
La defensora: en busca de otra TV
El director de cine Héctor Olivera produce esta miniserie que se estrena hoy por Canal 7 y que protagoniza Virginia Innocenti
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Una nueva ficción desembarca en la pantalla de Canal 7. Se trata de La defensora , una serie de trece capítulos protagonizada por Virginia Innocenti, Luis Machín y Adrián Navarro que la televisión pública emitirá desde hoy, a las 22.30. Rodada el año último en Buenos Aires, y estructurada en unitarios de media hora de duración, esta historia sobre la vida laboral y personal de una defensora de menores e incapaces, fue producida por Héctor Olivera para Aries Cinematográfica Argentina, se basa en una idea original del cineasta, convertida en guión por Graciela Maglie y Fernando Mateo, y cuenta con dirección de Alberto Lecchi, el mismo equipo que años atrás hizo la exitosa Nueve lunas .
Magela Zanotta, Juan Vitali, Rodrigo Noya y Juan Palomino también actúan esta propuesta, una de las ganadoras del concurso impulsado por el Consejo Asesor del Sistema Argentino de Televisión Digital Terrestre. "Con Graciela Maglie teníamos un proyecto que había quedado en el tintero, sobre una defensora de menores e incapaces, y cuando se abrió el concurso, le propuse reflotarlo. Resulta difícil contar una historia en capítulos de media hora, no hay tiempo. Por lo cual, acordamos que comenzaríamos ciertas historias en el capítulo 1 y las terminaríamos en el siguiente y así sucesivamente, un poco más al estilo de las telenovelas", explica Héctor Olivera, especialmente interesado, según sus palabras, "en la posibilidad que abre este concurso: desarrollar una televisión estatal que apunte a todos los géneros, pero haciendo una televisión seria, de calidad y que no sea aburrida".
"La poca televisión que hice como productor nunca fue aburrida", sostiene Olivera, con el aval de producciones que gozaron de rating y prestigio como Nueve lunas y De poeta y de loco. "Eran programas con un contenido cultural muy interesante. Pero además con buen entretenimiento. Es lo que hemos pretendido Fernando Ayala y yo toda nuestra vida, después de 50 años de cine y de las obras de televisión que hicimos en Aries. Entonces, la conclusión fue: «Bueno, frente a una televisión abierta chabacana, vulgar como no hay ninguna en el mundo entero, hay un camino, vamos a meternos». Y nos pareció bien arriesgarnos e incluso perder plata haciendo La defensora , porque creemos que se abre una instancia muy interesante para el futuro", afirma Olivera.
La protagonista de esta serie se involucra en la resolución de los problemas de sus defendidos (entre otros, niños de la calle y adolescentes maltratadas y vejadas). En paralelo, se va desarrollando a lo largo de los capítulos una historia horizontal, que según describe Olivera "irá mostrando la historia de la defensora; de su antecesor, quien tuvo un accidente y del cual ella se enamora; del ex marido de esta mujer, la relación con su asistente social, y con un muchacho que ha estado en la defensoría y está por alcanzar la mayoría de edad". La trama irá revelando, también, situaciones vinculadas con los casos que llegan a la defensoría: "Como el de una mujer golpeada -dice Olivera-, o el de una joven que tiene una mala relación con sus padres y pretende irse a vivir con un tío homosexual. Todos conflictos que son reales, humanos, y que están tratados con la calidad de una guionista como Graciela Maglie".
Además del destacado equipo artístico, en La defensora hay un grupo de profesionales de primera línea en los rubros técnicos (muchos de ellos, habituales colaboradores en las producciones de la empresa fundada hace poco más de 50 años por Olivera y el recordado Fernando Ayala), como el director de producción Mario Faroni, la editora Marcela Sáenz, o el compositor Osvaldo Montes, a quienes se suman Luis Osvaldo Repetto -histórico productor ejecutivo del sello Aries-; Federico Rivares, en la fotografía, y Marcela Bazzano, en la dirección de arte.
Un director que se aleja por un rato de los films
Héctor Olivera, qué duda cabe, es una figura insoslayable a la hora de hablar del cine nacional, al que aportó películas como La Patagonia rebelde, La noche de los lápices y Una sombra ya pronto serás, entre otras. La carrera de este director y productor sabe de grandes éxitos de público, y también de algunos fracasos. "Con El mural, mi último film, tuvimos un golpe muy fuerte. Fue una película muy costosa. En la pantalla salta a la vista que fue una película en la que se gastó todo lo que había que gastar. Y fueron a verla 36.000 espectadores. O sea, la gente no quiso verla. Hay películas que quieren ver, y decís: «¿Por qué querrán ver esta película tan tonta, tan mal hecha?». ¿Por qué la gente no quiso ver El mural? no sé. Pero así fue. Así que, por ahora, planes de hacer cine, nada", concluye Olivera.





