
La mafia no perdona
Laura Novoa y Gabriel Corrado son parte del gran elenco que, a partir del miércoles, por Canal 13, dará vida a la telenovela "Hombres de honor"
1 minuto de lectura'
Es el túnel del tiempo. La zapatería de barrio, con sus calzados casi en la vereda, en pleno Flores, no dice nada. Excepto por un detalle: un grueso cable negro la atraviesa hasta la puerta del fondo. Y allí, detrás de esa puerta, y de decenas de cajas de zapatos, la década del cuarenta. El decorado no desentona con Laura Novoa y Gabriel Corrado, vestidos y peinados para esa época que piensan recrear. Y ellos, claro, no desentonan con el ambiente mafioso de "Hombres de honor", la nueva telenovela de Pol-ka, que se verá por Canal 13, desde el miércoles, a las 22, después del partido de la Selección.
Ahora tienen una escena juntos, bastante salpicada de sangre. Pero la verdad es que la Maria Grazia Paternostro, de Novoa, y el Luca Onorato, de Corrado, estarán más enfrentados de lo que ellos mismos desean. Como Montescos y Capuletos, ellos pertenecen a familias -mafiosas, para más datos- que se odian a muerte. Y, como Romeo y Julieta, ellos se aman de esa manera imposible que sólo las novelas saben delinear. Sobre todo porque ella está convencida de que Luca mató a su tío.
Pero la trama es bastante más compleja que las complejas trampas amorosas que tendrán que sortear. Para completar un cuadro que promete acción, suspenso y romance en dosis parejas, falta un ingrediente de lujo: los capomafia y sus laderos, responsables del contrabando de alcohol unos, y del juego clandestino otros. De un lado, Carlo Andrea Paternostro, el padre de Maria Grazia que interpreta Gerardo Romano. Del otro, don Lorenzo Onorato (Arturo Puig), cuya vida se jugará en breve, y Alberta Natale de Onorato (Leonor Benedetto), la culta y distinguida madre de Luca. Dos bandos opuestos que volverán a enfrentarse por un tercer negocio que les interesa a ambos: el del sexo.
"Es una historia de odio entre dos familias. La hija del mafioso está perdidamente enamorada del hijo de otro mafioso. Ellos ya habían tenido una relación apasionada antes, pero ella está convencida de que él mató a su tío. Y por eso, él estuvo preso tres años. En el primer capítulo, él vuelve de la prisión. Y va a tener que ser una figura importante de su familia, aunque él no quiera formar parte de la mafia. Sólo lo ata su amor a Maria Grazia. Y ella lo ama, pero no da el brazo a torcer por el rencor que siente porque considera que él mató a su tío", explica Novoa, entusiasmada con su debut como heroína en una telenovela hecha y derecha, algo que para ella forma parte de un desafío personal.
Apuesta para todos
Pero "Hombres de honor" es un desafío para muchos. Es que con esta trama, la empresa de Adrián Suar vuelve a apostar fuerte por las historias de época, como lo hizo el año último con la exitosa "Padre Coraje" (de hecho, los autores son los mismos, Marco Carnevale y Marcela Guerty, junto a Lucía Puenzo). Además, con esta historia, Laura Novoa vuelve a su Pol-ka natal, la productora que la vio crecer en TV, de la mano de "Poliladron, una historia de amor", exactamente 10 años atrás. Y vuelve también a la TV, después de seis años dedicados por entero al teatro. Por si fuera poco, con este protagónico, Gabriel Corrado no sólo pone por primera vez un pie en Pol-ka sino que también vuelve a la pantalla chica tras su estada en España, adonde se había ido, harto de ser un galán de telenovela.
Quizá por todos esos ingredientes, Novoa asegura que es un plato fuerte: "El vuelve a la Argentina; yo hace mucho que no hago TV. Los dos estamos con el cuchillo entre los dientes... ¡Y a matar!", dice, con una risa que suena fortísima.
Todo ensangrentado por la escena que acaban de terminar, Corrado asiente mientras apura su almuerzo. Su Luca Onorato lo llevó a investigar la década del cuarenta para prepararse. "Vi todas las películas de mafia, desde «El padrino» a «Camino a la perdición», y tomé clases para aprender a disparar cómo disparaban en esa época", asegura, compenetrado en su pantalón negro con tiradores y la camisa blanca, llena de sangre.
-¿Y vos cómo te preparaste?
Novoa: La verdad es que con la película "Ay, Juancito", donde hice de Evita, investigué bastante de la época, aunque no sean exactamente las mismas. Pero me parece que acá todo ayuda a meterse en época.
Corrado: Es cierto. En este caso, preparás el personaje de afuera hacia adentro. Vestirte con esta ropa, hablar de determinada manera, te ayuda mucho a lograr el personaje. Aquí sí que el hábito hace al monje.
