Por sobre todo, Leticia Brédice

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29 de abril de 2004  

"Locas de amor" , comedia dramática sobre una idea original de Adrián Suar. Autores: Pablo Lago y Susana Cardozo. Con Leticia Brédice, Soledad Villamil, Julieta Díaz, Diego Peretti, Cristina Banegas, Andrea Pietra, Cristina Murta, Leonor Manso, Gustavo Masó y elenco. Dirección de fotografía: Alejandro del Campo. Dirección de arte: María Ibáñez y Marcela Albacete. Producción ejecutiva: Silvina Fredjkes. Dirección: Daniel Barone. Por Canal 13, los martes, después de "Padre Coraje".

Nuestra opinión: buena

"Nos movemos aquí sobre una línea muy delgada, en la que nunca sabemos a priori cuánto hacemos de más y cuánto de menos", dijo a LA NACION, en declaraciones publicadas en la víspera, el cineasta noruego Peter Naess, cuyo aplaudido "Elling... mi amigo y yo", casualmente estrenado hoy entre nosotros, tiene un punto de partida similar al de este nuevo relato de ficción de Pol-Ka.

Las certeras palabras del realizador caben tanto al film que fue candidato al Oscar en 2002 (cuya crítica aparece en la página 4 de esta sección) como a "Locas de amor". En ambos casos, la historia se pone en marcha en el momento en el que enfermos mentales de distintas características (dos hombres en la película, tres mujeres en el relato televisivo), luego de un tratamiento en institutos especializados, son "invitados" a convivir en un departamento para llevar adelante una rara experiencia de reinserción social.

Lo que en la película es fruto de una estrategia del muy eficiente sistema estatal de acción social en Noruega aquí responde a un nuevo modelo terapéutico que, no sin resistencias, pone en práctica el doctor Martín Uribelarrea (Diego Peretti, todavía aprisionado por el personaje que encarnaba en "Los simuladores") en un centro de salud neuropsiquiátrico que está en las antípodas de "Sol negro".

Del ominoso, sórdido y oscuro clima planteado en la fallida aventura de Ideas del Sur pasamos aquí a una escenografía diáfana, luminosa, casi transparente, que sugiere desde el vamos una idea que con el transcurrir del primer capítulo queda ratificada: con un tono cercano al de la comedia ligera, "Locas de amor" rompe la tendencia impuesta por Pol-Ka en los programas-emblema de este día y este horario ("Verdad/Consecuencia", "Culpables", "Vulnerables"), aunque sin dejar de poner el foco en personajes con algún trastorno de conducta de carácter personal o familiar.

Es aquí donde se pone en juego aquella referencia a la "línea muy delgada" sugerida en el comienzo por Naess: cualquier relato sobre personas (aquí, mayoritariamente del sexo femenino) con trastornos mentales auténticos o presuntos abre indiscutibles potencialidades dramáticas, pero a la vez está expuesto como pocos al riesgo de caer en sobreactuaciones, excesos de sentimentalismo, sensiblería y otros desbordes.

Por más que el aire liviano que recorrió el capítulo inicial logró aventar buena parte de los temores de una sobrecarga expresiva, la posibilidad de tropezar con estas dificultades permanece latente, sobre todo si se insiste, por ejemplo, en subrayar a cada momento, con visible afectación, los rasgos de una de las protagonistas. Se trata de María Eva Alchourron Doura (Soledad Villamil, extrañamente lejos de sus mejores trabajos), abrumada por los delirios místicos y por un complicado vínculo afectivo con otra mujer (Andrea Pietra).

En este sentido, tienen hasta ahora más suerte Julieta Díaz (que aporta expresividad a su obsesiva Juana Vázquez, un personaje todavía en construcción) y, sobre todo, Leticia Brédice, cuya interpretación justifica la visión entera del programa. En su mejor trabajo televisivo, la ex protagonista de "22, el loco" le impone a la maníaco-depresiva Simona Teglia una riqueza de matices tal (de la intensidad a la ternura, de la cordura al desborde) que en ella se representa cabalmente el delicado límite que separa al comportamiento normal del que pueda identificarse con la locura. Además, en los breves momentos en que Brédice interactúa con su sobreprotectora madre en la ficción (CristiBuena

III

"Locas de amor", comedia dramática sobre una idea original de Adrián Suar. Autores: Pablo Lago y Susana Cardozo. Con Leticia Brédice, Soledad Villamil, Julieta Díaz, Diego Peretti, Cristina Banegas, Andrea Pietra, Cristina Murta, Leonor Manso, Gustavo Masó y elenco. Dirección de fotografía: Alejandro del Campo. Dirección de arte: María Ibáñez y Marcela Albacete. Producción ejecutiva: Silvina Fredjkes. Dirección: Daniel Barone. Por Canal 13, los martes, después de "Padre Coraje".

