lo hacen. Me doy cuenta de que es un peligro porque me parece que una cosa es el erotismo y otra es el erotismo de Internet que tengo la sensación de que es perverso. Es un tema complejo porque uno intenta que los chicos tengan una libre determinación, guiada, pero libre y no a partir de la censura, pero sin duda hay que guiarlos.
Frasco chico
La promoción de "Guinzburg & kids" habla de un programa "hecho a la altura" de su conductor. Y quizá por primera vez en su carrera televisiva quienes lo acompañarán, chicos de 8 a 12 años, también serán de su medida. Reunidos para la foto en el "minicanal", una escenografía creada a la manera del piso 7 y medio del film "¿Quieres ser John Malkovich?", conductor y minicolaboradores charlan animados. Las chicas, coquetas a más no poder, quieren saber ("¿para qué medio es la nota?") y los varones hablan de fútbol con Guinzburg, que no puede con su genio y pregunta: ¿Quién es de Vélez?
"Guinzburg & kids" tiene de todo, como en botica. Una banda de músicos creada especialmente para el programa, un grupo de bailarinas seleccionadas en exhaustivos castings, un talkshow infantil y hasta una cronista de exteriores todo terreno.
-¿Cómo eligieron a los chicos que integran el elenco?
-Hicimos un casting larguísimo en el que vimos a más de 1500 pibes. Buscábamos cosas muy distintas porque hay chicos que tienen que actuar en los sketches, otros que serán columnistas especializados que deben saber sobre el tema del que hablan.
- ¿Por ejemplo?
-Tenemos un chico experto en deportes y una columnista de espectáculos que es un hallazgo. También hay un director para el minicanal que también es bárbaro, lo mismo que el Guinzburcito.
-¿El qué?
-Un pibe que hace de mí y con el que me amenazan todo el tiempo con rajarme para darle mi lugar. También hay una banda de músicos de una calidad musical impresionante que tienen un máximo de 12 años.
-En Hollywood hay una regla que dice que no hay que trabajar ni con chicos ni con animales.
-Hasta ahora no lo estoy padeciendo, pero no descartemos. Grabamos la apertura del programa con cuatro chicos y la verdad es que fue difícil. Todo estaba muy marcado y entonces los pibes tenían que estar acá y no allá y no podía, como tal vez suceda en el programa, agarrarlos y decir: "vos vení para acá". No fue fácil. Era dentro de un auto y tocaban todo sin parar.
-¿Y no se ponen nerviosos con tu presencia?
-Uno de los nenes se puso nervioso cuando le corté la mano. Pero después, salvo una nena que se impresionó por la sangre, los demás bien. (Risas.) En serio, para no decirte que todo es magnífico porque es una nota, hubo un momento de inhibición en la primera sesión del grupo musical. Cuando los pibes terminaron de tocar les dije: si además de tocar como tocan, sonríen, será todo maravilloso. Es normal que en la grabación del programa se pongan nerviosos, quizá tanto como yo. Que soy un niño.
-En algún rincón del corazón.
-En todos. Soy un niño que espera que en cualquier momento le llegue el desarrollo.
De exportación
A principios de 2002, Telefé creó "El legado" para que fuera el vehículo de desembarco de Guinzburg en la emisora. Algunos meses después al conductor se le ocurrió hacer la versión infantil del ciclo de preguntas y respuestas. La idea funcionó y quizás haya sido el primer impulso para el programa que se estrena hoy, donde "El legado kids" funcionará como una sección con público propio. Algo similar a lo que sucede con "El imbatible" en el ciclo de Susana Giménez.
-Parece que "El legado kids" funcionó mejor que el original.
-Yo tengo mis dudas porque en números y en rating los dos funcionaron muy bien. De hecho, el programa que se vendió al exterior fue "El legado" y no "El legado kids".
-¿Pudiste ver alguna de las versiones internacionales del ciclo?
-Vi el de Italia y el conductor era muy bueno, tenía un estilo parecido al mío. Manejan una estética distinta de la nuestra algo que tiene que ver con sus recursos. Por ejemplo: tienen una pantalla de plasma que cubre todo el piso del estudio. Algo similar sucedía en España. Ahí no encontraron un buen conductor.
-De esa manera se dieron cuenta de lo que valés.
-No me valoran, pero el día que yo no esté me van a llorar. Ya se van a dar cuenta de lo que valgo cuando ya no esté. (Risas.)
- "Guinzburg & kids" tiene algo de magazine, de ficción, de humor y un programa de entretenimientos en su fórmula. Es un perfil bastante ecléctico.
-Pero si Dios quiere y el viento me acompaña este programa tendrá personalidad y le quedará claro al público. Me imagino que el que no lo vio puede buscar un modelo anterior en algún ciclo que haya tenido un conductor adulto interactuando con chicos.
-El "Agrandadytos" de Promofilm que hacía Dady Brieva.
-Por ejemplo. La diferencia grande que yo quiero marcar es que éste será un programa con un estilo más cercano a lo periodístico.
-¿Cuál pensás que será la respuesta del público?
-Estoy seguro de que los chicos van a querer faltar al colegio para ver este programa.
-Pero si se emite los sábados...
-Por eso van a tener que buscar otro pretexto. Ya sé. Lo van a grabar y el lunes van a querer faltar al colegio para volver a verlo.




