
Testimonios desde el centro del horror
Los hermanos Naudet fueron los únicos que filmaron dentro de las Torres Gemelas
1 minuto de lectura'

El día del primer aniversario del ataque terrorista contra las Torres Gemelas se cerró anteanoche en TV con la emisión completa, por primera vez, del muy comentado documental de los hermanos Jules y Gideon Naudet, realizado originalmente para la cadena norteamericana CBS y presentado por Robert De Niro. Con "9/11", emitido entre las 23 y la 0.15 del miércoles 11, Telefé logró el rating más alto de toda la jornada: 21,7 puntos (1.306.100 personas) de promedio, según Ibope.
Como fue exhibido sin títulos ni créditos, se hizo bastante arduo para el televidente identificar con nombre y apellido a los protagonistas de un relato que, a partir de circunstancias azarosas, adquirió un extraordinario carácter testimonial. Casi involuntariamente, las cámaras de los Naudet -que preparaban un documental sobre la vida de los bomberos en Manhattan- se encontraron dentro de una de las torres, cuando todavía nadie imaginaba la gravedad del hecho, y se convirtieron en el único registro visual tomado en el interior del World Trade Center desde el impacto de los aviones hasta el derrumbe.
Lo más valioso del documental fue la posibilidad de apreciar, a lo largo de su desarrollo, cómo la idea original viraba por imperio de hechos excepcionales hacia algo muy distinto y a la vez estremecedor. En ese pasaje quedó claro que los Naudet decidieron voluntariamente pasar de narradores objetivos -el protagonista original era el bombero James Hanlon, del Cuartel 7, Escalera 1- a activos testigos de un acontecimiento que nadie olvidará. A propósito, vale la pena subrayar que ellos eligieron en forma deliberada ubicarse -como señaló hace unos días el analista Paul Reynolds, de la BBC- en el lugar de testigos en lugar del de indiscretos voyeurs para evitar cuidadosamente todo riesgo de caer en el morbo o el sensacionalismo.
A partir de una cuidadosa edición -dato subrayado en el comienzo-, se omitió toda imagen gratuitamente explícita. El ruido de los cuerpos cayendo desde lo alto de las torres o la austera forma en que se vio el rostro exánime del capellán de bomberos, exhibido con vida pocos minutos antes, fueron suficientes para retratar el horror en toda su magnitud. Ir más allá hubiese sido inconveniente.
Lo mismo puede decirse de dos momentos clave: primero, cuando la luz de la cámara de Jules ilumina el camino de salida de los bomberos atrapados por el derrumbe de la primera torre, y más tarde cuando aquél, sin apagar la cámara, se refugia debajo de un auto para protegerse de la onda expansiva provocada por el derrumbe de la segunda torre.
Menos suerte que "9/11", en materia de rating, tuvieron otros programas especiales que la TV abierta preparó para el aniversario. En Canal 9, Mariano Grondona condujo una suerte de apéndice de "Hora clave", cuyo mayor interés estuvo en el testimonio de Hernán Casanova, empresario argentino que tenía oficinas en una de las torres y brindó su recuerdo.
"Puntodoc/2" y "Detrás de las noticias" entregaron sendos informes con especulaciones de tono político sobre los hechos. El programa de Jorge Lanata -así como "Septiembre negro", documental de dos horas que Román Lejtman realizó para Infinito- apoyó abiertamente la tesis del francés Thierry Meyssan, que en el libro "La terrible impostura" afirma que no fue un avión, sino un misil aparentemente lanzado por fuerzas norteamericanas, lo que se estrelló contra el Pentágono.
Finalmente, con el muy buen rating de siempre, "Telenoche" tuvo en directo desde Nueva York el testimonio de Nelson Castro, que en pocas pinceladas describió el cuadro político y el estado de ánimo de la ciudad. Más allá del impecable retrato de Castro, quedó la sensación de que Canal 13 pudo haber aprovechado esa valiosa presencia para alguna producción especial más extensa.