"Nos movemos aquí sobre una línea muy delgada, en la que nunca sabemos a priori cuánto hacemos de más y cuánto de menos", dijo a La Nacion, en declaraciones publicadas en la víspera, el cineasta noruego Peter Naess, cuyo aplaudido "Elling... mi amigo y yo", casualmente estrenado hoy entre nosotros, tiene un punto de partida similar al de este nuevo relato de ficción de Pol-Ka.

Las certeras palabras del realizador caben tanto al film que fue candidato al Oscar en 2002 (cuya crítica aparece en la página 4 de esta sección) como a "Locas de amor". En ambos casos, la historia se pone en marcha en el momento en el que enfermos mentales de distintas características (dos hombres en la película, tres mujeres en el relato televisivo), luego de un tratamiento en institutos especializados, son "invitados" a convivir en un departamento para llevar adelante una rara experiencia de reinserción social.

Lo que en la película es fruto de una estrategia del muy eficiente sistema estatal de acción social en Noruega aquí responde a un nuevo modelo terapéutico que, no sin resistencias, pone en práctica el doctor Martín Uribelarrea (Diego Peretti, todavía aprisionado por el personaje que encarnaba en "Los simuladores") en un centro de salud neuropsiquiátrico que está en las antípodas de "Sol negro".

Del ominoso, sórdido y oscuro clima planteado en la fallida aventura de Ideas del Sur pasamos aquí a una escenografía diáfana, luminosa, casi transparente, que sugiere desde el vamos una idea que con el transcurrir del primer capítulo queda ratificada: con un tono cercano al de la comedia ligera, "Locas de amor" rompe la tendencia impuesta por Pol-Ka en los programas-emblema de este día y este horario ("Verdad/Consecuencia", "Culpables", "Vulnerables"), aunque sin dejar de poner el foco en personajes con algún trastorno de conducta de carácter personal o familiar.

Es aquí donde se pone en juego aquella referencia a la "línea muy delgada" sugerida en el comienzo por Naess: cualquier relato sobre personas (aquí, mayoritariamente del sexo femenino) con trastornos mentales auténticos o presuntos abre indiscutibles potencialidades dramáticas, pero a la vez está expuesto como pocos al riesgo de caer en sobreactuaciones, excesos de sentimentalismo, sensiblería y otros desbordes.

Por más que el aire liviano que recorrió el capítulo inicial logró aventar buena parte de los temores de una sobrecarga expresiva, la posibilidad de tropezar con estas dificultades permanece latente, sobre todo si se insiste, por ejemplo, en subrayar a cada momento, con visible afectación, los rasgos de una de las protagonistas. Se trata de María Eva Alchourron Doura (Soledad Villamil, extrañamente lejos de sus mejores trabajos), abrumada por los delirios místicos y por un complicado vínculo afectivo con otra mujer (Andrea Pietra).

En este sentido, tienen hasta ahora más suerte Julieta Díaz (que aporta expresividad a su obsesiva Juana Vázquez, un personaje todavía en construcción) y, sobre todo, Leticia Brédice, cuya interpretación justifica la visión entera del programa. En su mejor trabajo televisivo, la ex protagonista de "22, el loco" le impone a la maníaco-depresiva Simona Teglia una riqueza de matices tal (de la intensidad a la ternura, de la cordura al desborde) que en ella se representa cabalmente el delicado límite que separa al comportamiento normal del que pueda identificarse con la locura. Además, en los breves momentos en que Brédice interactúa con su sobreprotectora madre en la ficción (Cristina Banegas, impecable) ya se vislumbra uno de los vínculos potencialmente más atractivos del relato.

"Locas de amor", a cuyo elenco se suma el impredecible Alfredo Casero, reúne en su arranque convencionalismos y búsquedas, perfección técnica y algunos lugares comunes. Se podría conjeturar que, a partir de lo visto en el episodio inicial, la historia se inclinará hacia un perfil más romántico que testimonial, pero mucho más difícil será saber en qué momento comienza cada episodio. Anteanoche, en otra muestra de indiferencia hacia las necesidades elementales del televidente, el programa se inició a las 23.20 y concluyó 15 minutos después de medianoche.

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