
Otro viaje insólito
Mezcla de documental sobre salud, cómic y serie infantil, el programa, con Boy Olmi y Rodrigo Noya, buceará dentro del cuerpo humano para investigar enfermedades
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Podría ser un documental de una señal de cable dedicada a la salud. Pero no lo es. Podría ser un cómic, pero no lo es. Tampoco se trata de un programa educativo. Pero algo de todo esto tiene "Las aventuras del doctor Miniatura", el ciclo que mañana, a las 20.30, se estrenará por Telefé. Este programa, protagonizado por Boy Olmi, como el médico del título; Rodrigo Noya ("Valentín") y su hermana Agustina, como sus jóvenes ayudantes, y Carlos Belloso, en el papel del villano, cruza con precisión el humor infantil, la fantasía y datos científicos reales.
La idea de la productora Endemol era hacer un ciclo infantil como no se había hecho antes en la TV argentina: ágil, divertido y con mucha información. Para lograrlo, decidieron utilizar la animación en 3D, un recurso complicado y costoso de realizar. Es que en esta historia conviven dos mundos paralelos. Uno es el del laboratorio donde un doctor apasionado por descubrir los secretos del cuerpo humano y las diferentes maneras de sanarlo inventa un sistema de miniaturización para poder explorarlo desde el interior. El otro es justamente ese interior en el que ingresará gracias a su nave y la animación.
Fue justamente ese universo paralelo, realizado primero en una mesa de dibujo y luego digitalizado, el que retrasó el estreno del programa. De hecho, durante todo 2005, en los pasillos de la productora compartieron espacio las grabaciones de "Doble vida" y "Las aventuras del doctor Miniatura". Pero mientras la tira ya hace rato que terminó, para los 12 capítulos del infantil el camino fue más largo. Sin embargo, más allá de la posproducción, en esencia el ciclo tiene la suficiente sencillez para atrapar a los espectadores más jóvenes y no tanto.
Fórmula conocida
Para los más grandes, la idea de un científico que descubre la fórmula de la miniaturización para poder explorar el cuerpo humano, suena conocida. De hecho, en los años ochenta, se estrenó "Viaje insólito", un film protagonizado por Dennis Quaid, Martin Short y Meg Ryan, que contaba una historia similar sólo que allí todo devenía cine de aventuras cuando el experimento terminaba en el cuerpo equivocado. En el caso de "Las aventuras del doctor Miniatura", la mininave se parece más a un auto chico que a un avión y el objetivo es mostrar de manera sencilla y entretenida las enfermedades más comunes, aunque no por eso más entendidas, de nuestros tiempos (ver aparte).
Así, luego de su gran descubrimiento, el doctor -que parece una mezcla de Sigmund Freud y el profesor Chiflado- debe esconderse en su laboratorio secreto ya que su antiguo maestro, el doctor Maldelman (Belloso), quiere adueñarse de la fórmula. Para ayudar al buen doctor estarán sus jóvenes asistentes, Teo (Martín Piroyanski) y los hermanitos Martín y Karen.
Cada capítulo comienza con una voz en off que informa qué están haciendo los héroes y qué traman los villanos, casi como los viejos capítulos del "Batman" televisivo y con cierto aire de "Odisea burbujas", aquella maravillosa serie infantil mexicana que se vio en la Argentina en los años ochenta. Cada episodio se centra en la descripción de enfermedades como anemia, apendicitis y úlcera, entre otras. Claro que el doctor Miniatura y su equipo no curan si no que observan el problema para que el paciente visite a su médico. Lejos de las lecciones de biología, cada descripción está pensada como un viaje a un mundo desconocido y maravilloso: el interior del cuerpo humano. Así, una infección se verá casi como una invasión extraterrestre a lo que se combate con un arma cargada con? antibióticos.
De chicos y grandes
Aunque el programa se llame "Las aventuras del doctor Miniatura" y la trama se centre en el enfrentamiento entre éste y su archienemigo Maldelmal, un personaje a la altura de los viejos monstruos de Belloso que parece divertirse mucho usando una larga peluca negra, extravagantes trajes y una voz rasposa, lo cierto es que son los más chicos los que llevan adelante cada misión. Una idea que seguramente resultará en la identificación de los espectadores más pequeños con el programa.
Teo es un genio de la informática de 18 años que reparte su tiempo entre una vida adolescente normal y la responsabilidad de ocuparse de la logística de cada aventura desde la computadora del laboratorio. Pero claro, además de salvar vidas lo que el chico más quiere es curarse de su timidez con las mujeres y para eso no hay computadora que valga. Junto a él trabaja Karen, una nena de nueve años que parece la más responsable del grupo hasta que llega la hora de decidir qué ponerse para cada aventura. A ella le tocará ayudar al paciente y lograr que la mininave ingrese en el cuerpo enfermo. Su hermano, Martín, será el copiloto del doctor, además de ser el encargado de identificar a los futuros pacientes.
Con un humor algo escatológico y maneras directamente inspiradas en las historietas, los malvados intentarán planes descabellados que saldrán mal por sus torpezas y la astucia de los héroes. El doctor Maldelmal no saldrá de su guarida y por eso necesitará la ayuda, poco efectiva, de Moco (Sebastián Kirzner), un secuaz más tonto que malo con una verdadera afición por dormir la siesta. Además, Maldelmal contará con un par de villanas invitadas: Tania (Agustina Lecuona) y Mimi Cicatriz (Pampita).
"Las aventuras..." usa la animación 3D como no se había utilizado antes para un ciclo de TV. Tiene algo de película de ciencia ficción para chicos, algo de videojuego y otro poco de documental de ciencias. Una idea que toma de muchas fuentes para hacer algo nuevo en un género, el infantil, que suele esforzarse poco por sus espectadores. Esos que desde mañana, tal vez inventen nuevos juegos inspirados en las misiones que les propone "Las aventuras del doctor Miniatura".





