
Una de piratas, pero como eran de verdad
Bucaneros durante los siglos XVI y XVII
1 minuto de lectura'
En la misma semana en la que podremos ver en los cines de nuestro país el estreno de las andanzas de Johnny Depp en la piel de su personaje de Jack Sparrow en la película "Piratas del Caribe 2, el cofre de la muerte", The History Channel pone en pantalla una serie documental que tiene como objetivo separar los hechos históricos reales de las leyendas y mitos que se fueron tejiendo con el tiempo alrededor de las andanzas de estos aventureros que intentaban hacer fortuna con los bienes ajenos en las aguas del Caribe durante los siglos XVI y XVII.
Mañana, entre las 21 y las 23, y pasado mañana, entre las 22 y las 23, la señal dedicada a la historia emitirá "Los verdaderos piratas del Caribe", una serie documental de tres horas que mediante dramatizaciones, animaciones, entrevistas a expertos, imágenes y piezas de archivos, relata la historia de los piratas más importantes y trascendentales que asolaron la zona entre los que figuran Henry Morgan, Barbanegra, William Kidd y Ann Bonny.
Los dos capítulos del primer día muestran la historia del origen y desarrollo de la piratería en la región. El trabajo sostiene que después de la llegada de Cristóbal Colón a las Indias Occidentales en 1492, España y su poderosa flota establecieron una presencia dominante en esa zona. Enseguida las riquezas de oro y plata extraídas en el Nuevo Mundo llamó la atención de Inglaterra, Francia y Holanda. Estas naciones apoyaron en esa época la actividad de los corsarios que, básicamente, eran navegantes independientes utilizados por los países enemigos para pelear en las batallas, interrumpir el comercio y acosar a los españoles. Esta estrategia tenía el objetivo de establecer presencia en el Caribe, sin tener que pagar por una flota real allí. La tentación que generó el tesoro español borró enseguida la delgada línea entre corsarios y piratas. Estos últimos eran delincuentes que asaltaban a los barcos en tránsito. Según este documental, uno de los más famosos corsarios en adentrarse en la piratería fue sir Henry Morgan, que fue impulsado por el gobernador británico de Jamaica para comandar a más de 1500 bucaneros. Con este aval, Morgan lideró atrevidos ataques y conquistas a colonias españolas como Portobello y Panamá y se ganó una aterradora reputación por los brutales actos que realizaba durante sus conquistas. Esta etapa de corsarios que por momentos actuaban como piratas continuó por décadas, hasta que la paz con España dejó a miles de corsarios y marinos sin trabajo y los convirtió en delincuentes sin escrúpulos.
"Nuestro objetivo con este documental es el de desterrar muchos mitos que existen sobre la historia de los piratas. Uno de ellos es el de la existencia de tesoros enterrados y mapas que nos llevarían a ellos. Eso no existe porque los piratas no enterraban sus tesoros. El botín era repartido equitativamente entre quienes habían participado del golpe. Esto era muy respetado, porque la pérdida de confianza entre ellos era el fin de la empresa en la que estaban", explica Tim Prokov, que escribió el guión, produjo y dirigió estos documentales. En el episodio del martes se muestra la manera en que se utilizan métodos forenses para el estudio de evidencias y restos arqueológicos, que permitan reconstruir la vida de los piratas en el mar. El trabajo enseña la manera en que algunos de los dos mil artefactos hallados en el barco de Barbanegra, junto con la villa donde vivía están siendo estudiados para encontrar la verdad que se esconde detrás de los mitos que acompañan a su figura. Con el cráneo de Barbanegra reproducen cómo habría sido su cara.
Unas 200 personas trabajaron en la realización de esta producción y se usaron cuatro embarcaciones para las recreaciones de batallas en el mar. Las escenas de reconstrucción en tierra que se grabaron para esta producción fueron hechas fundamentalmente en la parte vieja de la ciudad de San Juan de Puerto Rico. "El apoyo que recibimos de las autoridades de esa ciudad fue grandioso. Nos cedieron unos edificios antiguos fabulosos que nos permitieron conseguir un aspecto impresionante para varias tomas de la película. Hasta pudimos atacar un fuerte real como si fuéramos piratas verdaderos. Un lujo que no muchos documentalistas se pueden dar", cuenta orgulloso Prokov.





