MasterChef Celebrity: el accidente de Daniel Aráoz que casi termina en tragedia
Al actor se le prendió fuego el contenido de una sartén y estuvo muy cerca de quemarse toda la cara
2 minutos de lectura'

Quedan diez participantes, casi la mitad de los que ingresaron a MasterChef Celebrity. Y, con el correr de las semanas, aquellos que tenían miedo a prender una hornalla comenzaron a tomar confianza y cada vez se animan a más. Aunque no siempre las cosas les salgan bien.
De entrada nomás, Daniel Aráoz aclaró que su fuerte no era la cocina, más allá del agasajo cómplice de fin de semana a los amigotes de la vida. Por eso, para él maniobrar varias sartenes al mismo tiempo, o dividirse en diferentes tipos de cocción puede ser más que un desafío. Casi, casi, un asunto de vida o muerte.

En el “miércoles de los mejores”, el actor entusiasmado por las buenas devoluciones quiso sorprender con unos porotos sarteneados con aceite, pero las proporciones le jugaron en contra y una llamarada surgió del utensilio hacia el techo del estudio. “Está loco, Daniel”, dijo asustada Candela Vetrano, que estaba en la estación de al lado.
Sin saber muy bien cómo controlar el fuego, Aráoz no tuvo mejor idea que soplarlo acercando su cara a las llamas, ante la desesperación de su compañera: “Siento que si lo sopla le va a volver peor”. Y sí, no es un método aconsejable, menos para un programa familiar.
A medida que el participante alejó la sartén del fuego, las llamas comenzaron a amainar y el accidente no pasó a mayores. “Acá lo dominamos. Esto lo aprendí en MasterChef Celebrity”, dijo después Daniel con tono de superado, pero nadie le creyó.
- 1
En fotos: de Kim Kardashian y Lewis Hamilton, enamorados en Malibú al sensual look de Charlize Theron
2Las impactantes revelaciones de la muerte de Christina Onassis en la Argentina que hizo su ahijada
3Fue la mano derecha del hombre más famoso del país, estaba prófugo y dio una insólita entrevista antes de entregarse: “Ahora me van a detener”
4Ethan Hawke: la “simpleza” que lo llena de orgullo, el desafío de la nostalgia y por qué se niega a hablar de “legado”






