
Una mujer con ambiciones
Holliday Grainger es la protagonista de Bonnie & Clyde, telefilm en dos partes sobre la famosa pareja de gánsteres de los años 30
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CIUDAD DE MÉXICO.– Holliday Grainger, lejos del ropaje renacentista que lucía su personaje de Lucrecia Borgia en la serie dedicada a esa familia, o de los vestidos de faldas largas entalladas propios de los años treinta que tuvo que usar en su más reciente papel de Bonnie Parker, se engalana con una atractiva sonrisa y despliega el arte de la seducción, una habilidad para la cual evidentemente no le falta talento.
Intenta unas palabras en castellano para dirigirse al grupo de periodistas de varios países latinoamericanos que reunió el canal History, en uno de los hoteles más lujosos de la capital mexicana, para presentar la miniserie Bonnie & Clyde que emitirá, en dos episodios de 2 horas cada uno, hoy y mañana, a las 21. Enseguida se da cuenta de que se ha metido en un berenjenal y vuelve a su idioma natal. "Estoy pasando unos días fabulosos. Ayer quedé fascinada con las pirámides [de Teotihuacán] que me llevaron a visitar, a unas pocas millas de la ciudad. Y entre lo que me dieron a probar de sus comidas me quedé encantada con el guacamole", cuenta en un inglés británico muy diferente del acento texano que se le escucha cuando habla interpretando a Bonnie. "Definitivamente debo venir nuevamente a México, pero en plan de vacaciones", añade y con esta revelación sella definitivamente un pacto de simpatía con los periodistas locales.
"Cuando me dieron el papel, estaba aterrada de no poder lograr hablar con el acento de una chica texana. Pero una vez que lo conseguí me sentí tan aliviada que me relajé totalmente y me divertí muchísimo con el trabajo. Fue un gran aprendizaje, me sirvió para ganar confianza en mí misma como actriz. Ahora me siento más preparada para aceptar desafíos en mi carrera sin dar tantas vueltas", confiesa la actriz, oriunda de Manchester, Inglaterra.
En la miniserie –que en clave de ficción cuenta la historia, basada en hechos reales, de la pareja de gánsteres norteamericanos de la década del 30– la voz del narrador está puesta en el personaje que interpreta Grainger, sobre textos que escribió la verdadera Bonnie Elizabeth Parker. Ésta era una veinteañera texana, huérfana de padre desde los 4 años, atractiva, agradable y de carácter muy fuerte, que escribía poesías y tenía el sueño de convertirse en una gran actriz. Enamorada de Clyde Barrow –papel que interpreta Emile Hirsch (Hacia rutas salvajes, Milk)– vio el camino de gloria que la sacaría de la rutina pueblerina que la aburría muchísimo asociándose a este ambicioso asaltante, a quien le entregó su amor incondicionalmente.
"Cuando leí el libreto, al principio no me gustó mi personaje porque me pareció muy egoísta, pero cuando investigué acerca de ella descubrí a una mujer fuerte, con una gran ambición y un gran empuje para saltar a la fama. Bonnie en la vida real soñaba con llegar a la pantalla. Le encantó salir en los diarios de la época. Mucha gente admiraba a la pareja, hasta se sacaban fotos con ellos. Eso era fruto de la atracción que generan los antihéroes. En el fondo a todos nos atrae en mayor o menor grado hacer cosas malas. Entonces, cuando alguien las hace y se sale con la suya, genera atracción", sostiene Grainger.
Holliday Grainger tuvo que trabajar para conseguir que su personaje la entusiasmara: "Me metí a fondo a hurgar para armar su perfil psicológico. Leí sus cartas, sus poemas, busqué sus canciones favoritas y las escuché, hasta me puse a probar lo que comía habitualmente. Fue apasionante".
La actriz confiesa que tuvo que estudiar mucho sobre el período de la Gran Depresión en los Estados Unidos, del que antes no tenía mucha idea y, puesta a establecer algún punto de contacto de su vida real con la de su personaje tendría que buscarlo por el lado de la relación con su madre. "Bonnie es muy joven, crece con su madre, que es madre soltera y está muy pendiente de lo que le pasa. Hay una relación de amor incondicional entre ellas. Eso es un punto de similitud muy fuerte conmigo, porque mi relación con mi mamá es así. Ella me apoya en todo lo que tiene que ver con mi carrera y está pendiente de lo que hago. Es muy importante para mí", explica.
