
"Mónica presenta"
Un día cualquiera, el programa podía iniciarse con imágenes llegadas desde Uganda, tras los pasos del peligroso dictador Idi Amin. Pocos minutos después, desplazarse hacia los courts de Forest Hills, muy cerca del lugar en el que Guillermo Vilas era la atracción del abierto de los Estados Unidos. Enseguida, instalarse en Londres, acompañando de cerca al flemático Roger Moore en el rodaje del nuevo film de James Bond. Y, casi sin pausas, de vuelta en nuestro país, trasladarse hacia algún lejano rincón del interior en busca de historias de vida desconocidas o, en Buenos Aires, salir a la caza de respuestas especializadas frente a algún hecho de actualidad.
Todo esto entraba en una hora de televisión. Más precisamente en el programa que llevó casi a la perfección el modelo de magazine o de "programa revista", donde todos los recursos disponibles sabían ser aprovechados al máximo, primero en forma semanal y luego mediante transmisiones diarias que llegaron a darle a Canal 13 en cada anochecer ratings superiores a los 40 puntos.
A 25 años de su creación, "Mónica presenta" quedará en la historia de la TV como la iniciativa que tal vez mejor supo aprovechar las posibilidades viajeras que ofrecía la entonces novedosa tecnología de las cámaras portátiles que había iniciado poco tiempo atrás, por Canal 11, el "Videoshow" de Jorge Fontana.
Si "Mónica presenta" perdura en el recuerdo del televidente es ante todo porque el vértigo de la salida diaria no atenuaba el rigor en la búsqueda de los temas y porque en todo momento sus responsables buscaron el mejor equilibrio posible entre la información y el entretenimiento, siempre ilustrado por una cortina musical inmejorable ("Midnight Soul Patrol", de Quincy Jones). A diferencia de una triste costumbre de los últimos años, a la hora de salir al exterior allí nadie consideraba ganar protagonismo personal excesivo ni confundía un viaje de exigentes objetivos periodísticos con hacer turismo.
* * *
Probablemente la idea más lograda de la carrera como productor de Eduardo Metzger (que años después ratificaría algunas de las virtudes de este ciclo en "El espejo"), "Mónica presenta" también descansaba en la poco frecuente armonía de trabajo entre sus integrantes, dato que el público sabía percibir de inmediato. Los atributos que en aquel momento LA NACION ponderó del trabajo como protagonista central de Mónica Cahen D´Anvers (aplomo frente a las cámaras, imagen envidiable, facilidad para relacionarse con sus entrevistados), que por entonces todavía era presentada como Mónica Mihanovich, se prolongaba en compañeros tan eficientes como César Mascetti, Roberto Maidana, Jacinto Rodríguez Paz y el ya desaparecido y siempre recordado Domingo Di Núbila.
"Mónica presenta" fue, además, uno de los mejores ejemplos visuales del decisivo tránsito que en aquellos difíciles años vivió la TV del blanco y negro al color. Y, sobre todo, un modelo de creatividad y trabajo en equipo.





