
Los pobres siempre lloran
"Frijolito" , telenovela producida por Promofilm para Telemundo. Guión: Enrique Torres. Con Litzy, Mauricio Ochmann, Roberto Mateos, Alejandro Flores, Marita Ballesteros, Diego Olivera, Carla Peterson y elenco. De lunes a viernes, a las 18, por Canal 13.
Nuestra opinión: regular
"Frijolito" cuenta la historia del niño del título (Alejandro Flores), que vive con su madre, Margarita (Litzi), cantante de un típico conjunto de mariachis, en una Ciudad Esperanza dividida -muy explícitamente, como todo aquí- entre ricos y pobres. Ellos son muy pobres, pero honrados, por supuesto, aunque Margarita no dude en sostener ante quien se lo pregunte que es mejor que su hijo piense que su padre ha muerto que que sepa que es producto de lo que se denominaba "una noche de pasión" (con una bebida adulterada como catalizador) y que el padre, Ignacio (Mauricio Ochmann), un rico médico, desconoce su existencia.
No es nada difícil adivinar lo que pasará: el pícaro Frijolito, en su denodado intento de ayudar a su abnegada madre, llegará al barrio de los ricos, conquistará el corazón de Ignacio y terminará haciendo de celestina para conseguir reunir a la familia, mientras la astuta Chantal (Carla Peterson, cuyo "homenaje" a la villanía clásica, completo con acento mexicano y enarcamiento de cejas, es de lo mejor de la tira) y su ambiciosa madre (Marita Ballesteros) tratarán de quedarse con todo.
A pesar de haber sido rodada en nuestro país, "Frijolito" pertenece a la más rancia tradición de la telenovela mexicana, aquella que por estos días ya sólo se realiza para consumo del público latino de los Estados Unidos, como en este caso. Todos sus elementos están aquí y casi nada parece haberse perdido en la traducción al mismo idioma: el énfasis en la resignación, la solidaridad y la laboriosidad como antídoto para todos los males, los diálogos remanidos, los personajes definidos con pocas pinceladas (de trazo grueso) y las situaciones reñidas con toda lógica (dramática y de la otra). Algunos eficaces pasos de comedia blanca (marca registrada de Enrique Torres) y las correctas actuaciones de su elenco no alcanzan para dotar de interés y frescura a una producción muy prolija en términos de imagen y realización, pero que -incluso como homenaje retro- sólo logra demostrar el largo camino que ha recorrido el género desde entonces.