El personaje de la madre. Emma Parker, lo interpreta nada menos que Holly Hunter con quien Grainger agradece haber podido compartir el set. "Es un ser maravilloso. Una profesional absolutamente generosa, que me apoyó muchísimo en todo sentido y de quien aprendí cosas muy valiosas para mi trabajo. Ella fue quien mejor me guió para conseguir el acento texano del personaje que tanto me desveló", afirma enfáticamente.
De sus experiencias de trabajo con grandes estrellas de la pantalla no puede obviar hacer referencias al trabajo que compartió con Jeremy Irons, en Los Borgia . "¡Fue fascinante! Es una persona adorable, nos llevamos muy bien. Es muy interesante trabajar con él porque es muy abierto. Tiene unas ideas maravillosas para las interpretaciones. Es muy respetuoso. Si se le ocurre que una escena se puede hacer de una cierta manera, te la cuenta, pero también escucha lo que opinás vos. Después te pide probar hacerlo como propone él y a continuación, como lo planteás vos. Sobre la marcha se va probando cómo queda mejor. Un maestro con todas las letras", recuerda.
Respecto de la mini serie sobre la pareja de criminales, en la presentación general del primer episodio a los medios en general, Grainger sostuvo que para ella es una historia con ribetes shakespearianos, concepto que luego aclara en una entrevista más acotada. "Me refiero a que puede ser vista como una tragedia desde el lado dramático. Es la historia de una pareja joven, enamorada, que desarrolla su trama hacia un fin trágico. Ellos sabían hacia dónde se dirigían. Bonnie escribió que ella quería que la enterraran junto a Clyde. Que no estaba de acuerdo con todo lo que él hacía, pero cuando se fueran sí lo estaría. Esto me conmovió mucho. Ella sabía lo que le iba a suceder. No sabía cuándo, pero sabía cuál era el final. Este tipo de cosas lo hacen shakespeariano", argumenta.
Sobre la diferencia entre trabajar para el cine o para la televisión, -de sus papeles para la pantalla grande, entre varios otros, puede citarse el que hizo en la película Jane Eyre - Grainger explicita: "Creo que es una época muy emocionante para la televisión, porque las series, que son muchas, se realizan con la misma calidad que para el cine y su masividad es superior. Yo no veo la diferencia entre la calidad de un medio y del otro. Como actriz, el trabajo en televisión me da más tiempo para explorar mi personaje. Eso me encanta. En realidad, me atemoriza trabajar de otra manera".
Luego de su labor en Bonnie & Clyde , Grainger trabajó en un film de cine independiente en su país. "Tan pronto como regresé a Inglaterra desde Louisiana hice una película llamada Posh , dirigida por Lone Scherfig. La historia retrata a un grupo de jóvenes en la Universidad de Oxford que participan de un club de peleas de ficción muy particulares. La trama refleja muy bien el tema de cómo actúan y se relacionan las clases sociales en la Inglaterra de nuestros días. Allí trabajé con Max Irons, el hijo de Jeremy, que hace de mi novio", comenta.
De su trabajo en Cinderella , una producción de Disney que dirige Kenneth Branagh y se encuentra en etapa de posproducción, sin embargo, adelanta poco y nada. "Voy a ser una de las hermanastras en Cenicienta. Fin. Es todo lo que puedo decir, por ahora. Va a ser una linda película, épica, hermosa y muy tradicional. Como corresponde a una producción de Disney", acota con cierta picardía.
Un elenco multiestelar
Además de los artistas mencionados participan del elenco de Bonnie &Clyde: William Hurt, el policía que mata a la pareja; Sarah Hyland (Modern Family), la hermanastra de Clyde; Lane Garrison (Prison Break), el hermano de Clyde y Austin Hebert (True Blood), otro detective que los persigue.