-Para los dos, "Hombres de honor" significa el regreso a la TV después de muchos años. ¿Cómo lo viven?
Novoa: -Hace seis años que vengo trabajando en el Teatro San Martín, haciendo clásicos que me permitieron crecer mucho como actriz, como "El zoo de cristal", "Romeo y Julieta", y lo último que hice con Gandolfo, "En casa/En Kabul". Hace muchos años que veníamos hablando con Adrián (Suar) y la verdad es que no terminábamos de ponernos de acuerdo. Pero después de la muerte de Gandolfo, que creo que fue una gran pérdida para todas las almas de los actores, sentía que estaba bien dejar descansar y asentar todo lo que había pasado en el teatro. Para mí, trabajar con Gandolfo fue muy fuerte. En principio íbamos a hacer otra cosa con Adrián, pero surgió la posibilidad de hacer esta tira de época, con todo el glamour del cuarenta, con este personaje de heroína romántica y fuerte, y no lo dudé. Para mí, esto es una cerecita en la torta del "volver a casa". Pol-ka es un lugar que yo conozco, y para volver a la tele estaba bueno hacerlo a un lugar conocido y tan afectivamente claro para mí. Yo confío mucho en Adrián y me da placer trabajar con él y con toda la gente de Pol-ka. De verdad, aunque ya lo dije muchas veces, a mí me pasa que conozco a todos, y me encanta: Dani Barone, que es hoy un director tan importante, hacía continuidad en «Poliladron»; Sebastián Pivoto limpiaba las cámaras y nos gritaba que no pisáramos el cable... Todos fueron creciendo y yo los conozco de tomar mate con ellos. Y eso te da una familiaridad que me encanta. Y a eso hay que sumarle el hecho de actuar con Gabriel, que es un galán de telenovela perfecto.
Corrado: Mi último trabajo acá fue "Máximo corazón", en 2003, y me volví con mi familia a Madrid. La verdad es que yo había fundado una productora de contenidos en Madrid, en 2001, así que después de unas vacaciones, volví a mis trabajos de producción y metí mucha energía en el desarrollo de contenidos. Pero tenía que volver a Buenos Aires con algo diferente. Desde 1993, cuando me fui por primera vez a España, siempre traté de mantener los dos mercados: la Argentina, que fue donde empecé, y España, que fue el plan B, dicho en el mejor de los sentidos, que me dio un montón de cosas positivas, amén de los de Italia, Israel, etc. De hecho, ahora estamos trabajando concretamente en una película, para filmar después de "Hombres de honor". Pero lo cierto es que tenía que volver al país con algo diferente. Una de las posibilidades era la película. La otra, esta idea que me propuso Suar: una historia diferente, en una productora en la que nunca había trabajado... Me cerraba por todos lados.
Está claro que a los dos les cerraba por todos lados. Al menos, se los ve tan compenetrados en el proyecto, que no dejan de elogiar a todos: a quien hizo los decorados, a los vestuaristas, a los técnicos, a los guionistas, a los productores, a los iluminadores; todos los rubros que forman parte de esta nueva telenovela tienen su renglón de halago.
-Vuelven a la TV en un año particularmente competitivo. ¿Pesa este dato, o no les importa?
Novoa: A mí me parece que uno tiene que ver esto como un trabajo. Y este año, complicado para algunos, ha logrado que la producción nacional estuviera a full. Y eso es muy bueno porque detrás de cada ficción hay muchas familias que comen: hay actores, guionistas, técnicos, sonidistas. Y todo eso es fuente de trabajo. A mí me suma y me parece que a todos les suma esto de la competencia. No sé qué les pasa a los productores, pero a mí que haya ficción en los cuatro canales me encanta...
Conrado: Nosotros tenemos el cuchillo entre los dientes y también muchas otras armas. Con "Hombres de honor", manejamos un auto de última generación y estamos preparados con los mejores pilotos. Pero está muy bueno que haya cuatro canales competitivos, y que haya cuatro canales con ficción. En el mundo es así. Y cada vez hay que esforzarse más para hipnotizar al público desde la TV. Pero también me parece que hay que tener en cuenta que los que compiten con nosotros son tipos que laburan como nosotros, desde temprano... Yo no quiero matar al de enfrente; quiero que rompamos la pantalla todos y que haya más encendido. Nosotros tenemos un muy buen producto y ésta es nuestra mejor carta.
Onorato v. Paternostro
Las dos familias se odiarán con todas sus fuerzas. Se repartían el contrabando de alcohol y el juego clandestino, pero se declararon la guerra por el negocio de la prostitución.
1
2Mirtha Legrand se reencontró con Jimena Monteverde y emocionó a todos: “Me hacés llorar”
3Connor Storrie: fue mozo, aprendió ruso en ocho días y ahora está listo para conquistar Hollywood
4Marta Albertini: la “reina de las villanas” llega por primera vez al teatro público; “es divertido hacer de trastornada”


